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Realeza y servidumbre

  • Ago 25, 201314:31h
  • 16 comentarios

mujer_cafe

Mi abuela lavaba y planchaba para la calle. Cuando murió, a mitad de los años ochenta, sólo sabía escribir las tres letras de su nombre: Ana. Durante toda su vida trabajó como criada de una familia, incluso después de 1959 cuando la propaganda oficial se ufanaba de haber emancipado a todas las sirvientas. En lugar de eso, muchas mujeres como ella, siguieron laborando en el servicio doméstico pero sin cobertura legal. Para mi hermana y para mí, Ana pasaba parte de sus días en “la casa de la calle Ayestarán” y jamás decíamos en voz alta que allí le pagaban por limpiar el piso, fregar los platos y preparar la comida. Nunca la vi quejarse, ni supe que la hubieran maltratado.

Hace un par de días escuché una conversación que contrasté con la historia de mi abuela. Un oronda señora vestida con ropas caras, le contaba a su amiga —entre copas de vino blanco— cómo le iba con su joven doméstica. Transcribo aquí, sin agregar siquiera una palabra, aquel diálogo que me dejó una mezcla de repulsión y tristeza:

– Por lo que me dices tienes suerte.

– Sí, no me puedo quejar, la verdad. Susy empezó con nosotros cuando tenía 17 años y acaba de cumplir los 21.

– A ver si ahora te pare y la tienes que botar.

– No, ella está muy clara en eso. Ya le he dicho que si se queda embarazada pierde su trabajo.

– Sí. Pero tú sabes que “la cabra tira pál monte”. Capaz que se te vaya detrás de algún hombre, del pueblito donde nació.

– ¡Qué va! A ese monte ella no va ni de vacaciones. Imagínate que no tienen ni luz eléctrica, el piso de la casa de los padres es de tierra y la letrina la comparten como cuatro familias. Ella ha visto como se le abren los cielos desde que está con nosotros. Porque además no le falta nada. Lo que tiene es que cumplirme, no le pido más.

– Así empiezan, pero después se van creyendo cosas y pidiendo más.

– Hasta ahora nos ha salido buena. Tiene pase los domingos en la tarde para que haga lo que quiera, pero debe regresar antes de las doce de la noche. La mayoría de las veces ni siquiera sale, porque no conoce a nadie en La Habana. Así es mejor, porque no me gusta la mala “juntamenta”.

–Sí, la calle está malísima. Además estas guajiritas mejor que no caminen por ahí, porque después aprenden mucho.

– Aprenden más de cuatro cosas. Por eso a esta le tengo hasta las llamadas telefónicas controladas. No vaya a ser que se entere de lo que no se tiene que enterar.

– ¿Y aquel novio que me dijiste que tenía?

–No, eso no siguió. Le aclaramos que no queríamos hombres de visita en nuestra casa. Y ella, la verdad, no tiene tiempo para estar enamorándose, mis hijos le absorben mucho tiempo. Que si el parque, que si la tarea de la escuela, que si quieren pintar antes de acostarse, que si hay que leerles un cuento, que si no quieren ver las películas solos. Pobrecita, cuando cae en la cama debe estar matá.

– Ñoooo… te puedes dar con un canto en el pecho. Yo no he tenido suerte, cada vez que contrato a una, no me dura ni un mes.

– Si quieres te presento a la hermana menor de Susy que parece muy seriecita.

– ¿Qué edad tiene?

– 15 años, así la puedes formar a tu gusto.

– Sí, dale mi teléfono y que me llame. Ah… y aclárale que si la contrato, yo se lo compro todo: ropas, zapatos. Pero si un día se va, de mi casa no sale ni con un alfiler. ¡Acláraselo, porque después cogen unos humos, que pá bajárselos es de madre!

Las dos mujeres siguen hablando y la botella de vino va más abajo de la mitad. Alcanzo a escuchar cuando una alardea sobre lo más de sesenta pares de zapatos que tiene su marido. Se ríen y yo siento en la boca del estómago un temblor que conozco, la ira acumulada que me provocan los abusadores. Salgo a la calle por un poco de aire y veo afuera el auto donde han venido las “señoronas”. Tiene una matrícula verde que resalta sobre el reluciente color gris metálico del auto. Es la nueva clase aristocrática, la realeza de verdeolivo, sin escrúpulos ni recatos. Escupo sobre el parabrisas, por Susy, por Ana, por mí.

