- ago 22, 2011 • 22:51h
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Mientras este domingo en Libia transcurrían horas definitivas de la dictadura de Gadafi, el diario oficial Juventud Rebelde, en un artículo publicado en su página 7, afirmaba, citando un reporte de Telesur, que “el Gobierno libio desmintió la supuesta salida del país de Muammar al-Gaddafi”. Según este periódico, haciéndose eco del vocero de Gadafi, Mussa Ibrahim, tales infundios eran parte de una “campaña mediática y guerra psicológica para sembrar pánico en la población”, por parte de la OTAN. El vocero añadió que la población libia respondía a dichas calumnias “con una carcajada porque no creen que el líder libio abandone el país”.
Apenas dos días antes (19 de agosto), la página 7 del Granma había asegurado, también citando a Telesur, que “Pese a los continuos bombardeos que han dejado más de 1200 civiles muertos, los libios reunidos en la Plaza Verde ratificaron su disposición a defender a la nación, mientras escuchaban una nueva alocución de audio del líder Muammar al-Gadafi”. El jueves 18 el propio Granma había omitido cualquier referencia a la situación en Libia, mientras el miércoles 17 un titular de su página 4 rezaba así: “OTAN admitió que conflicto en Libia ‘está lejos de acabar’”.
A lo largo de los últimos cinco meses la prensa oficial cubana ha respaldado las alucinantes exhortaciones de audio del sátrapa libio —ensoberbecido de arrogancia, como corresponde a un dictador, pero bien resguardado en algún ignoto refugio— llamando a su pueblo a inmolarse por la dictadura, y también nos ha presentado como creíbles sus palabras cuando aseguraba “Habrá un fin de estos, un fin de la oposición, un fin de la derrotada OTAN”. A juzgar por las “noticias” y por los analistas de prensa oficiales, el Gobierno libio contaba (cuenta) con la adhesión incondicional y masiva de su pueblo, y la derrota de los rebeldes y de la OTAN era sólo cuestión de trámites. En todos los casos, las “informaciones” para los cubanos han estado tan sesgadas que se han ignorado deliberadamente los reportes de prensa de numerosas agencias extranjeras que han seguido paso a paso el conflicto de ese país del norte africano. La fuente “fidedigna” del periodismo oficial cubano ha sido siempre Telesur; lo cual no es casual, teniendo en cuenta la corriente de simpatía que fluye entre el dueño de dicha televisora, el aprendiz de totalitarismo Hugo Chávez, el déspota libio y el régimen cubano. Los semejantes se atraen.
Lo cierto es que, tanto los cables consultados con cierta regularidad en nuestras conexiones a Internet, como nuestro entrenamiento en interpretar la prensa oficial al revés, nos han estado diciendo que en Libia las cosas estaban ocurriendo de otra manera. Era evidente que los rebeldes (“mercenarios y traidores dirigidos por el autodenominado Consejo Nacional de Transición”, dicen despectivamente los medios de Castro), apoyados por la OTAN, estaban cerrando el cerco en torno a Gaddafi. Contrariamente a los falsos triunfalismos de los amigos de Gaddafi, era obvio que el régimen “socialista” libio tenía ya sus días contados.
Por eso, y porque durante este domingo 21 de agosto de 2011 he estado recibiendo varios mensajes en mi móvil confirmando entre otras informaciones la marcha de los rebeldes sobre Trípoli, la detención de los hijos de Gadafi y de un grupo de sus más cercanos colaboradores y la rendición de sus guardias de seguridad, he sintonizado la emisión estelar del noticiero de televisión, esperando la confirmación oficial de la inminente caída del régimen libio, y me he divertido de lo lindo ante los tartamudeantes y perplejos locutores que no parecían entender la naturaleza de las des-informaciones que les ordenaron leer. En un primer reporte, presentaron una alocución del hijo de Gadafi declarando que “no levantaría bandera blanca”, en clara alusión a una negativa a rendirse (el mismo hijo que, se dice, fue capturado), y a renglón seguido se mostraron imágenes de multitudes alborotando en la Plaza Verde; la misma plaza en la que poco tiempo atrás, según Telesur y la prensa cubana, “se reunía masivamente el pueblo libio” jurando defender hasta la muerte el gobierno de Gadafi.
La expresión de estupor de los infelices profesionales de los medios cubanos, mientras leían textos incoherentes y contradictorios sobre lo que estaba aconteciendo en Libia, eran la apoteosis del ridículo: “La OTAN es responsable de las muertes que se han producido en Libia. Los guardias de seguridad de Gaddafi se han rendido. Es confuso lo que está ocurriendo en la Plaza Verde. Angola y Zimbabwe han ofrecido asilo político al líder libio”, decían los locutores. En la pantalla, el regocijo popular desmentía la menor posibilidad de “confusión”; allí todo estaba muy claro: Gadafi había sido derrotado y la gente estaba feliz por ello. Sin embargo, en ningún momento en la emisión del noticiero se reconoció la verdadera situación de Libia.
A la vez, por mi memoria circulaban muchas imágenes, viejas y nuevas, entre ellas la de un Gadafi todavía joven, altanero y orgulloso, muchos años atrás, recibiendo la más alta distinción que otorga el gobierno de Cuba: la Orden José Martí, acaso premiando los muchos crímenes que cometiera contra su pueblo; y más recientemente, apenas en días recientes, la imagen del General-Presidente cubano, Raúl Castro, acogiendo con toda simpatía a un alto representante del Gobierno libio que nunca se nos dijo a qué había venido a Cuba. He recordado también la exhortación del propio General a desarrollar un nuevo periodismo, valiente, honesto y transparente, durante el VI Congreso del PCC, apenas cuatro meses atrás. Si la cobertura de lo que sucede en Libia es una muestra de lo que nuestro General reformista considera transparencia informativa, ya podemos intuir claramente cuánta fe debemos tener en la “renovación” de la prensa y, por transitiva, en la sinceridad de otras empresas mayores.
