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El terror revolucionario. Los fusilados de Santiago de Cuba

  • Ene 11, 201215:03h
  • 25 comentarios

Fue en Oriente, poco tiempo antes de la toma del poder, donde se tomaron las decisiones que debían sellar el futuro del nuevo régimen. La primera de ellas fue el castigo a los “esbirros” de la dictadura. Una “justicia severa”, según la expresión reiterada constantemente por Fidel Castro, y reportada por el comandante Huber Matos, hoy día exilado en Miami:

“Tenemos que aplicar la justicia revolucionaria para que nunca más se cometan crímenes desde el poder. No nos puede dar pena, no nos puede causar preocupación, porque nosotros tengamos que fusilar, tengamos que castigar a los criminales de guerra. Hay que establecer las bases para que en la Cuba del futuro nunca más haya esbirros.”

Además de Fidel y Raúl Castro, asistían a esta reunión decisiva, que tuvo lugar en El Cobre, algunos comandantes del Ejército Rebelde. Entre ellos estaba Huber Matos quien, algunos meses más tarde, debió comparecer él mismo ante un tribunal revolucionario para ser condenado a 20 años, y que explicaba de este modo el proceso.

“La justicia revolucionaria es la primera etapa del terror revolucionario. Es el condicionamiento de la mente del cubano. Con el pretexto de castigar a los grandes culpables, se va creando en la mentalidad del pueblo cubano la idea que se puede aplicar una justicia severísima porque el poder lo puede todo.”

“Medidas severas” y “terror” iban parejos. Para ello, la pena de muerte fue restablecida y casi sistemáticamente aplicada a aquellos que los nuevos gobernantes señalaban como “criminales de guerra”. Las ejecuciones no fueron la respuesta revolucionaria a una amenaza real, sino un acto político deliberado, programado incluso antes de la caída de la dictadura de Batista, como uno de los pilares del régimen que debía instaurarse. Y todos los responsables deberían adherirse a esos principios, unos practicando ellos mismos esas ejecuciones, otros presidiendo los tribunales revolucionarios, y otros más haciendo la apología de los fusilamientos en la prensa.

El primero en poner en práctica las consignas fue Raúl Castro. ¡Y con qué celo!

“¡EXCLUSIVA! ¡VEA LA LISTA DE LOS FUSILADOS EN SANTIAGO!”

El diario Revolución, órgano del Movimiento del 26 de julio, publicaba ese anuncio en primera plana el 14 de enero de 1959. ¡Los condenados a muerte y fusilados en la madrugada del 12 de enero eran efectivamente 72! Se trataba de soldados y oficiales del cuartel Moncada, el mismo que los hermanos Castro habían intentado atacar, sin éxito, en 1953. Menos de seis años más tarde, tomaban su revancha, por medio de ese acto simbólico. Los militares que los habían puesto en fuga y que habían torturado o asesinado a varios de sus compañeros ya no estaban probablemente en funciones en ese cuartel. Pero poco importaba. Ellos también eran considerados “esbirros” a sueldo de Batista. Su muerte había sido ordenada por un Tribunal Revolucionario constituido apresuradamente por Raúl Castro. Fue la primera manifestación del terror puesto en práctica por la revolución cubana.

El pelotón de fusilamiento funcionó a tiempo completo ese día. Anteriormente, durante el juicio, uno de los más expeditos que hayan tenido lugar en los primeros días de la revolución, Raúl Castro intervino para afirmar que todos eran culpables, con el mismo nivel de responsabilidad: todos merecían la muerte.