Yoani Sánchez
La Habana

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16 respuestas
Comentarios

  • La Flaca dice:

    A varios de los que por aquí opinan les hace falta un buen cursillo de aquella clase que teníamos de rigor en la escuela primaria de mi niñez: moral y cívica. En dicha clase nos enseñaban lo elemental acerca del comportamiento ético, digno y comprometido para mejorar el futuro de nuestra sociedad. El vocabulario y los conceptos de varios de estos “hombres nuevos”… ¡espantan!

  • rafael dice:

    Esta es una respuesta a cubanoenmadrid : estoy totalmente de acuerdo con Ud., lo ha expresado de manera magistral, un saludo, Rafael

  • El obsevador dice:

    acabo de llegar de Cuba y la depresion todavia invade mi cuerpo porque ya el espiritud se desvanecio; entre los desastre que encontre algunos resultan estupidos y otros bochornosos;por ejemplo esta el de las jovencitas que andan con botellas de agua que no es precisamente para este menester sino que nada mas ni nada menos que el lavarse la boca despues de practicale el sexo oral a algun depredador extranjero de los miles que populan la Habana.
    Por otra parte se ha introducido una nueva moda barata de esas que se exportan desde Miami,que hace lucir Afeminados “a todos los jovenes e inclusos algunos viejos que se atreven experimentar. Esta demas hablar de las calles rotas, las colecciones de moscas de todos tipo,las ropas ridiculas que provinen de Venezuela y Honduras,las jineteras y jineteros,la corrupcion generalizada en todos los aspecto de la vida C.U.C. es la palbra sagrada cotidiana ya que al el Cubano actual se le paga con una moneda sin valor y se le cobra con otra equivalente al Dollar Americano que vale 24 veces mas que esta. el Cubanno Vive solamente para Sobrevivir lo que lo hace vunerable a esta altitud en pocas palabras el Cubano que es demasiado honesto sinplemente: no come , no vive!!.
    La vulgaridad como dice el anterior comenterista se ha convertido en una cultura preocupante ya que las siguientes generaciones copian lo que ven, lo corrigen y despues lo aumentan por lo que si pronto no se produce un
    STOP pronto,volveremos a los siglos 16 y17 del tiempo de la colonia.
    Me informaron al gunas personas afectadas, que: LA OFICINA DE INTERESES DE E.U en Cuba, tiene un tremendo negocio con la expedicion de Visa para visitar los U.S.A. Resulta que esta ofina cobra en dolares americanos una cantidad cercana a los 200.oo $ supuestamente por el servicio; la cuestion es que cuando las personas que solicitan este servicio que promedian la edad avanzada van a la entrevista, le niegan la visa alegangando: POSIBLE EMIGRANTE. y pierden el dinero y segun lo que me contaron personas perjudicadas,esto se repite en 4 de cada 5 personas diariamente lo que representa un jugoso negocio para vaya Ud. saber quien; Creo que los Cubanos que tenemos el poder del voto debemos hacer algo al respecto porque esto es una falta de respeto de esta oficina Americana en Cuba porque supuestamente esta alla para ayudar y no para negociar con la necesidad de los Cubanos que quieren visitar a sus familiares.
    Como pueden leer; es interminable la lista de problema por lo que el Cubano actual pasa diariamente, y este ambiente irrazonable hace que los que visitamos la Isla nos sintamos deprimidos por cierto tiempo hasta que la razon vuelva en si y nos borre el sabor amargo de lo vivido.

  • Maniel Rod. dice:

    Lo triste es la falta de escrúpulos de todos los cubanos en general,esten dentro o fuera. Después de muchos años sin pisar la isla pude comprobar en insitu esa frase mítica de los Van Van nadie quiere nadie, se acabo el querer. Las nuevas generaciones no respetan a nada ni nadie y las viejas genereaciones también se venden y se regalan por nada, en Miami llegan y siguen con su vulgaridad y sus ganas de resolver que no es igual a trabajar, de ahí que Miami dicho por todos ya no sea lo que hace unos años ,fue ejemplo de superación del exilio cubano. Por eso si quieres distuinguir a los nuevos cubanos solo basta mirarles el cuello con abultadas cadenas chapadas y camisas con los logos comerciales por toda la pendra, barrigas orrendas y cada tres palabras una mal sonante. No obstante la actitud será intentar cambiar todo es el mínimo tiempo posible una vez que la isla se restablezca la libertad de opinión, libre asociación, etc.

