Un año como otro cualquiera

Parece ser que la vecina de los bajos tiene novio. He mirado su vida, sólo con los recesos de ausencias paralelas, durante los últimos años. Es esbelta, trigueña, pero con la piel muy blanca, de nalgas puntiagudas y breves, de piernas extensas y con miopes espejuelos redondos como los de alguna que otra francesa de…
Leer y comentar26/01/2012
Lydia Cabrera a orillas del Sena

El olor a albahaca mojada siempre me recuerda a Mercedes, mi tía espiritista que me crió de niño allá en Santa Clara. A los cinco años mi tía me enseñó a encender los tabacos que necesitaba para conversar con espíritus de negros esclavos en un ritual ecléctico que incluía un rosario, palos del monte, resguardos,…
Leer y comentar25/08/2011
Las últimas horas de un dictador

La noche en que el avión del dictador tunecino Ben Ali daba vueltas como una veleta rabiosa sobre el Mediterráneo sin saber dónde posarse, yo no pude dormir. No era el ruido del avión lo que me molestaba, sino la insistencia por imaginar o adivinar las primeras horas del final del reino del tirano. Más…
Leer y comentar21/05/2011
Notas sobre la libertad y la esclavitud aceptada

Nunca olvidaré el momento en que mi razón supo en La Habana que yo no conocía la libertad. Fue cuando una argentina (se llamaba Doris y era de Misiones) encendió un cigarro Malboro. La manera de encenderlo y después de llevarlo al aire con las primeras volutas saliendo de sus dedos entrecruzados, describió en el…
Leer y comentar28/03/2011

