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Pablo en Miami

  • Ago 19, 201115:37h
  • 39 comentarios

Pablo Milanés quiere cantar en Miami, Pablo Milanés ha dicho que quiere llevar un mensaje de amor a los cubanos; Pablo Milanés ha sacado a la luz la tragedia de nuestra nación, y la ha sacado no porque sea un defensor del socialismo, que tiene todo el derecho a serlo, ni tampoco porque sea una gloria de la música cubana, un símbolo de la nueva trova, asociado para siempre con la Revolución Cubana, que sin dudas lo es, sino porque su gesto ha mostrado la herida, la mentalidad y la estupidez que continua dañando a nuestra nación.

Que grupos de exiliados se opongan a que Pablo Milanés cante en Miami alegando razones tan baladíes como que es un vocero del régimen cubano es en el mejor de los casos políticamente estúpido, en el peor profundamente dañino y desde todo punto de vista muestra de una ceguera y cortedad de miras alarmante.

De más está decir que en una nación libre, en una comunidad libre, todo el mundo tiene el derecho de expresarse, de cantar, de decir lo que piensa con libertad, siempre y cuando respete el derecho de los demás a lo mismo. Pero sí es necesario decir, repetir una y otra vez que las democracias son capaces de dar ejemplo, de guiar al resto del mundo por su tolerancia, porque el debate público, el respeto al otro, el dominio de la ley y el estado de derecho son una manera infinitamente mejor de vivir que la censura y la represión. Una sociedad que pretenda llamarse democrática y libre no excluye ni coarta la expresión, aunque no comulgue con sus enemigos, con los enemigos de la libertad.

Lo que está en juego entonces no es sólo la opinión a favor o en contra de la actitud, de la ideología de Pablo, lo que está en juego es el tipo de sociedad que se desea para Cuba; es precisamente esta fe, esta afirmación de la democracia y la libertad. Cuba necesita puentes no murallas, y que Pablo cante en Miami es justo uno de esos puentes. Hay algo que parece ser olvidado por muchos líderes del exilio cuando actúan de manera muy parecida al gobierno cubano, la nación no es algo privativo de una actitud política, de una creencia o ideología, es algo que pertenece a todos, es el espacio donde nos ha tocado nacer y donde nuestra visión del mundo se ha constituido. Pablo en primer lugar no es un vocero del régimen, al contrario, sus críticas al sistema han sido claras, como lo ha sido su creencia en el socialismo. Pero aunque lo fuese, aunque fuese un vocero, no por eso nadie tiene el derecho a limitarle su expresión, y mucho menos es un país libre, en una comunidad donde los cubanos han emigrado para vivir en libertad.

Más que una crítica de posiciones y matices políticos de lo que se trata entonces es de esta decisión primaria, qué se quiere para Cuba, qué se pretende lograr en el futuro, si una nación abierta a la pluralidad o una nación cerrada por el odio y los prejuicios, por la intolerancia y la estupidez.

Pablo ha dicho que viene a ofrecer un mensaje de amor a los cubanos, y este es el mensaje que nos hace falta. El amor no es debilidad, la aceptación de la diferencia no es cobardía, el diálogo no es claudicación ni abandono de los ideales, por el contrario, es el espacio donde los hombres libres dirimen sus diferencias, donde se construye la civilización, donde la humanidad puede sentirse orgullosa de sí misma.

La cultura une, la música de Pablo es capaz de dar sentido al horror de estos años, en ella el ideal de la Revolución tiene un cuerpo donde lo mejor de sí puede abrir la nación a otros espacios diferentes a la exclusión y la mentira. Y Pablo, además y sin duda alguna, es parte de la tradición, de la gran tradición musical cubana, es parte de la cultura cubana, y una parte de la que hay razones de peso para sentirse orgullosos. Los que defienden la libertad no pueden, no deben, no tienen el permiso moral de excluir a otros, y mucho menos cuando esos otros están pidiendo lo que la mayoría de sus compatriotas desean: mayores oportunidades, mayores grados de libertad y comprensión.

La mentalidad del totalitarismo es un cáncer que ha dañado de manera terrible nuestra nación. Copiar sus métodos puede ser comprensible porque dicha mentalidad ha calado en el alma de quienes los han sufrido, pero no es justificable cuando el destino, el objetivo mayor, la nación, está en juego.

Resulta decepcionante ver como los cubanos se desgastan en escaramuzas insignificantes, marcadas por un resentimiento que sólo fortalece a los elementos más intransigentes de la dictadura y parece una y otra vez confirmar la idea de que los líderes políticos de Miami son incapaces de entender a sus compatriotas dentro de la isla, y a la mayoría en el exilio; que hay una terrible carencia de líderes con el poder moral e intelectual de guiar a sus compatriotas hacia nuevos horizontes. Semejantes escaramuzas, semejante pequeñez nos abochorna como cubanos. Asquea oír que se repite el mismo discurso que tanto daño nos ha hecho, y sobre todo, asusta la falta de realismo político para encausar el momento hacia lo que realmente se desea: el bienestar de la nación.

