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De cuentapropistas y mulas

  • jul 05, 201223:13h
  • 9 comentarios

El pimentero es de madera labrada y sobre la mesa un envase con sazonador dice en letras verdes “Sedano’s”. El restaurant privado espera por los abastecimientos que llegaran este sábado, dentro del enorme cargamento transportado por una “mula”. Si se demora sólo un día el arribo de los productos, muchos platos anunciados en la carta ya no podrán ser ofertados, pues una buena parte de “los condimentos, las cazuelas, el avituallamiento para las mesas, la crema y hasta el café” les llegan desde la Florida, según me explica el dueño del lugar. Desde que abrieron sus puertas se han sostenido gracias al aluvión de mercancías y alimentos que ha estado entrando por el aeropuerto de La Habana. “No es que no nos gusten los productos nacionales, es que no hay un suministro estable de ellos ni poseen la necesaria calidad. Así que tenemos que ir al seguro”, me aclara el chef mientras abre un paquete de pastas importadas.

La alarma se extiende entre los pequeños negocios privados creados en los últimos años. De los 387 mil 275 trabajadores por cuenta propia que se computaron a finales de mayo, es difícil calcular cuántos de ellos dependen de lo que acarrean los viajeros en sus equipajes. Pero la cifra podría ser muy alta. La manicure necesita las pinturas y el quita esmalte que le envía algún pariente desde Miami y el hombre que organiza fiestas infantiles recibe globos y caramelos de su hermano radicado en Orlando. Ahora, ese entramado de comercio semi alternativo ha empezado a peligrar con las nuevas resoluciones aduanales. La primera de ellas entró en vigor el pasado 18 de junio y restituyó los gravámenes sobre la importación de alimentos. Medida que resulta elemental en muchos países del planeta, pero que se convierte en un freno para el desarrollo de la pequeña empresa en una nación marcada por el desabastecimiento, la ausencia de un mercado mayorista y el elevado costo de los productos alimentarios. Si hemos visto florecer las cafeterías en las céntricas calles capitalinas y llenarse las páginas amarillas con anuncios, ha sido en gran medida gracias a la paquetería llegada desde el Norte.

La situación se tornará más difícil una vez puesta en práctica la nueva disposición anunciada este lunes, la cual aplicará a partir del 3 de septiembre del presente año aranceles sobre la importación de artículos de uso personal cuyo valor exceda los 50 pesos cubanos. Un duro golpe para los cuentapropistas y también para todos aquellos cubanos que habían logrado mejorar su dieta y su indumentaria con esos productos extranjeros. Si las medidas están enfocadas en recaudar la mayor cantidad de efectivo en las aduanas y regular legalmente lo que funcionaba un tanto fuera de control, probablemente el gobierno logre su objetivo. Sin embargo, se verá también un efecto sumamente negativo e inmediato sobre el desarrollo del sector privado. No es de extrañar que en pocos días escuchemos de la boca de muchos cuentapropistas frases como “ya no hacemos ese trabajo porque el paquete con la materia prima no ha llegado aún” o “ese plato lo preparábamos antes, cuando las mulas venían más a menudo”. Y sólo entonces percibiremos la real importancia de ese comercio —incalculable y vital— que viaja en el interior de los maletines.


Si el concepto de “mula” es tomado en el resto del mundo como alguien que transporta drogas, en Cuba alude a quien —especialmente desde Estados Unidos— traslada paquetería que incluye la mayoría de las veces ropa, zapatos, conservas de alimentos, equipos electrodomésticos, comida instantánea, medicamentos y útiles del hogar. La “mula” recibe un pago por esta labor de mensajería y muchas veces el costo de su boleto a la Isla está sufragado como parte del acuerdo con la agencia que lo contrató.