El periodista Antonio Llano Montes, de la revista Carteles, cuenta, años más tarde, en 2002, el proceso que había ido a cubrir, junto con otros dos reporteros, Bernardo Viera, de la revista Bohemia, y Julio César González Rebull, del diario El Crisol:

“Fuimos a reportar el juicio que se les hacía a 72 infelices. Estábamos presentes cuando Raúl Castro interrumpió al tribunal y dijo: “Si uno es culpable, los demás también lo son. Los condenamos a todos a ser fusilados”.
Más tarde me dijeron que estaban abriendo la zanja en el campo de tiro, en el campamento militar de Santiago de Cuba, frente a donde iban a fusilar a esas 72 personas. En la tarde yo me dirigí hacia allí, para retratar la zanja, y saludé al sacerdote que iba a asistir a los condenados a muerte. Después de tomar la foto, comenzaron a llegar los prisioneros en camiones, y yo no quise presenciar el macabro espectáculo, y me fui atravesando a pie todo el campo de tiro, y tomando un taxi que me llevó de nuevo al hotel. En honor a la verdad, nosotros no presenciamos el monstruoso crimen de Raúl Castro.
Al día siguiente volví al campo de tiro, y vi que la zanja con los cadáveres de aquellos 72 infelices, había sido tapada con tierra, y pude ver algo que me horrorizó, la mano de uno de los fusilados que salió fuera de la tierra y se agarraba a una piedra, esto indicaba, que a muchos de los fusilados, los habían enterrado vivos. Y en aquellos días, en que fusilaban a cualquiera por cualquier cosa, yo tuve la osadía de publicar el reportaje de la zanja, de los fusilados, y de los que enterraron vivos.”

El cura encargado de acompañar en su muerte a los condenados les confió a los periodistas presentes que “ése fue un espectáculo macabro, que nunca será superado en crueldad, y que él estuvo a punto de vomitar en varias ocasiones”.

Por haber reportado esos detalles siniestros, el periodista Antonio Llano Montes —que más tarde tomaría el camino del exilio— recibió mensajes de intimidación por parte de algunos de sus colegas, sobre todo de Carlos Franqui, el director de Revolución, quien lo calificó de “agente del imperialismo y enemigo de la Revolución”. El órgano del Movimiento 26 de julio, no obstante, estuvo entre los primeros, junto con Bohemia, en desplegar en múltiples ocasiones, con gran lujo de detalles, los últimos momentos de los fusilados. Franqui tomó también la decisión de irse de Cuba en 1968.

Esa ejecución masiva se efectuó bajo las órdenes de Raúl Castro, y no de Fidel. Éste pretendió ir más allá. Desde entonces, no cejó en superar la hazaña de su hermano, ordenando él mismo nuevos procesos y nuevas ejecuciones, por miles. Pero ni él ni su hermano debían asistir a las futuras ejecuciones, al menos públicamente. Dejaron esa ingrata tarea entre las manos (sucias) de Ernesto Che Guevara, en la fortaleza de La Cabaña en La Habana, y entre las de sus subordinados en todas las provincias del interior del país.

Años más tarde, en 1966, Raúl Castro tomó la precaución de hacer desaparecer los cuerpos que permanecían en la fosa común del campo de tiro de Santiago de Cuba. Hizo construir grandes ataúdes de cemento, que fueron llevados en barcos para ser largados en alta mar, lo más lejos posible de la costa sur de Oriente, en aguas muy profundas. Jamás volverían a la superficie las huellas del crimen. El tiempo se encargaría del resto. Así, los cuerpos del delito podrían ser olvidados.

Jacobo Machover
París

* Capítulo del libro Raúl et Fidel. La tyrannie des frères ennemis, recientemente publicado en París por las ediciones François Bourin. Foto: Time/Life Archive Inc.

25 respuestas
Comentarios

  • Leonardo dice:

    Parece una historia surrealista , lo que estoy leyendo a pesar de un tema tan macabro, que alguien me diga que revolución incluyendo la de las trece colonias, no fusilo , ajusticio y cumplió con lo que el pueblo demando: JUSTICIA, la casa de mis familiares fue saqueada por esos ” infelices” (dios llamar infelices a carniceros), más de 10 veces, se robaron todo lo de valor , golpearon, escupieron a la cara, vejaron muchas veces con Haza al frente entre otros, no quiero profundizar en los cientos de crímenes cometidos en Santiago de Cuba, CIENTOS de torturas y vejaciones de las peores, eso lo saben bien los santiagueros, me pregunto estarán cuerdos o es el odio quien los ciega?.