Miriam Celaya
La Habana






El discurso de la tal “flaca” suena muy lindo y políticamente correcto pero peca de increíble ingenuidad si piensa que el “agente escalonado” está aquí buscando algún “entendimiento y reconciliación”.
Yo también quisiera tener “entendimiento y reconciliación” pero solo con aquellos que así también lo quieran, de otra forma es como una ecuación sin solución. Y como bien dice “eduardo pérez”, a quien hay que pedirle eso PRIMERO que todo es a QTS y compañía.
Jeje…ahora “la flaca” se ha convertido en abogada del diablo…jiji.
Escalón,
Ernesto tiene sus limitaciones como las tenemos todos, pero sus intenciones son honorables y tiene el derecho a publicar o no publicar por este medio lo que mejor se le antoje. Vivir fuera del terruño nos da libertades desconocidas dentro del Caimán.
En la época que las niñas eran criadas para ser bonitas y conseguir un buen partido para casarse, a mí me criaron para ser una libre pensadora. El resto lo logré ya del otro lado del charco y por mi propio esfuerzo. Al enfrentar a un conflicto no existen otras posibilidades que no sea el diálogo–eso lo aprendí de mi padre que fue Masón al igual que miembro de la primera ola del exilio histórico.
Lo que nos une es mucho más fuerte que lo que nos separa. Cuando visité a Cuba después de 40 años de mi éxodo, encontré en La Habana menos intolerancia que en Miami. Hay veces que tengo que tragar en seco para seguir adelante en luchar por lo que demasiadas veces parece ser una imposibilidad: entendimiento y reconciliación.
Gracias, flaca. No te habia leido hasta ahora.
Pero fijate, los que piden que me “pisen por atras” no son machones, sino todo lo contario.
Lo mas inquietante (y revelador) es que el dueño del blog deja pasar comentarios de ese tipo, pero censura a otros mucho menos soeces y repugnantes dirigidos por mi a esos mismos “todo lo contrario” en defensa propia.
Me consta.
Saludos
flaca y que les dices a los dictadores y esbirros(como me gusta emplear con ellos esas dos palabritas) del gobierno cubano que reprimen todo lo que no piense igual que ellos,a ver flaquita hazles algun comentarillo a ver si te oyen.porque al parecer para algunas personas los recalcitrantes ,los que les gusta destruir son” los gusanos los apatridas los vendidos al imperialismo” ,los comunistas los fidelistas los torturadores ,asesinos y demas son todos unos angelitos.
Ahi esta Gaddafi peleando con la OTAN … derecha de Gaddafi … izquierda de Gaddafi … derechazo de Gaddafi al rostro de la OTAN … Gaddafi cae al suelo … bueno, parece que el glorioso Gaddafi ha lanzado con todo su espiritu revolucionario su menton contra el puño de la OTAN … no sabemos que pasa … Gaddafi no se levanta … creemos que lo ha traicionado su impetu socialista.
Post-Gaddafi, is Cuba next?
http://www.bnamericas.com/opinion_piece.jsp?idioma=I¬icia=1332741
Como mujer moderna y feminista encuentro muchos de los comentarios escritos por los “machones cubanos” excesivos hasta llegar a lo repugnante. No sé qué es lo que tienen contra Escalón el cual es acusado directa e indirectamente de ser todo tipo de cosas desagradables que tienen poco o nada que ver con lo que escribe. Desde mi punto de vista, Escalón es un hombre medido y moderado con más tendencias horizontales que verticales como muchos otros cubanos fuera y dentro del terruño. A Escalón lo veo como uno de los que le interesa más construir que destruir. Le pido a los “machones” un poquito de tolerancia hacia personas que no piensan exactamente igual que ellos… que abran sus mentes a otras posibilidades… y que intenten diariamente aprender algo por muy pequeño que sea hasta el día que su garantía de vida en este planeta se venza.
Muy bueno Miriam!
Ya los rebeldes entraron al bunker de Gaddafi, vamos a ver con que se apean Escalon y Granma.
Verdades como un puño. Prosa directa y sin tapujos. Te felicito por este excelente comentario y te doy las gracias.
“Pese a los continuos bombardeos que han dejado más de 1200 civiles muertos, los libios reunidos en la Plaza Verde ratificaron su disposición a defender a la nación, mientras escuchaban una nueva alocución de audio del líder Muammar al-Gaddafi”.
Pero en que planeta de fantasia viven estos tarados mentales de Telesur?
La gente que esta en la plaza esta celebrando por todo lo alto la caida de ese regimen oprobioso, despota y brutal. Todos los noticieros mundiales reportan a cientos de miles de personas celebrando la caida de Qaddafi y esta gente dice que el pueblo lo respalda!!.
Pero en que mente atrofiada puede caber eso despues de ver las demonstraciones de fervor y alegria de los libios despues de su victoria sobre el tirano?
Tal vez el Sr. Escalon estara viendo esos reportes de Telesur y por eso cree que nada ha pasado y que Qaddafi esta todavia en el poder. Ja,ja,ja.
Miriam Celaya es un látigo. Aunque pueda estar parcializada en un par de cosas, siempre es un placer leerla.
Ánimo Escalón, cuéntenos como el imperialismo está acabando con el paraíso socialista de Kadafi, y como el pueblo libio lucha unido por defender a su máximo y llora a camisa partida por su eclipse.
Luego, de paso, nos dice que tal se vive en el cuadrante gamma, o como quiera se llame esa galaxia imaginada donde ud y el resto de los reporteros Cubanos habitan.
Excelente!