- dic 14, 2011 • 03:10h
- 9 comentarios
Los odios, rencores y venganzas son parte del diario acontecer de las instituciones cubanas. Una vulgar y constante degollina, a punta de lengua y pasillo, que a menudo adopta los disfraces de críticas, rectificaciones o defensas de la Revolución. Muchas veces cuesta distinguir el celo anticorrupción de las venganzas personales o del ajuste de viejas cuentas. Y dentro de este oportunismo deleznable es el Ministerio de Cultura el que destaca por sus pasiones más bajas.
El actual viceministro Abel Acosta es el mejor ejemplo de la proclividad de los “cuadros de Cultura” a este tejemaneje de odios, intrigas y acusaciones. Los odios de Acosta son indelebles y el dirigente goza de la suficiente paciencia para esperar el momento oportuno. Un ejemplo de ello es el caso de la representación del SGAE (Sociedad General de Autores y Editores) en Cuba, donde trabajan media docena de personas gestionando los derechos de más de 200 artistas de la isla.
El viceministro no les soporta. Ya cargó contra ellos desde sus inicios de operaciones en la década de los 90, acusándolos de piratas y ladrones, y desde entonces ha intentado por todos los medios cerrar la delegación y excluirlos del mundo cultural.
Pero hace unos años “indicaciones superiores” frenaron sus impulsos: la oficina del SGAE alquilaba importantes oficinas en la Lonja del Comercio, promovía con marca propia la comercialización de producciones musicales del país, gestionaba también el portal de venta por Internet de la EGREM, pagaba comisiones a famosos músicos cubanos y traía a la isla a personalidades como Joan Manuel Serrat y Calle 13. En diciembre del 2008, el director de la SGAE, Teddy Bautista, recibió incluso la Distinción por la Cultura Nacional.
Acosta replegó sus velas pero no renunció; sonrió en las fotos, aplaudió los invitados y esperó el momento oportuno para su venganza.
Este ha sido un mal año para las oficinas centrales del SGAE en España, que enfrentan acusaciones de corrupción, con detenciones e investigaciones del fisco. A pesar de no existir ningún vínculo conocido entre la oficina de La Habana que preside desde hace años Darsy Fernández, y el proceso que tiene lugar en España, el viceministro ha aprovechado el percance para iniciar una investigación en contra de la delegación de la SGAE en la Habana.
Policía económica, congelamiento de cuentas, investigaciones de conducta social de los trabajadores y hasta amenazas de cárcel se suceden estos días en los salones de la Lonja del Comercio. “Se la pusieron en la mano y no la va a desaprovechar”, dice el instructor policial que chequea cuentas que no entiende y registros que no huelen a fraude. Varios artistas esperan a la entrada del edificio, con miedo a comprometerse pero interrogando a todo el que baja: “¿ya abrieron?, ¿podremos subir a cobrar?”
De seguro que tras este revolico la SGAE tendrá poco que hacer en La Habana: a la larga, la oficina parece condenada a desaparecer, con su costo en ingresos para trabajadores y artistas. Mal que nos pese, la relación cultural con España irá ajustando a los cánones de la época de Aznar.
Nuestro hombre en La Habana
Foto: Panoramio.






Sra. Ana
¿Cómo Ud. puede tener la certeza de que no soy uno de esos artistas de quien reclamas voz y valentía?
No duermo en laureles, quizás en unos matojitos que han comenzado a secarse gracias a la presencia del temible Acosta.
Rosa, La Lupe y otra trabajadora del SGAE Cuba eran parte de mi soporte, junto con la Darsi que no nos atendía directamente pero era la jefa.
Puede que sea uno de esos que cuenta el artículo, esperando en la puerta con esperanzas de que no se joda mi única entrada en dólares, mi acceso al aceite y al picadillo por una venganza orquestada por este cabrón parametrador.