  • RAUL GOMEZ DE MOLINA dice:

    Encontre esta pagina de casualidad. Yo soy un superviviente, junto con Carlos Lazo, de ese fusilamiento en San Juan el dia 12 de Enero de 1959. Todos los detenidos estabamos en una celda deaproximadamente 20 x 20 pies en la planta alta del Vivac Municpal de Santiago de cuba, eramos 76, todos amontonados sin espacio casi ni para sentarse, habia oficiales del Ejercito, de la policia, pilotos y jueces. Habian personas conocidas por sus antecedentes de criminales, pero no eran todos, solo unos 11 o 12, el resto ni siquiera tenian puestos afines a organismos represivos. Ese dia por la tarde llegaron los camiones y jeeps, dirigiendo la operacion estaba el rebelde Eddy Fernandez Uriarte que fungia como J’ del Vivac, mas varios oficiales rebeldes como Pepecito Quiala, Pepin Lopez y otre al cual le decian Barbaroja, no el famoso comandante de la Inteligencia posteriormente, si no un teniente. Tdos los detenidos fueron montados en los camiones y jeeps y llevados a la loma de San Juan donde ya habian abierto las fosas, los pusieron al borde de la excavacion y los ametrallaron, cayendo los cadveres dentro de la fois, despues con un bulldog los taparon dentro de la excavacion. A mi y a Carlos Lazo nos montaron en un jeep y nos llevaron de regreso al Vivac. En mi caso, fui sometido a juicio revolucionario en el edificio del Tribunal Supremo en Santiago, el Fiscal revolucionario se llamaba Tony Beguez, nadie fue a acusarme, todo lo contrario hubo varios testigos, incluyendo rebeldes que declararon que yo habia peleado pero que jamas habia abusado de nadie en ningun aspecto. Fui uesto en libertad de inmediato. Carlos Lazo fue a juicio con todos los demas pilotos que habian traido de la Habana, en e3l primer juicio todos fueron absueltos pero esto disgusto a fidel que exigio que se les hiciera otro juicio y los condenaran y asi fue costandolela vida a uno de los miembros del Tribunal el cual se suicido debido a la verguenza que sufrio. Como un detalle de losque sucedio el dia 12, a los pocos dias se aparecio en el Vivac una Sra. con dos rebeldes buscando a su hijo, explicandole a Eddy que los dos rebeldes eran de los que su hijo acusaban habia asesinado, la respuesta del individuo cuando la madre le dijo el nombre de su hijo fue: “Sra, lo siento mucho pero el se “llamaba” llego tarde, ya lo fusilamos el dia 12″ Tambien recuerdo que se llevaron y fusilaron al Coronel Bonifacio Haza el cual portaba un brazalete del 26 de Julio. ALLI NO EXISTIO NADA DE JUICIO O DE ABOGADOS O DE CORTE SUMARIA. Y aclaro, todavia estamos vivos Carlos Lazo y yo y ambos vivimos en Miami.

  • Maria Werlau dice:

    Excelente, gracias por esto. Hay un detalle, el padre Chabebe ha confirmado que fusilaron a 71, no 72 hombres, ya que sacaron a alguien de la lista. El padre Jorge Chabene fue el confesor a quien le dieron la tarea de acompañar a los que iban a fusilar hasta el momento de su muerte. Escribió un libro y además ha dado entrevistas. Regocemos parte de su testimonio en http://cubaarchive.org/wordpress/es/multimedia/#1477923384260-3c9dbc53-58b0

  • Alberto N JOnes dice:

    Llamar macabre e infelices a torturadores, saca unas y asesinos probados que ni siquiera Llano Montes se ha dignado a nombrar, es una falta de etica elemental.

