Creo que habrá que agradecer eternamente a Anastas Mikoyan porque, gracias a su decisión personal y sin siquiera haber consultado con el gobierno soviético, engatusó al genocida Hitler caribeño y lo convenció de que había que retirar las armas nucleares tácticas que quedaron después de que las estratégicas se retiraron.
En martinoticias.com se puede leer:
“En opinión de Savranskaya, la transcripción de una conversación el 22 de noviembre de 1962 entre Mikoyan y Castro, de la que por primera vez se conocen ahora detalles, sea probablemente “el documento más fascinante de toda la crisis de los misiles”.
Hay que hacerle un monumento a ese hombre ya que prácticamente gracias a él, es que estamos aquí hoy.
Creo que habrá que agradecer eternamente a Anastas Mikoyan porque, gracias a su decisión personal y sin siquiera haber consultado con el gobierno soviético, engatusó al genocida Hitler caribeño y lo convenció de que había que retirar las armas nucleares tácticas que quedaron después de que las estratégicas se retiraron.
En martinoticias.com se puede leer:
“En opinión de Savranskaya, la transcripción de una conversación el 22 de noviembre de 1962 entre Mikoyan y Castro, de la que por primera vez se conocen ahora detalles, sea probablemente “el documento más fascinante de toda la crisis de los misiles”.
Hay que hacerle un monumento a ese hombre ya que prácticamente gracias a él, es que estamos aquí hoy.