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Sobre un poema de Kobayashi Issa

  • Dic 21, 201520:00h
  • 1 comentarios

hiro

Una tortuga colgada de una cuerda, ¿qué significa?

La imagen proviene de un breve poema de Kobayashi Issa, nada misterioso y, sin embargo, con sutiles sentidos que entretejen lo vernáculo y lo simbólico:

Se acaba el año:
¿hasta cuándo ahí colgadas
esas tortugas?

Toshi [no] kure
kame wa itsu made
tsuru saruru

year’s end —
how long must the turtles
hang in the air?

[Trad. Chris Drake]

the year ends–
how long will that turtle
hang there?

[Trad. David G. Lanoue]

Es fin de año (lunar), se acerca el Hôjôkuyô, festividad budista en que los japoneses compran animales para liberarlos, y mientras pasea por el puente de Ryôgoku, el poeta ve unas tortugas que algún vendedor de mercado callejero tiene todavía colgadas de una cuerda.

En la tradición japonesa, la tortuga (kame) es animal de buen augurio: simboliza la longevidad, la sabiduría ante el paso del tiempo. Liberarlas implica una especie de exorcismo, una invocación para que esa larga vida que devolvemos a la naturaleza sea también la nuestra.

Y sin embargo, el poeta se queja de que todavía siguen colgadas las tortugas —como esa que pintara Hiroshige— en el mercadillo del puente, cuando ya, suponemos, muchos paseantes han vuelto a casa, a celebrar entre los suyos.

Se ha dicho antes: uno de los grandes temas de Issa es la cuestión de la piedad y la simpatía hacia el resto de los seres vivos. Su poesía es también un nutrido bestiario y una confesión de fe casi franciscana: hay algo divino en todos esos “hermanos menores” que nos rodean. No es difícil suponer, entonces, que Issa se ve a sí mismo en la imagen del animal torturado, y que es capaz de sentir empatía hacia esos animales cautivos, atrapados, como nosotros, por las circunstancias y los ciclos del tiempo, esperando una libertad que no llega. ¿Hasta cuándo seguirán colgadas? ¿Son inmunes, acaso, a ese ceremonioso paso del tiempo que marca el Año Nuevo? En el poema pueden detectarse, incluso, indicios de ironía: la compasión no radica en liberar a un animal para obtener algún beneficio, sino porque realmente lo consideramos un igual. Entre líneas, Issa reprueba la hipócrita costumbre de capturar tortugas y otros animales sólo para que puedan ser vendidos y más tarde puestos en libertad.

Chris Drake atribuye a esa empatía un significado biográfico. Durante el año lunar que ahora termina (1808), Issa ha vuelto a su ciudad natal en dos ocasiones para negociar su herencia con un medio hermano. Durante la segunda visita ha firmado un acuerdo para compartir la casa y los campos, pero su hermano no da noticias, se ha distanciado y le ha pedido más tiempo antes de implementar el acuerdo. Colgado entre su ciudad natal, Kashiwabara, y su adoptiva Edo, en una situación de incertidumbre, Issa se pregunta si su pariente retomará el acuerdo y saldará la deuda familiar —una disputa sobre la que da bastantes detalles en su Diario de la muerte de mi padre (1801).

“El poeta —escribe Drake— ha regresado a Edo de su segunda visita a su ciudad natal sólo diez días antes de escribir este haiku: no tiene casa y está un poco como esas tortugas, dependiendo de la bondad ajena, condenado a la paciencia. Con amarga ironía también se pregunta: ¿debemos nosotros, como tortugas, seguir colgados en el aire durante toda nuestra vida, o como manda la tradición, durante diez mil años?”

Sin embargo, más allá de la cuestión de la piedad y de los significados biográficos hay otro posible sentido en esta pregunta del poeta-vagabundo: ¿acaso los hombres no podemos lidiar con esos símbolos de una vida y un tiempo más plenos si no es reduciéndolos, atándolos a nuestras pasiones y provechos?

Siglos después ahí siguen, colgadas, las tortugas de Issa.

Ernesto Hernández Busto

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1 respuestas
Comentarios

  • Jacobo dice:

    Gracias por traernos a la contemplación tan buen artículo sobre Kobayashi, el gran poeta japonés y monje budista del siglo 18. Sus haikus son bellos.

    Quisiera conocer algo, al margen de este tema sobre Kobayashi. Yo era un colaborador activo del blog La Reina de la Noche que tuvo su última publicación en enero 1 de 2014. Quisiera saber algo sobre su editora Isis Wirth acerca de esa brusca interrupción hasta el dia de hoy. Puede contestarme a mi email.

    Gracias, Jacobo