    Los emplazo a que pongan sus nombres y las causas por las que estan entre los 72 y que los lectores juzgen

  • Armando García dice:

    No opino nada ante tantos descarados que defienden lo indefendible, porque no van para Cuba a defender lo indefendible y están acá donde están los enemigos de los Castros, si ellos son tan buenos.
    Estos son los ciegos que aún no saben que a Camilo lo eliminaron y así muchas de las piedras que encuentran en su camino.
    posiblemente Batista haya mandado a matar menos personas que los Castros.
    Ojalá que nunca suceda pero si en Cuba reapareciera el terrorismo que aplicaron los c0mbatientes del 26 en las ciudades, quisiera ver la reacción de los gobernantes de ahora en Cuba.
    Si haber eso ya aplican la represión a quienes se les enfrentan.
    No hablo más me da asco con los fantoches castristas que acá aparecen.

  • Jorge dice:

    !Que orgullosos estamos los cubanos! Con la revolución. !Cuánto amor se ha dedicado. Ojalá el RATÖN de Batista no hubiera escapado, porque tenía que pagar sus crímenes con su vida. Tuvo que salir corriendo como las ratas. Y les digo a todos los que se les hizo justicia revolucionaria: !Bien pagado está !

  • Moises dice:

    En definitivas, la revolucion siguio la trama de la dictadura de batista en cuanto a asesinatos se refiere, no se podia decir nada malo de batista, asi mismo nada malo puede decirse de Fidel…..es la dictadura del proletariado marxista leninista, que como en la revolucion francesa, baña de sangre todo lo que toca, solo espero, que Dios permita que esos asesinos se sienten en el banquillo de los acusados algun dia.

  • Moises dice:

    Es evidente que algunas personas en este foro, piensan del mismo modo macabro que los comunistas asesinos, cuando leo que alguien escribe: “Así que eran infelices? Y las uñas que sacaron esos “militares al servicio del país”, donde las dejan.”, generalizando asi los crimenes de unos sobre todos, y siendo presas de un odio viseral, recuerde que en un cuartel hay soldados que son solo custodios, cocineros, enfermeros, carceleros, personal de oficina, ademas de los tan generalizados torturadores y asesinos…..

  • Yoania dice:

    En esos 72 estaba mi Abuelo Benito Cortes Maldonado, padre de 7 ninos q quedaron huerfanos y un maravilloso hermano.

  • cann dice:

    Aunque no soy de la generación que vivió aquella época cuento en mi familia con personas que apoyaban ambos bandos, por desgracia ya están fallecidos, entiendo y comprendo a todos los que de una manera u ora sufrieron los crímenes que cometieron los batistianos, estoy en contra de la pena de muerte pero tal ves algunos de aquellos personajes se la ganaron sin duda, pero lo que si es innegable es que por la misma canal de ajusticiamiento se fue todo aquel que estorbaba al naciente régimen comunista, una purga a lo stalin en la urss, era la única manera de fortalecer el régimen matando y exiliando a todos aquellos que representaban aunque fuera una mínima amenaza política y militar para los hermanos castro, los descrito sobre este hecho especifico aun cuando parte o quizas todos ellos fueran culpables de crimenes y fueran condenados al fusilamiento el hecho de que sean fusilados al pie de una fosa comun y enterrados vivos solo me recuerda los crímenes nazis de la 2 da guerra mundial, criminales o no eran personas con familia las cuales de seguro quisieran darle sepultura o al menos tener un lugar donde rezar por sus muertos, ojo, lo mismo para todos aquellos que nunca pudieron rezar por los suyos que desaparecieron bajo la dictadura, pero la justicia del ojo por ojo no dice absolutamente nada de un régimen que en sus inicios predicaba de instaurar la verdadera democracia al favor del pueblo, los que defienden o defendieron aquellos actos a inicios de la revolución solo el tiempo les ha hecho ver lo equivocado que estaban, a los que defienden y defendieron los crímenes de la dictadura solo el tiempo les puede dar el arrepentimiento necesario, a los que no vivimos esa época solo es cuestión de tiempo la reconciliación necesaria de todos los cubanos

  • Frank dice:

    Y porque no se habla de los juicios y ejecuciones en la provincia de Camagüey donde opero Huber Matos?