Arturo G. Dorado
Londres

Foto: Reuters

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39 respuestas
Comentarios

  • Claudia dice:

    Con todo respeto compañeros cubanos (De ALLA y de ALLA, igualde importantes las dos) Como simple expectadora, y con el tiempo que tengo de conocerlos me convenzo que ustedes son muchos argumentos, mucho bla bla ( asi como hablan ràpido y mucho), escriben. Dèjense de tantos resentimientos y UNANSE, solo asì podràn finalmente lograr el futuro que tanto quieren y merecen…

  • Arturo G. Dorado dice:

    Queridos lectores, tengo la impresión de que no leen bien. Por favor, fíjense en el final del artículo. Lo importante es usar a Pablo, demandar que Pablo hable, que pida lo que traiga el bienestar de la nación. Es decir, sin cortapisas, libertad. En vez de fajarse porque no cante, unámonos en una petición masiva, en una exigencia, con las firmas de todo el que pueda, y especialmente de los artistas y figuras públicas de Miami, y que Pablo se una a ella. Una petición exigiendo el fin de todas las restricciones a la libre movilidad de los cubanos. Ese es el punto. Usar las circunstancias, no simplemente quejarse de ellas; hacer política, no simplemente escandalizar y pelear por tonterías. Convertir la visita de Pablo en un triunfo para los que aman la libertad, y no para el gobierno. Pablo es una figura internacional, ha dicho públicamente que se opone a que los cubanos no puedan viajar libremente. Pues bien, en Miami, en su concierto, ¿por qué no hacer lo que digo? Darle esa petición, pedirle que la firme en nombre de todos los cubanos y que la entregue al gobierno de Cuba, que sea un mensajero hacia el otro lado. Pero para eso, en vez de pueriles discusiones, hay que realmente querer hacer algo realista.
    Gracias a todos por sus comentarios.

  • Anonimo dice:

    ¡Qué pena que los cubanos de Miami y pro-Castro sean idénticos con diferente signo!
    El odio la intransigencia, la miopía mental y el subdearrollo les come y corroe las entrañas… Cómo sufre la patria teniendo hijos tan mediocres. Dejen vivir con dignidad, no sean herederos de la calaña policial de Batista y de los castros…

  • Maniel Rodríguez dice:

    Oye al final a cuanto están las entradas, cuando eh el concielto???.

    Se puede entrar por la puerta de atrás.

    Hay que tener carne del paltido.

  • yami777 dice:

    He visto en la tv de Miami a los ex-segurosos del G2 hablando como si fueran héroes del exilio.
    Si las cosas son así, pienso q es mucho más entendible y hasta más sincero q Pablo Milanés dé un concierto en Miami.
    Lo demás es extremismo y rencor, que al final no conduce a nada. Que cante, y q viva la democracia.

  • Kirikú dice:

    ¿Quién es Pablo Milanés? ¿Cuándo cantará Bono en Cuba? Eso es lo que me interesa, y a lo que apuesto.

  • La prefiero compartida dice:

    Estoy esperando su artículo, señor Dorado, con tantos epítetos como se ha gastado en éste, condenando la evidente hipocre$sía del totalitarismo cubano respecto al “intercambio cultura” de apodo “una sola vía”. ¿O es que usted es también “de una sola vía”?

  • pitirre dice:

    El empecinamiento de los promotores culturales de La Habana, en embutirle al publico de Miami figuras emblemáticas de lo que queda de la ideología del régimen, creo que es un intento; no de acercamiento sino mas bien de distanciamiento.

    Parece que el castrismo en reformación, el raulismo light o como se le quiera llamar, tiene aspiraciones de decirles a los cubanos que no comulgan con el régimen y que han definitivamente cercenado lasos con la patria, quien y de que manera, modera el seudo-dialogo.

    Personalmente no tengo nada en contra de los intercambios “culturales”, solo que parece que todo lo que nos llega de Cuba en el “intercambio”, viene preñado de intenciones, en el mejor de los casos, cargadas de la peor mala leche.

    Si la música de Pablo es tan universal, entonces cualquier publico le sirve bien. Por que Miami?

  • Cuco dice:

    Me gustó el punto de Bonet Cañizares…si,si pero no,no…

  • a güicho dice:

    güichito, tú como siempre escondientote detrás del humor que a veces es verde, que a veces apesta pero no eres el único.

  • Orwell dice:

    Otra manupulacion de el marxista Barak Hussein, mas nada…

  • Aver Prieto dice:

    Dicen que Rivera planea pedir en el congreso una ley para quitarle la recidencia a los cubanos que vayan al concierto de Pablo Milanes.

