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El año del mormón

  • ene 31, 201215:05h
  • 4 comentarios

Este es el año del dragón para los chinos y del mormón para los norteamericanos. Un musical de Broadway, The Book of Mormon, ha ganado, entre otros galardones, tres Premios Tony (al mejor musical, mejor libreto, mejor música) y dos premios de la crítica; y un candidato a la presidencia de los Estados Unidos, que profesa esa misma fe, parece que tampoco lo está haciendo del todo mal. Aunque en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es más que probable que la candidatura de Romney a la Presidencia haya caído mejor que los Tony, y no será porque a los mormones no les guste la música —¿quién no se ha sentido conmovido al oír a su coro?

En cualquier caso los mormones parece que por fin han llegado a ser parte del mainstream americano. Aunque a decir verdad llevan años intentándolo. Cada “x” años parece que han llegado a serlo y cada “x” años un artículo en Time intenta demostrar que los mormones son gente seria y fiable. Lo cual consigue recordarnos que los mormones son raros —si no lo fueran ¿sería necesario insistir en su normalidad?— y que son buenos negociantes y hombres de empresa. Algo normal si se hablase de un grupo de inversores pero un tanto sorprendente cuando se habla de una Iglesia.

El 7 de abril de 1930 (el centenario de la Iglesia), podía leerse en Time: “La riqueza mormona, aunque imposible de calcular, es evidente para cualquiera que estudie la ciudad de Salt Lake City comercialmente. La Iglesia posee [el periódico] The Deseret News, dos hoteles, dos edificios de oficinas, la Beneficial Life Insurance Co., y el Zion’s Cooperative Mercantile Institution (la primera tienda por departamentos de Estados Unidos, creada en 1868). A través de la Utah-Idaho Sugar Co., la Iglesia posee 24.539 acres de tierras cultivables y opera numerosas fábricas de azúcar de remolacha en Utah, Idaho, Washington, Montana, South Dakota.”

Dos décadas más tarde, el mensaje seguía siendo el mismo y el 21 de julio de 1947 Time publicaba el artículo “A Peculiar People”: “Como líder de los asuntos temporales tanto como de los espirituales, el amable anciano Presidente George Smith preside sobre una enorme empresa floreciente. La Iglesia, como propietaria del gran y prospero Z.C.M.I., la primera tienda por departamentos de Salt Lake City, comercia con todo, desde palas a perfume. Es propietaria del principal hotel de Salt Lake City, el Hotel Utah, y del segundo mejor hotel, el Temple Square Hotel. Es propietaria de uno de los periódicos de la ciudad, The Deseret News, y de su principal emisora radial, radio station KSL.”

El cuatro de agosto de 1997, Time publicada otro artículo, “Kingdom Come”, en el que de nuevo se insistía sobre el tema: “Los triunfos materiales de la Iglesia rivalizan incluso con sus avances evangelizadores. Con la rara cooperación de la jerarquía de los Últimos Santos, Time ha sido capaz de cuantificar el extraordinario entusiasmo financiero de la Iglesia. Su activo totaliza un mínimo de treinta mil millones de dólares.”

Sospecho que los periodistas de Time se sienten más cómodos en el terreno de las cifras, sobre todo si son inmensas y seguidas por el signo del dólar, que en temas históricos o religiosos, quizás porque la Iglesia Mormona es la única entidad religiosa norteamericana que ha llegado a estar casi en estado de guerra contra los Estados Unidos —la llamada Guerra de Utah de 1857-1858— y la única contra la que un país que tradicionalmente cree en la libertad religiosa ha legislado directamente, con leyes como la Morrill Anti-Bigamy Act (1862); la Poland Act (1874); la Edmunds Act (1882) y la Edmunds-Tucker Act (1887). Leyes todas ellas aprobadas por administraciones republicanas.

La política americana es así. Un demócrata, Obama, jura sobre la Biblia del primer presidente republicano y cita al republicano quintaesencial de nuestra generación, Ronald Reagan, mientras que un mormón, descendiente de aquellos contra los que el Presidente Lincoln dictó en su momento una ley, aspira ahora a la presidencia como candidato de un partido que en su momento, un ya lejano 1854, fue creado entre otras cosas para acabar con dos recordatorios de un pasado premoderno que la joven república no debía tolerar: la esclavitud y la poligamia.