    Porque no decir que esos juicios – que contaban con corte de apelacion – fueron aprobado por todos los sectores de la sociedad incluso el presidente Urrutia, el primero Miro Cardona, el ministro de estado Agramonte y por los periodicos incluso el Diario de la Marina?

    Parece que ud no conoce la historia.

  • Jacobo Machover dice:

    Nadie intenta justificar aqui los crimenes cometidos por la dictadura anterior, que nunca restablecio, sin embargo, la pena de muerte que habia sido abolida en Cuba. Pero el castrismo se dedico a glorificar el asesinato (después de “juicios” caricaturescos) de sus enemigos o, incluso, de muchos revolucionarios que lo habian apoyado al principio. Empezo con fusilamientos y los siguio practicando durante medio siglo. Nada puede justificar ese horror, esa venganza inhumana, destinada a infundir el terror en los opositores al régimen y a sellar una unidad indestructible con sus complices.

  • Misha dice:

    Se fue el comentario sin terminar.

    Continúo:
    De que si no se le celebró juício , porque tenían derecho a la vida , hay que pensar que William Soler también tenía derecho a la vida como lo tenían Salvador Pascual, Hugo de Dios, Floirán Guerra, Roberto Lamelas Font, Sixto Efraín Medina, por sólo mencionar un mínima muestra de los que aparecieron boca abajo o boca arriba en los suburbios de Santiago.

  • Misha dice:

    Sr. Machover, entre esos 72 había individuos, que no eran infelices. Y ud. lo debe saber , por lo que no debe ser tan categórico.
    Imagino que esté hablando desde la óptica de un santiaguero que vivió en Santiago entre los años 1956 y 1958. Espero que ud. lo sea.

    Tengo testimonios de familiares que luego fueron más anti régimen que ud. y que en aquel entonces fueron Asediados por algunos de esos “militares” y que de haber sido encontrados no hubieran podido morir en el exilio. De modo que” infelices no fueron

  • Jacobo Machover dice:

    Realmente eran unos “infelices”, como apuntaba el periodista Antonio Llano Montes, quien pudo presenciar el “juicio” y ver la fosa comun donde enterraron a esos 72 hombres, militares es cierto, pero no asesinos. Ellos no tuvieron derecho a defenderse. Estaban condenados de antemano, como todos los que tuvieron que comparecer ante aquellos “tribunales revolucionarios”, que enviaban a la muerte a cualquiera después de unas horas o unos minutos. El “contexto” de hace medio siglo no puede justificar absolutamente nada. Los unicos culpables son los que los enviaron al paredon, sin respetar el principal de los derechos humanos: el derecho a la vida.

  • Misha dice:

    Así que ” esos 72 infelices”. ¡ Ay Dios!

    Así que eran infelices? Y las uñas que sacaron esos “militares al servicio del país”, donde las dejan.
    Independiente del hecho desagradable como toda muerte conlleva, es cierto que allí pueden haber fusilado a alguno que otro que no hubiera matado personalmente , pero por historias oídas y documentadas, la mayoría eran ejemplares de “niños buenos, llenos de angelitos alrededor de sus cabezas”
    Santicos los Despaignes, los “pinkin chikins” y otros que patrullaban carnicería, bodegas, bares , etc robando por el día y por la noche sacaban a hombres de sus casas y al otro día aparecian con la boca llena de hormigas y un explosivo desactivado al lado.
    Tenemos a William Soler ( 15 añ0s), Roberto Lamelas ,Salvador Pascual, Floro Vistel, etc y etc.
    Quienes mataron a estos estaban entre esos 72.

    No se debe deformar la historia por tal de defender puntos de vistas actuales. Lo que fue, fue. La historia no se puede cambiar ni borrar.

