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Un explote con humo

  • dic 28, 201217:01h
  • 1 comentarios

Estos días de fin de año los comadreos de mi barrio se enfocan en una vecina que permutó de una simpática casita para una hermosa residencia que hace esquina. La vecina no escatimó para arreglar a su gusto la nueva vivienda. Un trasiego de camiones particulares y estatales dejó los materiales con que una brigada constructiva reparó y remodeló durante más de un año según instrucciones de la dueña. Los vecinos de Nuevo Vedado, acostumbrados a ver buenas casas, reparadas y bien mantenidas, estaban asombrados con la magnitud de la reparación. A mí, cuando me lo comentaron y luego de ver la casa, sólo dije:

—Estarán esperando que termine para quitársela.

No sé si los arreglos de la casa por fin terminaron, pero la vecina fue destituida y se rumora que se encuentra bajo investigación en una granja llamada “La Campana”, que creo que es el lugar a donde van los casos de corrupción. La policía hizo un registro y filmó toda la casa, pero los vecinos con gran sorpresa han podido enterarse de que el arreglo de la residencia no es causa sino consecuencia, pues la vecina, recién destituida como directora de una fábrica de habanos, está bajo investigación por negocios relativos a la producción de su fábrica.

Ya desde el mes de noviembre había conocido de la detención del gerente general de la marca por contrabando de habanos hacia Europa, y no se los voy a negar, enseguida pensé en mi vecina, directiva de esa misma empresa. Durante mucho tiempo salió ilesa de denuncias anónimas o nominales por parte de sus trabajadores.

Tengo entendido que era muy combativa y hasta se ofreció como dirigente para el CDR en cuanto se mudó. También militaba en el PCC y en su centro laboral era un látigo. No me extraña. Alguien me dijo que era una lástima lo que había pasado; era una manera de alegrarse del robo al Estado porque en definitiva a quien le hacen daño esos dirigentes es a su empleador. La vecina no ha sido juzgada y sigue siendo inocente mientras no se pruebe lo contrario. Yo no me alegré. Esa corrupción también desangra mi patrimonio y el de todos como ciudadanos. Los que hayan seguido con interés la historia reciente de Rusia y otras repúblicas soviéticas, sabrán que un montón de dirigentes de la URSS, descreídos como estaban, se afincaron la careta y se dedicaron a enriquecerse, y con todo lo que robaron, son hoy ricos y poderosos empresarios, o mafiosos, o ambos. Y en este negocio millonario que es el tabaco, parece que el robo ha sido en grande.

Regina Coyula
La Habana

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1 respuestas
Comentarios

  • Gabriel dice:

    Los ciudadanos deberían de enterarse de estas cosas por los periódicos, y no por chismes de vecinos.

    Esto demuestra que es imprescindible hacer un periodismo diferente en Cuba.