- oct 18, 2011 • 22:49h
- 15 comentarios
Eduardo del Llano pide transparencia:
En Cuba, la transparencia es rara avis. Con la filosofía de plaza sitiada en el ADN, los funcionarios se han acostumbrado a llevar sus orientaciones al límite y no revelar ni la cantidad de servilletas de que dispone el restaurante. No se puede dar información al enemigo, así que la manera más rápida es no dar información a nadie. El síndrome de “quienes tienen que estar enterados del asunto, ya lo están” es propio de un estado de guerra, no de una sociedad democrática. Quiero leer en la prensa, no sólo la opinión oficial sobre el discurso del malo, sino, íntegro, el discurso del malo. Pero la mayor parte del tiempo la prensa, o lo que en Cuba tenemos por tal, es tan audaz e invasiva como una ostra hemipléjica.
El gobierno de Raúl ha aseverado que se avecinan cambios, que todo lo que haya que transformar será transformado; eso sí, a su debido tiempo. Perfecto, pero yo quiero saber cuándo y en cuántos pasos prevé, por ejemplo, rehacer nuestra lamentable Ley migratoria, y no esperar meses y años a que un día aparezca en el Granma. Quiero saber cuándo ocurrirán las cosas, opinar sobre el ritmo que lleva un proceso, criticar u ofrecer soluciones. Quiero información al día sobre el cable de fibra óptica y nuestro derecho a Internet (el gobierno ha reiterado la intención de jerarquizar su uso social por encima del privado, disyuntiva cuyo mero planteo ya me parece discutible); proporcionármela, por demás, no es un favor que me haría el gobierno, sino su obligación y buena parte de su razón de ser.
Y es que si la oscuridad favorece la corrupción, el control de la información acentúa dos importantes brechas: entre dirigentes y dirigidos, entre un país y el resto del mundo. Ilustra la primera el hecho de que, a estas alturas, el cubano siente tanto alivio y alegría como suspicacia ante el otorgamiento de un permiso que no debió serle negado en primer lugar (algún truco tiene que haber, razona). Da fe de la segunda verificar que, cuando se levantó la prohibición sobre la tenencia de celulares y, más recientemente, sobre la compra y traspaso de automóviles, mucha gente en el mundo se preguntó con perplejidad: “Ah, pero es que ¿hasta ahora no podían comprarse un móvil o vender un carro? ¿Cómo se las arreglaron durante todos estos años?”
El individuo debe tener el derecho de emplazar al gobierno si, al cotejar cifras, descubre algo que no encaja. Y el gobierno debe responder, no a regañadientes ni cagándose en el entrometido, sino bien enterado de que su ascendencia y credibilidad están en juego.





Muéstrame, no dónde dije que Del Llano fuera útil o inútil, sino dónde dije que DEBIERA O NO serlo. Con entender lo que se te dice basta para probar luces, no tienes que jalar a cuento a Napoléon… y dicho sea de paso, los mulos y los sabios van al centro del cuadro porque en una batalla son inútiles, tan inútiles como el “márfil” ese de que hablas, que debe ser el “matérial que confórma los cólmillos de los elefántes”.
Gracias, Veroco, por no insultarme, eres un amor… provinciano e inculto, como bien digo. De verdad que crees debo regresar a la escuela para poder entender correctamente lo que escribiste: “Muéstrame, a quién sacó de la cárcel, qué medida llevó al Gobierno a implementar, qué cambio de política motivó, qué crimen denunció… rayos, muéstrame de verdad de qué manera perderíamos si mañana lo parte un rayo.” Y no se envalentone con una dama por favor. Pobre Veroco! qt!
Oye, el que habló de la utilidad de Del Llano y sus posts no fui yo, yo de hecho cuestioné la mentada utilidad. Aprende a leer… y también a “escribir tu arte”, que tu redacción deshilada es de subnormales.
Y no es que estés equivocada… es que eres algo que no voy a decir, para que este post cuele.
