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Crónica del apagonazo

  • sep 10, 201214:05h
  • 8 comentarios

Un pestañazo del voltaje a la hora simétrica del noticiero estelar, las 8 y 8 de la noche de un domingo aburrido como para abrirse las venas, o salir desnudo a la calle con una pancarta pacificista, o cualquier otro síntoma de la locura. Un pestañazo y luego un silencio negro, sepulcral. Se fue la luz, como de costumbre, como en la nostalgia perversa de los años noventa. Máquina del tiempo, pero esta vez sin Fidel.

Por eso la mente comienza paranoicamente a complotar. Suenan los móviles. No hay luz en ningún punto de La Habana. Un sabotaje. Un atentado. Un golpe de Estado MININT versus MINFAR. Una treta para transportar el Magno Ataúd hacia el Obelisco y dar la noticia este lunes temprano. La eternidad era, en efecto, un lunes. La muerte de Oswaldo Payá, como se lo prometieron sus verdugos en vida, anuncia la caída del régimen. Acaso una táctica militar para que los aviones espías yanquis no detecten el movimiento de tropas o tal vez de camiones con misiles nucleares camuflados con caña o moringa o marabú (ya pasó en el otoño de 1962). Pronto tocarán a mi puerta y me arrestarán hacia el Estadio Nacional, reconcentrado mientras dure el
estado de excepción. Solución Final de Jodíos. Toque de queda para la construcción del capitalismo estatal. Raúlpolitik. Plaza de Tihabanamén.

Siguen sonando los móviles. Las baterías se agotan en la primera hora de estrellas y velas. No hay luz en ningún punto de Cuba. Es el terror. Raúl Castro se fugó del país, dejando atrás el caos de una isla en su madrugada feudal. Estamos solos. Seremos invadidos. El ruido de un avión en el abismo del cielo nos dobla las rodillas y pone a mi madre a rezar.

Luego llegan las precisiones por sms. Santiago de Cuba, inhospitalaria y horrible, tiene electricidad. También el bodrio en botijas de Camagüey. En Ciego de Ávila se fue, pero vino enseguida, aldea por aldea y barrio por barrio. Cuba debe verse dividida en las fotos de los satélites. Una Isla en blanco y negro de alto contraste, expresionismo in extremis. El Occidente liberal e internetofílico será castigado. El Oriente anacrónico sobrevivirá a la represión. Black September. Llamo a los míos y me despido sin que lo noten. En medio de la tinta oscura del apagón, me doy cuenta que los he amado. Que me quedé ciego. Que no me toca habitar con ellos un futuro de libertad. Que es el fin de la Revolución según Saramago, para colmo con una etiqueta digital: #Apagonazo.

La luz de la esperanza es que aún funcionan los móviles. No estoy bloqueado, aunque otros activistas sí, como @HablemosPress, e incluso reciben amenazas de sus agentes secretos para que no twitteen ni un carácter más. Según colegas secretos, tampoco se cayó el servicio dial-up de la www. A algunos vecinos los movilizaron para transportar combustible hacia los hospitales, parecía ser una crisis larga, pero no en fase terminal. ¿Habría heridos al por mayor? Al inicio no hubo señal de TV ni radio, pero al rato ya podían captarse con receptores chinos de pila. A lo peor era una grabación falsa desde Venezuela, quién sabe. O Chávez se mudó en estampida con el tesoro del ALBA para cogobernar desde aquí. Lo cierto es que ponían música de transición, cortinillas instrumentales, mesas debates sobre los 5 héroes con luz en las cárceles de USA, voces como empastilladas, y lo más sospechoso: Radio Reloj ni siquiera mencionó el apagón, hasta la medianoche se daban recetas de cocina y notas curiosas del “mundo del saber”, es
obvio que el Día F a sus locutores habrá que forzarlos a hablar a punta de metralletas, como en la primavera incipiente de 1957. La historia es un ciclo. Un circo.

Entonces fue el parte de guerra del MINBAS: sólo un simple accidente de 220 000 volts, en las praderas de la región central. Un alivio. Me acosté. Desnudo. Las ventanas abiertas a un cosmos sin dios. Me recompuse. Dejé de teclear. Recordé un rotor termoeléctrico fuera de fase y luego una rótula rota ex-presidencial, incontables veranos atrás, en la prehistoria de los años cero o dos mil. Respiro. Estoy perfectamente sano, como diría Nietzsche tras décadas de decadente enfermedad. Va y con un poco de suerte se olvidaron de mí. A lo peor va y yo también sobreviví. Por favor, no me despierten mientras no haya pasado del todo. Nadie merece morirse más de una vez.

Orlando Luis Pardo
La Habana

Foto: La Habana, anoche, desde el balcón de Yoani Sánchez.

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8 respuestas
Comentarios

  • Tony Bolanos dice:

    Este apagonazo fue programado y forma parte del plan de contingencia para cuando se anuncie la muerte del tirano. El objetivo era apagar la isla entera, de punta a punta. Esto es solo un ensayo como lo son los arrestos de los disidentes activos y los no tan activos.
    Si hay algo que maneja bién la tiranía es la represión y se están adiestrando para el momento inevitable, que puede estar cerca o puede ya haber sucedido.
    Cuando se anuncie la noticia que hará felices a tantos cubanos, el tirano sucesor se apresta a controlar cualquier brote de rebeldía, porque aunque muchos piensan que en Cuba no va a cambiar nada, ellos van a tomar todas las precauciones necesarias.
    Las elecciones o el simulacro de elecciones en Venezuela también son causa de que pongan en práctica todos estos planes, porque aunque Chavez nuevamente se robará las elecciones lo cierto es que los castros no pueden dejan nada al azar y se preparan para cualquier eventualidad ya que un cambio de gobierno en Venezuela pondría al castrismo una vez más al borde del collapso.
    Desaparecerán más opositores por “causas naturales”, y aparecerán más hijos de p. por las calles del exilio. Todo es parte del mismo plan. El plan Prometeo.

  • scrutinizer dice:

    Guillermo Tell,
    Cobarde y oportunista serás tú en todo caso. Habla siempre en primera persona del singular.

  • Jacobo dice:

    Nadie como OLPL para manejar el humor negro político.
    ¡Genial como siempre!

  • Guillermo Tell dice:

    Esta es la mejor alma viviente (hiriente y escribiente) que tiene la isla de Cuba: OLPL.
    Y nosotros (casi todos) tremendos cobardes y oportunistas, contentos, desde lejos, aplaudiendo (y admirando) sus suicidios que nos calma nuestra barriga llena de exilados e inmigrantes huidizos.
    Un abrazo Orlando. Y cuando puedas pirate antes que te ejecuten por brillante.

  • Fidel.Gusano dice:

    Clase de jodedor mas temerario OLPL…
    Estoy seguro de que ese lenguaje los “desquicia” a los fascistas…
    Bravo…!!!
    (Cómo hay que hacer para recargale el bejuco o mandarle plata ?)

  • cubalinda dice:

    Buenísimo OLP!!

  • Anónimo dice:

    Wow! Que manera de escribir la de OLP. Es el mejor! Hay que quitarse el sombrero, la foto de Yoani no tiene precio, esa obscuridad de la Habana es la misma Revolución.

  • Bryan dice:

    Ojala hubiese pasado lo que describes en el principio pero no fue asi, Cuba parece un pais en guerra, llena de ruinas, sin agua corriente en muchos lugares y ahora se va la luz por mas de 6 horas y no pasa nada, mas que la Habana yo diria , Leningrado 1943

  • matronize