    Ah: A Maniel Rodríguez, deja que te agarren los linguistas y filólogos del blog , te harán trizas por la ortografía , a no ser que tu punto de vista te exonere de culpas ortográficas.

  • Orwell dice:

    Tiene razon la Srta. si aquello hubiera sido un ejercito profesional como el de Chile pues no estubieramos aqui escribiendo esta historieta de marras de un bastardo hijo de un guardia rural chino con la concubina de un gallego matarife de haitianos cuando llegaba el dia de la paga. pero no olvidemos a la chusma enardecida por el olor a sangre que maullaba PAREDON! dia y noche….si esa misma chusma que no hace ni va ha hacer nada por cambiar aquello cuando tampoco hicieron nada cuando aquello cambio, ni de un lado ni de el otro, solo cuando ven quien esta arriba salen a despojar….cada cual se merece lo que tiene.

  • Güicho dice:

    El pobre Raúlito tenía que compensar la falta de barba de alguna manera.

  • Maniel Rodriguez dice:

    Irene con todos mis respetos, como bien comenta el relato de lo que se trataba no era de castigar a los berdugos , era de dar un ejemplo al pueblo de Cuba de lo que les podria suseceder a todos los que contradigesen el dictado de los hermanos Castro, en su gran mayoría eran trabajadores de los cuarteles, soldados rasos, por no citar a los miles de creyentes, escritores que también fueron acusados de contrarrevolución sin tener un jucio con garantías.

    Como siempre Fidel fue nuestro mejor sicologo, el sabe para lo que son capaces de prestarse los cubanos que hacían comparsas y gritaban consignas y escupían a sus propios familiares en los actos de repudio, mientras la revolución fusilaba en el mejor de los casos y en los peores los metían presos hasta ser aniquilados dentro de las prisiones.

    A todo esto el pueblo seguía bailando y gozando, no importa lo que le hacían a esas personas, mientras no me pase a mi pensaban muchos.

    Lo cierto es que la rrevolución a aniquilado a todo un pueblo robandole la esperanza de un futuro mejor y empujandoles a que se tiren a la mar y nos vendamos por 4 quilos aunque muchos/as no lo quieran ver.

    Sigamos bailando con la charanga, con gente de zona cada vez que vengan a este lado del charco, pero no nos movilisemos por la muerte de Laura Pollán y por las miles de madres que no tienen que darle de comer a sus hijos diariamente.

    Sigamos gozando al son que nos dictan.

    Un pueblo que quiere bailar y no trabajaren nada bueno podria parar.

    Cada pueblo tiene lo que se merece (desgraciadamente).

    Solo pido a Dios que de una vez se lleve al infierno a los hermanos Castro y algunos de sus secuases, porque si esperamos al cambio desaparece otra generacíon.

  • Fidel.Gusano dice:

    No, Luis Glez. Tampoco así…
    Mataron y abusaron a lo descarado. Ya sabes la clase de personajes en que se convierten los cubanos chusmas…que son la mayoría. Chivatones,delincuentes,despiadados,bestias….Lo misitico que tenemos hoy….!!
    Tienen q venir “reformas estructurales” para q esta mierda se arregle después que nos den unn chancesito para morir con dignidad y las botas puestas…53 años no son nada caballero !!!…
    Ese pueblo es mierda pura…!

  • irene serrano dice:

