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Descanse en libertad, Oswaldo Payá

  • jul 23, 201216:18h
  • 5 comentarios

Nadie debería morir antes de alcanzar sus sueños de libertad. Con el fallecimiento de Oswaldo Payá (1952 – 2012), Cuba ha sufrido una dramática pérdida en su presente y una insustituible ausencia en su futuro. Ayer domingo no sólo dejó de respirar un hombre ejemplar, padre amoroso y católico ferviente, sino también un ciudadano imprescindible para nuestra nación. Su tenacidad asomaba desde que era un adolescente, cuando prefirió no esconder los escapularios –como hicieron tantos- y en lugar de eso sostuvo públicamente su fe. En 1988 su responsabilidad cívica fraguó en la fundación del Movimiento Cristiano Liberación y años después en la iniciativa conocida como Proyecto Varela.

Recuerdo —como si fuera hoy— la imagen de Payá a las afueras de la Asamblea Nacional del Poder Popular aquel 10 de marzo de 2002. Las cajas cargadas con más de 10 mil firmas sobre sus brazos, mientras las entregaba al tristemente célebre parlamento cubano. La respuesta oficial sería una reforma legal, una patética “momificación constitucional” que nos ataría de forma “irrevocable” al actual sistema. Pero el disidente de mil y una batallas no se dejó amilanar y dos años después él y otro grupo de activistas presentaron 14 mil rúbricas más. Exigían con ellas la convocatoria a un referendo para permitir la libertad de asociación, de expresión, de prensa, las garantías económicas y una amnistía que liberara a los presos políticos. Con la desproporción que lo caracterizaba, el gobierno de Fidel Castro contestó con los encarcelamientos de la Primavera Negra de 2003. Más de 40 miembros del Movimiento Cristiano Liberación fueron condenados en aquel marzo aciago.

Aunque no fue detenido en aquella ocasión, Payá padeció durante años la vigilancia constante sobre su casa, los arrestos arbitrarios, los mítines de repudio y las amenazas. Nunca desaprovechó un minuto para denunciar la situación penitenciaria del algún disidente, ni la condena injusta de otros. Jamás lo vi descomponerse, gritar, ni insultar a sus contrincantes políticos. La gran lección que nos deja es la ecuanimidad, el pacifismo, la ética por encima de las diferencias, la convicción de que a través de la acción cívica y de la propia legalidad la Cuba inclusiva nos queda más cerca. Descanse en paz, o mejor aún, descanse en libertad.

Yoani Sánchez
La Habana

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5 respuestas
Comentarios

  • El segundo Sajarov que muere en extranas circunstancias…..

  • Frank dice:

    Permitanme recordarles que Paya no es un Martir solo de CUBA; lo es para el mundo entero, su ejemplo y su entereza sirve de ejemplo para todo rincon del mundo donde se mutilen las libertades del individuo, hoy en este momento historico que vive el mundo es una verguenza para sus verdugos el pasar a la historia como unos descerebrados que no ponen una en su lugar a la hora de dirigir y sacar una nacion adelante y se llevan todo el merito de asesinar a los que piensan diferentes. Por conviccion se que no ha muerto en vano sin embargo la historia no absolvera a los que camuflaron su sed de poder para asesinar y empobrecer a una nacion, ya lo verso Rubén Blades “la patria no es un tirano que tiene oprimido a un Pueblo”

  • AlexBenRod dice:

    Un cubano que supo enseñarnos que era posible pensar y actuar diferente manteniendo un nivel de civilidad que desarmaba a la grotesca dictadura que insiste en callar la disidencia a golpe de maltrato, sufrimiento y sangre.

  • Joel Rojas dice:

    Que asi sea, que descanse libre este gran hombre Oswaldo Paya S. Me duele mucho su muerte, nos deja tantas cosas a la nacion cubana, teniamos en el al hombre limpio ante la ruina, al luchador inteligente, al hombre de familia que salva a tanta diaspora y exilio, que en momentos de tanta desesperanza y lejania creimos perdidos esos valores, en nosotros y en nuestra patria. Nos deja El Proyecto Varela, un dia toque a su puerta y se abrio para mi el honor de haberlo firmado como uno mas. Ese proyecto que obligo a la dictadura a su peor jugada politica, algo paso en la gente definitivamente el dia en que los buscaron puerta a puerta para cambiar la constitucion, la gente supo de que se trataba todo aquello, la oposicion los puso en evidencia hacia adentro, hoy es parte de la historia de Cuba. Nos deja sus palabras, su discurso ante el Parlamento Europeo, releer hoy esas palabras, en la mitica de su ausencia, nos trae a Paya en la grandeza de su vida y en todo lo que hemos perdido con su muerte. No olvidaremos a Osvaldo Paya.
    Llegue a sus familiares mi sentido pesame.

  • matronize