Yoani Sánchez
La Habana

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9 respuestas
Comentarios

  • cubana dice:

    En cuba todo es asi no hay ley que salga que no sea para joder al pueblo o entretenerlo para que no piensen en su realidad sin futuro Mientras este la dinastia de los Castros sera asi ellos no quieren perder el poder y utilizan la misma tactica utilizada por el dinosaurio mayor para seguir gobernando mientras el pueblo de Cuba se los permita

  • ANONIMO dice:

    En octubre, un mes después de la “puesta en escena” de las regulaciones aduaneras que “joderán” (¿aun más?) al cubano de la isla, habrá elecciones. ¿Castigaremos con el voto adverso a los que promueven estas regulaciones?. Yo si voto, pero nunca por los que están. Es mi manera de decir que los que ellos no me sirven.

    No votar, dejar la boleta en blanco o invalidarla, solo los ayuda a ellos.

  • ADVIL PM dice:

    Parafraseando un viejo proverbio popular: “El que en Cuba hace negocios, amanece caga’o”

  • Amadeus dice:

    De acuerdo con Ptolomeo.
    Todas esa llamadas de reformas del castrismo son en realidad aspirinas contra el cáncer, porque no existe la voluntad de abrir el mercado y la libre empresa y todo se resume en mantener a la población entretenida e ilusionada con un par de lentejuelas y pedacitos de espejos sencillamente porque tienen miedo perder el poder. Mientras la camarilla que gobierna Cuba no desaparezca totalmente, en ese país no habrá futuro.

  • Juan Carlos dice:

    Es que el deseo de controlar, de hacerle la vida más difícil al prójimo, mezclado con una dosis de envidia, es muy poderoso entre los cubiches. Ya sean entre los que tienen la sartén por el mango en La Habana, o a los que les gustaría tenerla algún dia, pero viven en Miami. Es tan fuerte que nubla la razón. Es como si estuvieran matando la gallina de los huevos de oro en La Habana. Otro país estaría encantado con una solución así. Claro, a los ‘duros’ de Miami tampoco les gusta esa situación porque ‘viola el embargo’ ‘le da dinero al régimen” y ‘es vergonzoso el relajo de las mulas, que llegan de Cuba para hacer negocios. Así más nunca se cae aquello’ etc. etc.

  • felipe dice:

    cuba es y sera una pila de mierda y mas naaaaaaa

  • Fidel.Gusano dice:

    By the way…y qué se ha hecho de Ortega y Alamino ?
    Ese cabrón era cómico… Y “sacó de quicio” a unos cuántos !

  • Fidel.Gusano dice:

    @Cagüento y Palomino..
    Querido, de bobos no tienen ni un pelo. Te explico mi teoría…
    Con dinero ajeno, sin gastar un quilo probaron el plan de resucitar los timbiriches que ellos mismos liquidaron tiempo atrás, si no lograban la “resucitación”, si no salía la cosa no perdian nada…
    Salió, fucionó y de paso se rieron del exilio.
    Ahora, a qué tu crees que fué a China y Viet Nam el otro ?…A hacer la exposición del “proyecto” y conseguir créditos. Ahora van a ser ellos los que compren los insumos que núnca les interesó comprar y venderlos a precio de monopolio, según les convenga…
    Amigo, esos bichitos “se le escaparon al Diablo”…no los conociéramos.

  • Cagüentó y Ptolomeo dice:

    Se dan cuenta de por que el socialismo o mejor dicho, el castro-facismo, no puede funcionar… se tiran a los pies o se autodestruyen como chacumbele. Esas mercancias no les cuentan nada al gobierno que al igual que la ropa, no tienen que importar ellos para alimentar y vestir a la poblacion – o los pichones como les gusta llamarlos Ramiro Valdes- y sin embargo se la ponen mas dificil a los que invierten dinero particular y gran esfuerzo para esmerarse en brindar un servicio que ellos no son capaces de dar. Todavia no han creado las riquezas esos emprendedores y ya se las estan escatimando. No son mas estupidos porque no entrenan. Todo lo hacen a lo loco y sin mas analisis a pesar de que cada vez que prometen alguna cosa se meten meses estudiando el asunto.

  • matronize