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¿Contaminaciones culturales?

  • Ene 27, 201520:25h
  • 3 comentarios

mucamas

Uno puede rasgarse las vestiduras por el resto de la eternidad lamentando el establecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos, pero lo cierto es que es un hecho irreversible y que abrirá toda una serie de posibilidades que no deben ignorarse a causa de los quejidos.

El proceso recién empieza y de momento solamente implica una elevación del nivel de relaciones por encima del que ya existía entre secciones de intereses. Esto quiere decir canales más directos de negociación en diferentes esferas, aumento en el flujo de visitantes americanos a Cuba, limitados acuerdos comerciales, más bien de supuesto carácter caritativo y un tímido incremento en las corresponsalías americanas en la isla y de la presencia de algunas instituciones culturales, ya sea vía organizaciones religiosas o a través de las ONG. Otras cosas se añadirán a la lista en otros planos, pero no me propongo ser exhaustivo.

Por supuesto, eso llegará hasta donde el gobierno cubano lo permita. Es una relación entre contrincantes, no es una relación amistosa. Será una interacción en la cual, de parte de La Habana, predominará la desconfianza. El gobierno americano, como acostumbra, ocupará cada pulgada que se le conceda.

Este proceso debe preocupar más al gobierno cubano que a nadie, pues este ha sido el que
siempre se ha rodeado de medidas protectoras, ejecutadas siempre con tácticas represivas,
para protegerse de las posibles contaminaciones que traiga al pueblo el roce con la cultura
americana y con los intelectuales del exilio. Ha sucedido así desde que inventaron el concepto
de “diversionismo ideológico” (que por cierto, es un disparate lingüístico, ya que la palabra
diversionismo no existe, aunque bien se nos hizo saber lo que quería decir dicho dislate).

Crearon así el concepto de las dos orillas, para poner en cuarentena cultural todo lo que no cayera dentro de sus parámetros. Sin embargo, esas dos orillas se han ido acercando con el tiempo debido a la transformación inevitable que ha ocurrido social y políticamente en todo el mundo y que se han visto obligados a acomodar d alguna manera en su cada vez más borrosa ideología.

Estos cambios en las relaciones, con el aumento del número de viajeros de aquí para allá, quizá facilite (es una oportunidad que no se debe malgastar) el flujo de libros y obras de escritores y artistas cubanos que residen fuera. Aunque esto se viene haciendo hace tiempo, ese es un bloqueo (de allá) que ahora puede romperse con mayor facilidad. Los paquetes” que hoy se distribuyen semiclandestinamente allá, podrán ser sustituidos por mejores paquetes y por programas originales.

Escritores y artistas de la isla ya llevan un tiempo viniendo por su cuenta a los Estados Unidos y saliendo a otras partes mediante invitaciones privadas (no me refiero a los enviados oficiales). Es una oportunidad de interactuar aún más, quizá de crear foros de discusión abierta (y a los oficiales, como siempre se ha tratado de hacer, salirles al paso y confrontar su discurso).

Los de “aquí” no debemos convertirnos en esa otra orilla y actuar como el reverso del gobierno cubano. Lo digo porque he visto muchas quejas con respecto a los “intercambios culturales”. En definitiva, qué importa que a un mediocre grupo musical lo vaya a ver unos cuantos miles de personas, es su gusto y su derecho. Ni que a algún vocero de la UNEAC lo vayan a agasajar unos cuantos figurantes. ¿A qué se le teme? ¿Qué pueden venir a vendernos? ¿O es que no estamos seguros de lo que pensamos?

No basta con la letanía de que “allá no dejan que se presente…” Eso se sabe y no va a cambiar. Ahí está la performance de Tania Bruguera para exponerlo una vez más. Es hora de intentar estimular y financiar la creación de eventos culturales independientes que puedan darse en la isla sin pedir permiso y que tengan una repercusión relevante (sin hacerme muchas ilusiones, porque ya se las arreglarán para bloquearlas). Pero hay que tomar riesgos y presionar, porque las oportunidades ahora están ahí. Incluso, con el nuevo rango diplomático, el gobierno americano se ve obligado a exigir y defender a sus ciudadanos de manera más directa y transparente.

Es aún temprano para pensar concretamente en las alternativas, pero no hay duda de que hay nuevas perspectivas. El aislamiento solamente ayuda a los represores, a quienes quieren controlar el devenir cultural a su capricho. El Muro de Berlín tomó casi treinta años derribarlo, pero otros muros toman menos. A no ser que nadie lo intente. Los escritores cubanos del exilio, principalmente, han vivido este medio siglo en una isla y salvo algunas muy contadas excepciones, sin repercusión más allá de sus cenáculos. Ahora se presenta una posibilidad de trascender esos límites.

