castrismo Cuba soviética Cubazuela Cultura DD HH deporte disidencia economía EE UU-Cuba En Cuba España-Cuba exilio historia y archivo Internet & ITC

PD

En Cuba

PD en la red

La intelectualidad cubana: debatir o esconderse

  • May 27, 201210:54h
  • 8 comentarios

¿Qué es un académico? ¿Qué es un intelectual? Son algunas de las interrogantes que me han atormentado durante años, incluso desde antes de graduarme en Filología Hispánica. Sumergida en la insolencia adolescente, creí en algún momento que para ser lo uno o lo otro era necesario asumir ciertas poses, gestos, seseos y hasta formas de vestir o de fumar. Con el tiempo, comprendí que la erudición no tiene que venir acompañada por una barbita puntiaguda, una mirada desde arriba, unas gafas a media nariz ni una de esas boinas ladeadas que tanto gustan a nuestros estudiosos. Conocí personas que llevaban a la par los conocimientos y la audacia, la sapiencia y la espontaneidad, un inmenso bagaje cultural y una humildad encomiable. Muchos de ellos ni siquiera lograron un diploma universitario ni publicaron un solo libro. También advertí que, frecuentemente, el mundo intelectual cubano no se estructura sobre la base de la sabiduría, sino del oportunismo y de la fidelidad ideológica. Ejemplos sobran de “honoris causa” otorgados como premio a la militancia, en lugar de galardonar con ellos las aptitudes profesionales. Abundan también —lamentablemente— los expulsados o relegados en centros de investigación por motivos de estricto corte político y no científico.

Pero más allá de las apariencias, como marca de una cofradía sabia o de las muestras de lealtad al gobierno que profesan tantos de nuestros ilustrados, hay una característica que se repite alarmantemente en la intelectualidad nacional: se trata de su incapacidad para sostener un debate con personas que dentro de la Isla no pertenecen a las instituciones santificadas y creadas desde el poder; su ineptitud a la hora de aceptar el reto de la discusión con quienes piensan diferente. Un académico cubano viaja de La Habana a San Francisco y tolera que desde el público cualquier norteamericano le haga preguntas y cuestionamientos que jamás admitiría ni siquiera escuchar en su propia patria. Toma un vuelo para participar en LASA 2012 y parece dispuesto a sentarse en un panel donde hay perspectivas liberales, demócratas y anti-totalitarias a las que jamás daría cabida aquí. Para colmo, la intervención que pronuncia fuera de nuestras fronteras es —a las claras— unos grados más atrevida y crítica que la dicha ante sus alumnos, sus lectores o sus colegas en Cuba. Sin embargo, una vez de regreso al territorio insular, si se le convoca a un intercambio de ideas desde la sociedad civil, la oposición o la escena alternativa, hace como que no escuchó la invitación o insulta a la contraparte. Denigra, se convulsiona, llama a Papá Estado para que lo defienda; todo eso y más antes que aceptar el intercambio de argumentos y posiciones que tan urgentemente necesita nuestro país. En fin, se esconde.

Así que ya he pasado la etapa de buscar en los diccionarios y los manuales la definición de lo que es un hombre sabio. No voy a describir aquí todos los puntos que me ayudan a hacerme una idea muy personal de la cultura de cada quien, pero les diré cuál es la característica que encabeza mi muy subjetiva lista. Se trata del arte para la polémica y la controversia que tenga una persona, de su disposición a escuchar incluso las tesis más antagónicas o los criterios más enfrentados. Admiro a quienes son capaces de debatir con el contrincante ideológico o académico sin caer en la arrogancia, la violencia verbal o la ofensa personal. No me molesta que algunos se vistan con lo que creen es la indumentaria de un intelectual, ni siquiera que digan coincidir ciento por ciento ideológicamente con el gobierno que —casualmente— les paga su salario. Lo que me irrita y decepciona es que, siendo supuestamente la vanguardia de la palabra y el pensamiento de esta nación, se nieguen a usar el verbo y las ideas en el debate, evadan su compromiso científico de buscar la verdad teniendo en cuenta todas las variables.

Yoani Sánchez
La Habana

Publicado en
8 respuestas
Comentarios

  • YoYi Pérez dice:

    ?…Y mil necios, que grandes se juzgan
    con honores al peso comprados
    al tirano idolatran, postrados
    de su trono sacrílego al pie…
    J.M. Heredia. “Himno del desterrado”

  • scrutinizer dice:

    Lo de Gabriel con Yoani no puede ser otra cosa que “amor platónico-cibernético”.

  • Gabriel dice:

    Me parece abusivo descalificar a los intelectuales cubanos en su totalidad.

    Sin embargo, creo que Yoani está muy acertada cuando manifiesta que los intelectuales oficialistas dentro de Cuba rehuyen la confrontación dialéctica.

  • Veroco dice:

    Los intelectuales cubanos, disidentes y oficialistas por igual, son todos mala canalla. Y tal como dice anónimo, algunos son como OLPL, tienen una actitud tan arrogante, farisaica y falaz que no nace el respeto.

  • ANONIMO dice:

    Como conozco por estos lares gente asi!!!!… Personas que por un doctorado,, un viaje al extranjero, una casa o cualquier otra dádiva venden su alma al diablo. También hay que decir a su favor que reciben el sueldo del gobierno y deben servirle. Muchos no tienen el coraje de vivir a sus expensas.

  • anonimo dice:

    Primero, por qué trabajar en un centro de investigación es ser relegado?, relegado de qué?, qué es lo que se quyioere?

    Segundo: “incapacidad para sostener un debate con personas que dentro de la Isla no pertenecen a las instituciones santificadas y creadas desde el poder; su ineptitud a la hora de aceptar el reto de la discusión con quienes piensan diferente.” Puede ser, saben cuáanto oportunista no pasa de ser un mero provocador al que no le interesa realmente un debate?, por supuesto que saben que son muchos, Miami para la muestra; por qué sería diferente allá, allá debe ser más perentorio, Orlando Luis Pardo para la muestra, también Yohani, claro. No es que no tenga razón, es que se trata de lo mismo.

  • Alfredo Torres Villafruela dice:

    Muy buen artículo, un saludo desde Las Vegas.

  • lupe dice:

    Excelente tu articulo Yoani, de veras excelente y muestra tu gran conocimiento, analisis y valentia en un pais donde no se permite ni pensar. Mi respeto para ti
    Lupe