Ha llovido mucho desde 1862, incluso desde 1887. Los mormones abandonaron la poligamia desde 1904, y desde la década de los sesenta, a medida que los partidos tradicionales norteamericanos evolucionaban y el Demócrata se volvía cada vez más intervencionista en cuestiones de Estado y el Republicano cada vez más conservador en cuestiones sociales, tanto republicanos como mormones estuvieron de acuerdo en olvidar viejos rencores y en asumir posturas comunes. Hoy los mormones tienen familias con más hijos que la media norteamericana, se oponen a la legalización de las drogas, el matrimonio homosexual, la liberalización del aborto, las ayudas y subsidios gubernamentales —que dentro de su comunidad son realmente raros— y a todas las subculturas surgidas y crecidas en los años sesenta. Conservadores en el sentido tradicional del término, pero no mucho más conservadores que el resto de Estados Unidos cuando Time publicó su artículo de 1957, los mormones eran ya en el momento de publicarse el artículo de Time de 1997, (menos por su evolución que por la del resto de la sociedad) uno de los grupos considerados como superconsevadores dentro de Estados Unidos. Ahora son un grupo bastante presente en las agencias de seguridad —donde se confía en ellos porque ningún mormón ha traicionado nunca a los Estados Unidos—, en algunas ramas del servicio exterior —porque los mormones están entre los pocos grupos de Estados Unidos cuyos miembros saben varios idiomas y han viajado fuera de su país en masa—, en los consejos de muchas grandes empresas tradicionales… y ahora también en los de algunas empresas dedicadas a las nuevas tecnologías. Aland Ashton el cofundador de WordPerfect es mormón, como lo es Ray Noorda, ejecutivo de The Canopy Group, una compañía de inversiones que está financieramente tras empresas como Lineo o Linux Networx. Y desde luego en la administración del estado en donde se les encuentra a todos los niveles con seis senadores y diez congresistas…

Ya sólo les falta un Presidente, lo que no está nada mal para un grupo cuyo primer lider fue linchado y cuya jerarquía fue sistemáticamente perseguida durante gran parte del siglo XIX.

Juan Carlos Castillón
Barcelona

Foto: El precandidato presidencial, Mitt Romney, parte un lechón durante un acto de campaña en Miami Dade. Le acompaña la congresista cubano-americana Ileana Ros-Lehtinen.(Getty Images)

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4 respuestas
Comentarios

  • Anónimo dice:

    El senor Mitt Romey es una persona digna de admiracion. No solo es un politico decente, y un padre ejemplar, ademas de ser un empresario exitoso. Pocos saben qu e el senor Rommey dono mas de 6 millones de dolares a obras de Caridad. Cualquiera pudiera pensar; “Claro, porque los tiene” Por supuesto, pero por ejemplo el senor Biden (vicepresidente de Obama) es millonario tambien y solo dono 500 dolares para obras de Caridad.
    Otra cosa que respeto es la religion que cada persona profesa. Ojala este pais pueda deshacerse de nuestro actual presidente, que en cuestiones de economia es un verdadero desastre…
    Saludos,
    Mirtha

  • Gabriel dice:

    Nilda,

    Míralo desde otro punto de vista. Ser testigo de Jehová y tener que andar de casa en casa importunando a la gente debe ser bastante desagradable. Esa religión exige mucho sacrificio.

    Creo que todos seríamos mas felices si no lo hiciesen … nosotros y también ellos.

  • nilda dice:

    Una forma muy interesante de mirar a los EU.

    Las elecciones en EU pueden ser muy entretenidas si uno no se apasiona. Son como un gran show de circo: Los leones y el domador. Debemos recordar que, si la persona que llega a la Casa Blanca no pensamos que ha hecho un buen trabajo en su primer termino, podemos enviarlo con maletas a su casa y no habra proximos 4 anos. Ese es el privilegio de vivir en una sociedad democratica. A mi me da lo mismo si es mormon o metodista, lo que no deseo que sea un ultra izquierdista. Caramba, no se puede abusar! Recuerdo a Clinton con sus mujeres tal parece que encajaria bien en la sociedad mormona, igualmente muchos otros presidentes alrededor del mundo. Y los franceses–para que hablar! Y si de religion hablamos–que me dicen de los testigos de jehova? Podria uno de ellos llegar a se presidente aqui o en cualquier otro lugar?

    Ay, ahora me acorde que deje la reja abierta, y hoy, siendo domingo, ellos me vendran a tocar y a sermoniarme que ire al infierno si no puedo recitar la biblia de memoria. Asi que aqui dejo mi comentario, ya oigo sus pasos!, y mi perra esta ladrando. Tengo que preparar el cubo de agua!Volvere despues de las eleciones. Ya veremos, siempre me toman por sorpresa.

  • Gabriel dice:

    Los mormones tienen una religión con unas cuantas rarezas bastante extravagantes. Pero ¿cuál no?

    Vamos, que no hay que descartar a una persona por pertenecer a una iglesia rara.

    A los mormones los echaron a Utah, el peor desierto de los Estados Unidos, porque eran polígamos. Para formar parte de la unión tuvieron que dejar de serlo.

    Y transformaron el peor desierto en uno de los estados más prósperos del país mas próspero del mundo.

    La cosa tiene su mérito.