Roberto Madrigal
Cincinnati

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3 respuestas
Comentarios

  • jesus caste dice:

    Sr Madrigal: Según su punto de vista, el ganador en este chanchullo, es, o va a ser EEUU, y el pueblo de Cuba, ja, ja, ja permítame que me sonría. Hasta ahora y por lo que se ve, el único ganador ha sido la dictadura castrista, y no estoy hablando de las concesiones unilaterales que este Presidente le ha otorgado a la dictadura, estoy hablando del tremendo apoyo que está recibiendo, desde todos los sectores de la sociedad incluyendo, para vergüenza de los cubanos de nuestra propia gente. La campaña para desprestigiar a los luchadores dentro de Cuba, por parte de los propios cubanos adquiere unas dimensiones monumentales, y no es solo por parte de los voceros del castrismo en Miami, el ataque viene de todos lados. Los acusan de todo lo malo de que se puede acusar a alguien. Que solo están por dinero y que tumbar a los Castros se ha convertido en un negocio, que no tienen poder de convocatoria, que ejercen una pequeña dictadura, que cada día están más divididos, que se la pasan viajando, que el dinero que reciben se ha desaparecido, que cada día hay más organizaciones disidentes, y que cada organización cuenta solamente con cuatro gatos, que no se identifican con los problemas de los cubanos. Si sigo puedo escribir un libro, ¿y todo eso para qué? Te diré, que para mí, es evidente que la dictadura necesita eliminar con la ayuda solidaria de la nueva Unión Soviética, (léase EEUU) a estos incomodos opositores con los que no están dispuestos a dialogar, y sustituirlos por nuevos “opositores” que en realidad son “viejos colaboradores”. Si miras los programas de entrevistas, si lees sus opiniones en los Blocks, si lees sus artículos en periódicos y revistas, te sorprenderás de la gran cantidad de ex luchadores anticastristas que de buenas a primera han cambiado su forma de ver la lucha y que con su actuación le están diciendo al mundo que Castro tenía razón. Ya no le llaman dictadura, le dicen el “Gobierno”, ya no es el dictador es el “Presidente” Nos dicen en nuestras narices que lo que pasó, pasó, que a las nuevas generaciones no les interesa el dolor de los viejos, y que nosotros somos unos tipos muy malos, que estamos llenos de odio y que queremos mantener el embargo, Es que es muy fácil acusar a otros del sentimiento que embarga a los comunistas a diario. Nosotros nunca apoyaríamos a un Régimen que golpeara a personas indefensas por sus ideas, nosotros nunca desearíamos que un cubano fuera condenado a 25 años de prisión por dar sus opiniones, nosotros nunca estaríamos de acuerdo con hundir un remolcador lleno de personas 37 de las cuales murieron, entre ellos un docena de niños, nosotros nunca estaríamos de acuerdo con fusilar a tres jóvenes que no mataron a nadie, que no hirieron a nadie, porque como dijo en su momento el tirano, había que dar un escarmiento, nosotros nunca estaríamos de acuerdo en derribar 3 avionetas desarmadas, con aviones de combate, nosotros nunca estaríamos de acuerdo con sitiar la casa de un cubano y llenarla de excremento y pintura negra al estilo de los pogromos (pogroms) fascistas, nosotros nunca estaríamos de acuerdo en acosar y ofender a niños en sus escuelas porque sus padres decidieron oponerse al Régimen. Pero según la propaganda de los enemigos de la libertad, nosotros somos los malos y ellos los buenos. Ahora dígame usted quienes son los que están llenos de odio, y tienen tan mala entraña que no parecen cubanos. ¿Nosotros o ellos? Con relación al embargo, Seguro que sabes, que el motivo del embargo lo provoco la confiscación sin compensación de las propiedades norteamericanas en Cuba. Se instauro parcialmente en octubre de 1960 y completamente en febrero de 1962. Los cubanos exiliados no tuvimos absolutamente nada que ver con el susodicho embargo, en esos años los cubanos en EEUU no llegaban a 20 mil y no tenían ni poder económico ni poder político alguno, fue el gobierno de EEUU el que al sentir sus intereses afectados decreto la medida.
    Al final la realidad es que tenemos un gobernante en EEUU que nos ha traicionado, y llegan al colmo de mandar una patrulla del servicio secreto a detener a una joven cubana que solo quería entregar una carta en la embajada y que a dos periodistas acreditados, se les amenazara con expulsarlos, si hacían alguna pregunta. Se sienten tan envalentonados y tan impunes que violan los principios que han hecho tan grande a este país, y si después de todo esto y muchas cosas más que harían muy largo este escrito, usted sigue creyendo que la dictadura debe estar preocupada por la influencia de EEUU en Cuba le digo que la realidad es que es EEUU el que debe estar preocupado por la influencia de Cuba, Y no dejare de sorprenderme por la ingenuidad de algunos, incluyéndolo a usted. Un saludo sin odios J Castellanos

  • Kurt Turing dice:

    “…No basta con la letanía de que “allá no dejan que se presente…” Eso se sabe y no va a cambiar…”

    Con ese estilo podíamos haber dejado a Hitler acabar con todos los judios…eso no iba a cambiar.

  • Miguel Iturralde dice:

    De acuerdo con el artículo. Por lo menos en el ámbito del quehacer cultural, el régimen cubano tiene posibilidades de perder por lo que muy bien expone el sr. Madrigal. Mientras más intelectuales salgan por invitaciones no oficiales, y en el sentido contrario se cuelen pensamientos alternativos, al monolito cultural le saldrán fisuras.

    No hay que cogerle miedo al bulto. Saludos.