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    Editor Jefe
  • feb 28, 201321:08h
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El arquitecto y urbanista Julio César Pérez ha pasado un semestre como profesor visitante en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Notre Dame. Ahí dirigió un grupo de alumnos de la carrera que exploró los retos del tejido urbano de La Habana y desarrolló un proyecto para un Museo de Arquitectura Cubana en la capital. Aquí explica los intercambios académicos que desarrolló el año pasado y aquí muestra tres proyectos del curso.

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2 respuestas
Comentarios

  • Cagüentó, Ptolomeo e Intransigente dice:

    La solucion ideal pero de muchismo costo para salvar la arquitectura colonial de La Habana deberia comenzar por la construccion de miles de viviendas en las afueras de la ciudad para mover, por zonas especificas, a la poblacion del area que se quiere ir restaurarando. A unos de forma definitiva, y a los poquisimos dueños originales de apartamentos que se puedan recuperar, de forma temporal si asi lo deciden ellos mismos. Luego de eso, se tendrian que construir nuevos sistemas de alcantarillado, electricidad y comunicacion de forma soterrada para reeemplazar los existentes actualmente y que no resistirian una nueva carga.
    Tambien, si las condiciones del subsuelo lo permiten, un sistema de transito masivo tipo subway de forma que se disminuya la necesidad de mucho trafico vehicular en la superficie.
    Una vez terminado eso o en su fase terminal, seleccionar los edificios que aun admitan restauracion y la eliminacion de los irrecuperables para dejar espacio a areas verdes o la construccioon de nuevos edificios que mantengan la armanonia con el resto de la arquitectura colonial en el caso de La Habana Vieja.
    El difunto gran arquitecto Nicolas Quintana, tenia y aun hay personas que se mantienen trabajando sobre ellos, planes para ello que incluian la demolicion de manzanas completas y la construccion de nuevos edificios y zonas comerciales, basandose en el sistema que se utilizo en la planificacion original del Vedado, donde a menos de una milla de distancia a pie se podia llegar a zonas comerciales desde cualquier vivivienda.
    Esos son sueños utopicos que tomarian años para realizarse considerando que al principio, la corruptela, la fiebre de enriquecimiento rapido y falta de interes potencial de los que asuman la direccion de un nuevo gobierno, entorpeceran grandemente ese proceso. Solo el Mercado y la Economia con libertad empresarial y privada podria lograr algo a largo plazo.
    Cuba no tiene riqueza como los paises petroleros o con algun mineral en alta demanda para afrontar tan costosa tarea.
    Por lo tanto y como el cuento del que queria ganarse la Lotto y decia al hijo: Paris, Champagne y Mujeres… al no ganarsela:
    Jesus Maria, chispa e’tren y tu madre.

  • Sin Salida dice:

    Proteger los legados arquitectónicos y naturales será todo un reto. Nunca es pronto para empezar a prevenir.

    En buena medida el atractivo de Cuba como destino depende de su preservación.

    Proteger estos activos es como proteger una marca comercial, solo que en este caso la marca es un bien público que solo puede ser regulado desde el estado. (O mediante un “consejo regulador”, como se hace con las denominaciones de origen.)