- dic 19, 2011 • 19:05h
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Ninguno de los clásicos del marxismo leninismo pudo entrever la posibilidad de que un país formalmente declarado como socialista se regiría a través de una dinastía familiar. Sin embargo ahora nos llega ¿la noticia? de que tras la muerte de Kim Jong Il el mando del país quedará en manos de su tercer hijo, Kim Jong-un, epiteteado ya como “el brillante camarada”.
Con la información de que disponemos en esta isla no es recomendable hacer pronósticos si el nuevo Kim tiene una tendencia reformista o si es subnormal o más totalitario que sus antecesores. Lo que considero útil poner en el tapete es la naturalidad con que en ese país se heredan los cargos públicos y lo que más nos interesa, la naturalidad con que los medios informativos cubanos, propiedad privada del Partido Comunista, enfocan el asunto.
En nombre de un supuesto respeto a la soberanía de las naciones, reconocerán la legitimidad del nuevo mandatario, felices de que exista un precedente y saldrán al paso a cuanta “maniobra imperialista” o “campaña mediática” se desate en relación a la intención de un clan familiar de perpetuarse en el poder. Hay que estar atento hasta qué grado llega la aceptación de semejante monstruosidad, porque dicha aceptación será directamente proporcional a la proclividad de repetir aquí lo que pasa allá.
Y no me vengan con el cuento de que “esto no es Corea del Norte”.
Reinaldo Escobar
La Habana







Y pensamos que lo habíamos visto todo. Aquí les va este video:
http://www.youtube.com/watch?v=YDqBWSknlWQ
Nótese el muñeco de Mickey Mouse, la bolsa con papel higiénico y la música kitsch.
El Pais describe a a esa nacion de esta manera…numca he visto algo mas parecido…asi que esperen ver los petates y ataques de llanto en cuba…quieranlo o no
Solo hay una cadena de televisión, varias emisoras de radio que se conectan a la central para dar las noticias y unos cuantos periódicos. No hay acceso a Internet y los móviles –que están prohibidos pero entran de contrabando desde China- solo tienen cobertura nacional. De ahí que muchos norcoreanos se sientan huérfanos a la muerte del “padrecito”, como los soviéticos llamaron a Josif Stalin.
No he parado de llorar por la muerte del amado líder. Es una desgracia. Por acá vive un viejo amigo de la secundaria quien conoció Corea del Norte en los años setenta del siglo pasado. Nos reunimos para llorar sin sosiego. Imagínense: ¿quien se va a beber ahora las 10 mil botellas de la cava de Kim Jong-il? Ánimo. El hermano mayor, Kim Jong-nam, cayó en desgracia porque quiso cambiar la Disneylandia totalitaria de su padre por la sucursal de Disney World en Japón. Mientras que Kim Jong-chul, el intermedio, dicen que es gay y que lo vieron en Singapur asistiendo a un recital de Eric Clapton. Y del gordito brillante camarada, Kim Jong-un, cuentan que está enfermo igual que su papá. Tal vez no dure mucho y podamos asistir a un concierto de Clapton con John Mayall y Van Morrison en una bella plaza liberada de Pyongyang.
Saludos desde la frontera norte de México.
Esta gente reinventaron el esclavismo egipcio. El faraón convertido en deidad, el gran timonel, el supremo, el dios, el alfa y el omega. Para lograr eso necesitan crear un pueblo de oligofrénicos, de sumisos incondicionales, de insectos amaestrados. Necesitan colectivizar a sus súbditos hasta un grado de degradación en la que pierden su individualidad y su noción de identidad. Esta dinastía merece un nuremberg universal, y también sus fanáticos sicopatas como los castros. Qué verguenza.
Muy bueno el artículo.
Cuba puede, o puede que no sea Corea del Norte. Está solo en las manos de los cubanos, lo que allí suceda.
En manos de nadie más.
Conviene recordar que en Corea el Norte el presidente no era el recién fallecido Kim Jong-Il. Tenía los títulos de presidente de la Comisión Nacional de Defensa, Comandante Supremo del Ejército Popular de Corea y Secretario General del Partido de los Trabajadores de Corea.
Sin embargo, el título de presidente lo tenía su fallecido padre Kim Il-Sung. Concretamente le nombraron “Presidente Eterno de la República.”
Por tanto, en Corea del Norte el Comunismo alcanza su mas alto grado de perfección.
En Corea del Norte no gobierna una gerontocracia, como en Cuba o en la Unión Soviética.
¡En Corea del Norte gobierna una “Necrocracia”!
¿O, tal vez se debe decir “Tanatocracia”?
Parece que Carlitos M. no tuvo en cuenta la concepción, todavía común en su época de la Monarquía Absoluta, la ley Sálica y todas las variantes generadas con el fin de perpetuarse en el poder. Lo de los Kimilsunes es inaudito, tan incongruente con la contemporaneidad que parece más bien un cuento de hadas para niños muy pequeños.
La hipocresía de las democracias contemporáneas frente a estos desafíos, evidentemente podría ser una creación de lo real maravilloso de Carpentier o parte de la colección de
Hans Christian Anddersen.
Que nuestros medios informativos deformen la realidad, por capricho, pragmatismo o soberbia, como en el caso de Libia, Siria y el resto de países desgarrados por la Primavera Árabe es consustancial con su esencia y su proclividad al método, pero que las sociedades que componen la modernidad occidental que supuestamente son la matriz de la democracia y el respeto a los derechos contemplen con la impavidez que legaliza la impunidad el tránsito de este reinado, pone en evidencia, una vez más, la hipocresía de sus principios
Pericles