Que hablen los artistas miembros de la SGAE en La Habana , solo asi se podran emitir criterios justos, que escriba quien conoce el trabajo de la SGAE en La Habana, el articulo es 100% certero y Kqui Bilewi y los demas comentaristas que evidentemente desconocen de que se esta hablando sigan durmiendo en sus laureles y comienzen a hacer lo que nunca han hecho, aunque desafortunadamente no es esta La Tribuna adecuada pero confio en los miembros emitan sus criterios valientemente, que horror lo que es capaz de hacer el poder, el odio, la envidia y sobre todo la incapacidad intelectual del mal nombrado Viceministro Acosta el cual si no aporta nada a ninguna cultura ni cubana ni del mundo.
Distorsionan la esencia del artículo.
Parece que no se trata de la crisis de SGAE en España sino del oportunismo de un funcionario en Cuba
El SGAE en La Habana es una tabla para evitar el naufragio total de la mayoría los artistas cubanos, independiente a los métodos reprochables que usen en España o el sentimiento nacionalista que despierte en algunos lectores.
Al final el bongosero y la cantante de viejos sones donde único logran cobrar algo por su arte es en las oficinas de este lugar en la Habana.
La directora de las oficinas es una mujer pequeña y gris que dista mucho de la imagen de tiburones al acecho que quieren vender
Las empleadas son un sueño, mujeres de la segunda edad con más salero que dinero y con un evidente pasado voluptuoso.
Así que no creo que se pueda acusar a este bando de divorciadas o asexuales de ser una mafia de ladronas o vividoras.
No jodan, que llegamos a cada extremo.
El cabrón sigue siendo el Acosta, el viceministro de marras.
Ya, como los gallegos tacaños no quieren pagar un quilo prieto por nada creado, muera la SGAE, y a los artistas cubanos a quienes la SECCIÓN DE SGAE EN CUBA beneficiaba, que se jodan.
En cuanto a los manejos sucios de la SGAE, no me hagas reír, toooooodas las corporaciones hacen cosas así y peores, REPSOL, Telefónica, Santander y los bancos, pero naaaaaadie les hace campañita a esos, nadie los hace caer. ¿Por qué será?
Los gallegos odian a quien les cobra una peseta pero aman a quien les esquilma un duro, porque ese es su modelo de vida.
No voy a sentir la menor compación por la SGAE, esa partida de ladrones y fascistas que compran políticos y escriben las leyes que les dictan sus equivalentes en la RIAA, para violar procesos judiciales, limitar las libertades individuales y entorpecer el desarrollo de las tecnologías de internet. Sin mencionar que se roban el dinero de los artistas. Quien no tenga idea de que hablo que busque en google la ley Sinde, los cables wikileaks que demuestran la conexión entre Hollywood y la SGAE, “Operación Saga” y lean el blog de David Bravo para que se informen.
Lo menos que se merece la SGAE es que alguien, cualquiera, los saque de cualquier lugar donde estén a patadas por el culo. Cibernautas del mundo entero van a aplaudir.
Por cierto aquí en España los de la SGAE están presos todos, por “chorizos”, que no son precisamente embutidos de cerdo, sino unos ladrones y corruptos de marca mayor.
Hace medio siglo dije a rajatabla: “con la Revolución todo, contra la Revolución nada”…
Pero ahora que me volví gusano digo:
“Con la Contra todo, con la Revo nada”..!!
No me gusta tratar con los cubanos,siempre los he odiado.
Los extranjis me alborotan…si son del Norte más!..
(Yo soy un Psicópata desquiciado,deberían entenderme coño !!!…)
Feo, feísimo eso, la SGAE le tiraba un cabo durísimo a muchos creadores cubanos, de los cuales yo conozco unos cuantos. También, la SGAE en la Lonja organizaba exposiciones, concierticos, conversatorios y cositas así, con tremendo nivel. Todo eso va a morir.
[...] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos Cuba investiga la delegación cubana de la SGAE http://www.penultimosdias.com/2011/12/14/virus-oportunista-el-go… por neyla hace [...]