  • Roger dice:

    Jorge, es posible que la conversación pueda oírse en Miami y en muchos otros lugares donde existe esa profunda indiferencia a la felicidad de otro seres humanos. Pero quizás tu no recuerdes por ser muy joven, que Castro decía que su revolución era humanista. Y por eso uno de sus primeros decretos fue eliminar el trabajo de “criadas.” A diferencia de otros lugares, en Cuba murieron muchas personas de los dos bandos en la lucha por eliminar a Batista y restaurar la democracia. Fidel traiciono sus palabras y instauro una dictadura mas sangrienta. Pues también a diferencia de los tiempos de Batista, miles de cubanos han muerto tratando de restaurar la democracia y Cuba y miles mas escapando del régimen que tu defiendes. También debes entender de que ese comportamiento que Yohani describe no se justifica por que también exista en otro lugares. O sea, dos o tres cosas malas no hacen una buena.

  • cubanoenmadrid dice:

    Parece que los ciberchivas de la UCI, ademas de algun que otro criticon y envidioso estan de guardia hoy.No maten al mensajero.Esta describiendo un fenomeno que esta resurgiendo en la isla carcel.La diferencia es que ahora la nueva burguesia esta compuesta por la aristocracia gubernamental.

    Lo del escupitajo para mi esta muy bien hecho.Dejense de moral en calzoncillos que los cubanos no somos ejemplos de civismo en ningun lugar.Yo en lo particular en lugar de escupir me hubiera defecado en al carro de esas dos impresentables, y me importa un pepino lo que piensen al respecto.

  • Jesus del Mar dice:

    Y regresan los viejos tiempos, lo duro es, que no para muchos, duele darnos cuenta que el estigma de pobreza solo salio de paseo por un tiempo para volver con el impulso desvastador de la no verguenza.

  • Anónimo dice:

    Yo también me quedé espantada con lo del escupitajo de Yoani proclamado como una acción aceptable. Cuando viajó al exterior, también se vieron en varias ocasiones su falta se ciertos modales que muchos consideramos básicos. No la podemos culpar: ella es el producto del experimento—la “mujer nueva” que decidió ser otra cosa y tiene gran mérito por ello. No podemos juzgar a los que han vivido en una jungla que dejamos atrás. Los que hemos vivido toda una vida fuera del terruño mantenemos aspectos de la cultura cubana que ya no existen en la Isla.

  • sinjabita dice:

    después de pasar el sombrero ahora va de Celia Sánchez matizada con “el derecho de nacer”, pa los fósforos!!

  • Ernesto Menendez-Conde dice:

    Me gustaria decir otra cosa, pero la verdad es que ya aburre.

  • Caney dice:

    ” Transcribo aquí, sin agregar siquiera una palabra…”

    ¿Eh?

  • Gabriel dice:

    No Jorge, en Miami no se podría oír la misma conversación … como mucho tal vez hace un siglo.

    Para empezar los guajiros de Miami no viven en casas con el suelo de tierra.

  • Rafael Domínguez dice:

    El amigo Jorge (25 agosto, 2013 a las 16:35) debería tener en cuenta que Miami es un ejemplo de sociedad negativa que el gobierno cubano toma constantemente para ilustar los desmanes de la burguesía explotadora y demás lacras del capitalismo. Si, según sus palabras, “..en Miami se puede oir casi la misma conversasion”, entonces resulta que después de más de medio siglo de luchas y esfuerzos La Habana y Miami son casi la misma cosa y todo ese tiempo se ha perdido lastimosamente.

  • Kurt Turing dice:

    El problema es que en Miami NADIE dijo nunca que eran ascetas, ni humildes, ni austeros, ni defensores de los derechos de los mas débiles y necesitados. Este par de Sras. crecieron al cobijo de esa retórica.

  • Cagüentó, Ptolomeo e Intransigente dice:

    El escrito estuvo bien hasta que llego a lo de escupir el parabrisas. Lo mas honesto es haber intercedido en la conversacion de una manera delicada para saber mas del “como lo hacian” y abundar sobre eso denunciando el cinismo de la nueva clase acomodada. Lo de escupir es de envidiosos y un acto de cobardia por no tener el valor de intervenir de frente si tanto le molestaba oir la conversacion.

  • JORGE dice:

    La pobre Yoani no sabe que en Miami se puede oir casi la misma conversasion.