Estimado Veroco, usted se ha vuelto ahora mi recalcitrante favorito entre los comentaristas de este blog. Lo que usted dice, esa visión crudamente utilitaria del arte es del mejor San Nicolas del Peladero y de una turba de bodegueros. Eduardo del Llano es un escritor, es un artista, no un agitador de masas. Los artistas no están para andar de mítines y lanzar proclamas, con que escriban su arte es suficiente. Más nos dejó Lezama, por ejemplo, en su “torre de márfil” como lo denunciara Mañach, que el propio Mañach que tan amorosamente revisó y editó el alegato de aquel joven abogado injustamente encarcelado: “La historia me absolverá”. Un país civilizado cuida de sus artistas siguiendo el ejemplo de Napoleón en la campaña de Egipto: “Los sabios y los mulos al centro del cuadro!”.. Es decir,los artistas, los sabios de una utilidad superior que los soldados mismos, fácilmente reemplazables. Usted, por ejemplo, que nada ha hecho fuera de ponerse ese ridículo apodo de “Veroco” que dice mucho de quien es usted: un provinciano con escasa educación. O estoy equivocada?
Que alguien me muestre la utilidad, no ya de Eduardo del Llano, de todos los engomeros como él, como Elaine Díaz, por ejemplo.
¿En serio? ¿En serio, Fer?
Muéstrame la puñetera utilidad de Eduardo del Llano. Muéstrame qué, en efecto y sin dudas, ha logrado en beneficio de Cuba, no ya con su blog, con todos sus cortos, cómicos cuanto sean. Muéstrame, a quién sacó de la cárcel, qué medida llevó al Gobierno a implementar, qué cambio de política motivó, qué crimen denunció… rayos, muéstrame de verdad de qué manera perderíamos si mañana lo parte un rayo.
Cuando se ha visto q una tirania monarquica tenga q dar explicaciones a alguien y mucho menos q le importe la opinion de nadie,por favor, poner los pies en el suelo q en Cuba no hay q opinar,hay q TUMBAR.
El post de Eduardo del Llano es mucho mas útil que nuestros comentarios criticones y de panza llena.
El que no tenga la creatividad de aportar un granito de arena por la causa de la libertad de Cuba mejor que se calle la boca. Cada cual hace lo que puede y Eduardo está haciendo una crítica directa a la tiranía, lo hace muy bien, con inteligencia y desde su vision personal.
hay que ver la cantidad de comemierdas que pululan en la isla. este del llano se hace una cantidad de pajas mentales que para que. habrase visto semejante estupidez. que el quiere saber cosas, ja. pues intenta saberlas, a ver que te pasa. alcornoque.
Estupendo!
Ay, mijo, estas perdido en el Llano, ¿y por qué no pides saber quién mató a Laura Pollán?
¿ La credibilidad del gobierno cubano está en juego ?
En cualquier país del mundo un poco decente el gobierno pierde la credibilidad con unos poquitos cientos de miles de parados y dos o tres promesas sin cumplir , en Cuba después de medio siglo de mentiras , hambre , , emigración , pobreza , y las ciudades cayéndose a pedazos , unos poquitos problemas. Ni con un milagro tendrían credibilidad esa pandilla de inutiles.
a del llano lo que le preocupa es que con ese estilo un tanto arbitrario le quitan los argumentos con que defiende a un gobierno con el que siempre ha tenido una situacion de amor despechado. “maten disidentes si quieren que para algo son agentes de la CIA pero por su madre, haganme quedar bien, que cada vez se hace mas dificil defenderlos”.
Eduardo del Llano… otro que se de golpes de pecho y susurra que él es puro, puro. Susurra, porque si grita va y sale alguien y le dice cara de tabla.
la ultima linea del por otra parte elegantemente escrito de Del Llano. lo explica todo en la parte en que afirma que la “ascendencia y credibilidad (del gobierno) están en juego”. Pero creo que se trata justamente de lo contrario: que nada de eso esta en juego y que no informan nada porque no les da la real gana. Y tan frescos! Alguien puede hacerles algo? Bueno, prueben a ver si puede. No se juegan nada. No tienen retadores reales. Control y dominio absoluto! Que tal!