    No es mi proposito discrepar con nadie,solo he querido hacer una precision historica que me ha parecido importante…ahora mismo quiero hacer otra….un ejercito constitucional que es derrotado por irregulares insurreccionados,creo que no se pueden considerar un ejercito,por suerte vivi aquellos años y se de lo que hablo…un ejercito que utlizaba a su personal para asesinar a dirigentes sindicales,me importa un bledo la ideologia que profesaran,no es un buen ejercito.En enero de 1948 el capitan Joaquin Casillas Lumpuy asesino por la espalda al representante a la camara Jesus Menendez Larrondo,que gozaba de inmunidad parlamentaria y ese capitan 10 años mas tarde era coronel….Si nosotros nos empeñamos en transformar a Cuba en un pais democratico esto tiene que hacerse sobre la verdad y la justicia…si queremos acabar con una arbitrariedad para instaurar otra….estamos en una accion imposible o solo que para lograrlo tengamos que hacerlo sobre la mentira…nombre solo unos jovenes,pero fueron muchos los asesinados….Si un ciudadano comete un delito el deber de las autoridades es reducirlo a la obediencia y presentarlo a las autoridades judiciales que son las encargadas de impartir justicia y nunca los cuerpos armados pueden ajusticiar a ciudadanos civiles ni siquiera en tiempo de guerra,que para eso existe el derecho humanitario penal…las autoridades batistianas para hacerlas hasta asaltaron una embajada extranjera y asesinaron a personal alli refugiado…aquel regimen no tiene defensa y no niego que habia gente decente en muchas de sus instituciones,pero guardaron silencio.Creo pensar cuando el sr. Luis Gonzalez justifica la muerte de los muchachos de Humbolt 7 es porque algunos de ellos participaron en el atentado al tte. coronel Antonio Blanco Rico,no les justifico,pero si comprendo su reaccion cuando Blanco Rico y su instituto,el SIM,serv. de Inteligencia Militar ajusticiaron a compañeros suyos….el ex comandante de la marina Jorge Agostini y otros que ahora no recuerdo sus nombres…si los que detentan el poder matan a mansalva a los subalterno estos me imagino pensaran que tienen el deber y obligacion de defenderse…pero bueno en cuestiones historica parece no es facil ponerse de acuerdo…esta es la precision sin querer polemizar con los simpatizantes del gobierno de Batista que viven hoy en el exilio…por cierto por aqui me he enterado que el coronel de la policia de Batista Mariano Faguet que fue jefe del BRAC (Buro de Represion de Actividades Comunistas) era del PSP o estaba muy vinculado al P. Comunista y su hijo de igual nombre aqui en MIAMI estaba vinculado al apoyo a la red avispa del gobierno de Castro y que ocupaba un alto cargo en el servicio de inmigracion de los USA en Florida….

  • Zeitgeist dice:

    Bueno, cuando se salta uno alegando que aquellos hampones asesinos, sicarios de Fulgencio Batista, eran “militares al servicio del pais” (se le olvido anteponerles el “honorables” que sin duda merecieron) ya vemos con que bueyes tenemos que arar.

  • Luis Gonzalez dice:

    Irene, esos que mencionas todos eran unos asesinos ponedores de bombas en los cines, matando y aterrorizando gente inocente, los que fusilaron eran militares al servicio del pais.

  • Anonimo dice:

    Creo que aquí hay materia para G. Pavon, puede usar muchas de esas fotos para proyectar de todos esos mártires. Por este medio les pido a quien tenga fotos de esos fusilados injustamente por el régimen cubano que se las haga llegar a Pavón. Ese es el tipo de arte que necesitamos. Y aprovecho para criticar aquellos que pretenden apodarlo “el sepulturero Pavón”. Ese tipo de arte con denuncia es que necesitamos nosotros los cubanos.

  • irene serrano dice:

    Yo no estaba alli con Fidel,Raul ,Huber Matos y otros,no estuve en ese fusilamiento del cuartel Moncada que aqui se describe…..pero si quiero decir que el gobierno de Batista cometio horredos crimenes contra la juventud cubana…nombrare unos nombres….Fructuoso Rodriguez Perez,Juan Pedro Carbo Servia,Jose Machado Rodriguez;Joe Wetbrook Rosales,Mario Reguera,Pelayo Cuervo Navarro……y los asesinos de un largo etc,etc…merecian ser castigados…No cambiemos los hechos historicos y creo que los que hoy golpean a los “disidentes ” de forma tan canallesca hoy ,deben responder mañana y no por eso sera un crimen…todo en la medida de la responsabilidad de cada cual.