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Una carta inédita de Virgilio Piñera a Adolfo de Obieta

  • pd
    Editor Jefe
  • Dic 01, 201303:25h
  • 6 comentarios

Pinera1

[1 de julio de 1944]

Sr. Adolfo de Obieta
Buenos Aires.-

Mi querido amigo,
…………………….como andamos tan mal de postillones yo no sé si habrá Usted recibido mis dos únicos números de mi revista -muerta al nacer- y también mi poema La Isla en Peso. Al día de la fecha desespero absolutamente vencer al dragón de la indiferencia; al menos en mi país la función de escritor resulta una cosa absurda ya que no tiene que ver nada con la encubierta vida bárbara, que es la que gustosamente la gente se proporciona por aquí. Sé muy bien que si no logro expatriarme (y esta palabra es la más dulce que me puede acariciar el tímpano) pereceré. La Habana carece de: público lector, de editoriales, de mecenas, de revistas, de todo… Las decisiones a tomar son a) sumarse a la conspiración contra la inteligencia; b) asumir la estéril, peligrosa postura de “vox clamantis in desertus…; c) expatriarse. Los dioses dirán.
………………Yo, en cambio, recibí Papeles de Buenos Aires (dos números) Se ve por estos Papeles que en Buenos Aires hay gente que piensa sin la impedimenta de El Templo de la Fama y sin hacer de una revista compartimentos estancos en plan de pretenciosos morceaux choisis… Y los pocos que Ustedes ponen no lo parecen pues caen admirablemente dentro de esas columnas de aire que ventilan las páginas del cahier. En suma, es una cosa viva en una época que quiere a todo trance aparecer como elegantemente muerta. ¿Puedo esperar que mi vida se prolongará un tanto?
………………¡Búsqueme un editor! yo pienso que este grito debe haberse escuchado con bastante melancolía desde la edad de piedra. ¡Búsqueme un editor! Post mortem y Posteridad son deliciosos compañeros, pero ¡búsqueme un editor… Tengo inédito Las Destrucciones, un libro de cuentos, dos ensayos, traducción de L’Annonce faite à Marie, de Foyers d’Incendie, de Fata Morgana (poema de Breton), comienzo a traducir Jacques le Fatalista et son Maître del propio Diderot. No trabajo más porque carezco de todo estímulo y además los horrorosos horrores del “profesor particular”…
………………Adiós, Adolfo. Esta carta no es una tragedia griega, sino una realidad cubana. Escríbame y siga enviando Papeles de Buenos Aires. Yo los espero a ambos con todo mi corazón. Salude a Macedonio Fernández.

S.C. Gervasio 121 (altos) Habana.

[Mecanuscrito, con tinta roja]

Después que ya tenía escrita esta carta me llega la suya con su amistad inalterable. Me agrada sobremanera que Papeles nos incluya en su oleaje. Así, le envío este “Poema para la Poesía” y dos cuentos brevísimos. Ya pasé igualmente su recado a Lezama; él enviará su colaboración por cuenta propia. Va un dibujo de Portocarrero. Sobre éste le quiero hacer varias indicaciones. Si fuere posible reproducirlo a su tamaño natural, (yo creo que sí pues Papeles tiene un formato de los mayores) después, que nunca sería reducido a función de viñeta sino que se reproduciría a toda página. Debajo llevaría esto: DIBUJO (de la colección Para Una Mitología Imaginaria). Perdone la puntillosidad. Ya he comen-

[reverso]

zado a escribir una respuesta a la pregunta que hace Papeles. Para el mes que viene la enviaré por avión. Le incluyo un retrato mío. Es un acto horrible pero yo estoy atravesando una etapa tan consciente de realidad que quiero que nada sea figurado ni figurarme yo nada. Basta de que Usted se imagine como soy yo físicamente; es tiempo ya de que yo le suprima este goce. Ahí me tiene. Espero que Usted se vengará cumplidamente. Esos poemas que me manda con tan expresa timidez son admirables. Yo creo que Usted contribuye fuertemente a hacer más poética la poesía argentina. Y se me ocurre decirle así de pronto que en pintura ustedes están muy mal. ¿Querría hablarme sobre esto en su próxima? Adiós de nuevo, Adolfo. Son exactamente las tres y media de la tarde; ha llovido; mi madre pela unas papas en la cocina; mi hermana lee en su cama; mi padre hace cálculos matemáticos (es agrimensor). La gata ha tenido gaticos. Exactamente en este momento mi padre dice a mi madre: ¡Mire usted… Estos políticos son el diablo… Tengo la pierna izquierda cruzada. ¿Qué hace usted, qué está haciendo el 1 de julio (día en que escribo esta carta) sábado a las tres y media de la tarde? ¿Qué cosa, Adolfo?

[Firmado] Virgilio

Pinera4

Por cortesía de Cuban Heritage Collection, University of Miami Libraries.

6 respuestas
Comentarios

  • Agapito dice:

    Por primera vez me gustan (y estoy de acuerdo con) todos los comentarios que aperecen aqui a esta carta de Virgilio de Cardenas: qué distancia atroz entre esa elegancia desesperada y la Cuba de hoy, no?

  • EL BOBO DE LA YUCA dice:

    Sin dudas, Virgilio.

    Deberiamos enviarle esta carta a los “jineteros” cubanos, para que aprendan. Porque, concordemos, Virgilio estaba “jineteando”: “Adiós, Adolfo. Esta carta no es una tragedia griega, sino una realidad cubana”… Qué belleza de “jineterismo”.

    No se queja de falta de comida o jabones, sino de “ambiente cultural impreso”, en una ciudad por la que (no voy a buscar las fuentes) pasaron en el cine, la opera, el ballet… lo mejor del mundo.

    Virgilio quiere, y con todo derecho, salir de su mundo pobre: y para eso sólo puede ofrecer su talento para escribir y su cuerpo: “Le incluyo un retrato mío [..] Ahí me tiene.”

    Me satisface saber que después de esa carta (julio de 1944) Virgilio vivió y fue feliz en Buenos Aires.

    Mi familia está viajando en estas vacaciones para Buenos Aires: ojalá me lo encuentre: si no, un beso para ti, Virgilio.

  • César dice:

    Antes, los pájaros eran hombres.

  • Regocijo total y un gran homenaje a la inteligencia.

  • pd dice:

    Gracias, Lillian. En efecto, ahí están -desde el año pasado y al alcance de Google- esa y otras cartas inéditas, de las que nadie habla y que creo que son fundamentales para entender la obra de Piñera y “los años de Orígenes”. Para el que quiera saber de dónde salen los primeros versos del poema “Las siete en punto”, por ejemplo (“Las tres y media de la tarde. Las paredes, los cuadros, el sillón…”), esta carta es muy útil…

  • Si bien esta carta puede considerarse inédita en el sentido tradicional que no ha sido publicada en ningun formato en papel, la carta ha estado publicada en formato digital desde aproxidamadamente marzo del 2012 en la colección digital de la Colección de Herencia Cubana de la Biblioteca Richter de la Universidad de Miami.