  • Teresa Cruz dice:

    Bienvenido, Pablo. Disfruta la libertad que no hay en Cuba. Cuéntalo, cántalo en la Plaza de la Involución.

  • Niurka dice:

    Yo no pago un centavo por ver a Pablo como tampoco le doy un centavo al promotor de Pablo, en este caso, Hugo Cancio. Es sabido que Cancio tiene una agenda política a favor del régimen pues no se mide para pedir la libertad de los cinco espías convictos en las cortes americanas, Si el representante de Pablo tiene agenda política, Pablo no está muy distante de ello.

    Ahora bien, todo aquel que compare el disgusto y las protestas del exilio con la actitud del régimen pierde automaticamente mi respeto. Como bien expresa el escritor de este artículo, en USA hay una democracia y como tal tenemos derechos los ciudadanos y residentes de este pais a expresarnos cuando algo nos incomoda. Pablo Milanes cantará y no correrá riesgo alguno de ser PATEADO por turbas como pasa en la dictadura castrista cuando alguien se atreve a expresar su descontento.

    Esa reconciliación, abrazo y perdón a los que el Sr. Dorado se refiere vendrán cuando en cuba se respire democracia. Es realmente ridíula la posición de muchos.

    Que artículo tan mediocre.

    Niurka

  • Francotirador dice:

    Jacobo,
    Apoyo totalmente su opinion muy clara.

  • azel shytts dice:

    no son los “cubanos” sino algunos cubanos q se oponen,con todo su derecho,otros lo aprueban y participan o no y a otros no le importa,eso es democracia,solo soy contrario a las prohibiciones,ya de prohibieron mucho en cuba esos cagaos

  • corizita dice:

    el intercambio de cantantes nada resuelve, no de alla para aca ni de aca para alla, acaso algo cambio despues del cacareado concierto de juanes???

  • Güicho dice:

    La vieja cloaca trovadora que cante donde quiera, y las heces que vayan y se viertan en ella si así lo desean.

    Pero este fulano luce más estúpido que los que quieren prohibir el concierto.

  • Arturo Bonet Cañizares. dice:

    En mi opinión este artículo está francamente desbalanceado.
    Es una opinión y nada mas, pero ausente del requerido balance.
    Para comenzar, demasiada adjetivización acompañada de una actitud encasilladora que obviamente se contradice en su punzante valoración con la concordia que intenta ofrecer como piedra angular de su argumento.
    Todo el que no coincide con su visión de como lograr una Cuba mejor, es un ignorante o un estúpido. Y esa es una típica actitud de la izquierda liberal. La élite no permite que alguien difiera de su línea de pensamiento.
    Estos son temas complejos y donde los valores democráticos, la libertad de expresión y los innegables factores históricos y socio-políticos juegan un papel que nadie puede obviar. Y en esas avenidas, el doble sentido de circulación debe ser respetado para evitar fatalidades.
    Coincido sin embargo con el autor en que esta es una escaramuza insignificante y la actuación de este artista por mucho que sea deseada o indeseada no significará absolutamente nada en los destinos de la nación cubana. Pero a la vez, el autor intenta darle una significación al extender el concepto al futuro de la nación cubana que carece de sentido y se contradice evidentemente.
    Quien utiliza en la sociedad moderna a juglares y cómicos de feria como emisarios político-sociales? Quien por otro lado está interesado en su mensaje? A que intereses responde el mismo?
    Cuando apliquemos esas respuestas a cada uno de los casos podemos facilmente traspolar sus valores.
    Quien esta en el derecho de evaluar el nivel de estupidez de una posición desconociendo los factores que la generan o en caso seguro estando enajenado de los mismos?
    Hay que tener cuidado en este avenir democrático de la inevitable reconstrucción de la fracturada nación cubana. Porque, agitando la bandera de una posición podemos estar clavando su asta en otros compatriotas.

  • Sergio dice:

    Pero el meollo del asunto es que sí ha habido organizaciones, individuos etc. que le han pedido a las autoridades de Miami que le prohiban a Milanés cantar, diciendo que su presentación es una “provocación”. La misma palabra que usan en Cuba cuando se refieren a las Damas de Blanco, a Biscet o a cualquiera. Es un “provocación” porque “la calle es de Fidel”, ni siquiera del pueblo ni de los ciuadanos, sino ‘de Fidel”. Los que quieren que se prohiba la presentación de Milanés también piensan que esto, o Miami, es territorio de ellos. Si las calles en Cuba son ‘de Fidel”, las de Miami les pertenecen a los anti-Fidel. Nada, imitar al otro bando lo más que se pueda. Todo el mundo tiene derecho a expresar su desacuerdo o acuerdo con dicha presentación y manifestarse pacificamente. Pero no prohibirlo ni agredir a los que vayan a ver a este cantante.

  • Jacobo dice:

    Estoy de acuerdo que en una futura Cuba con democracia existirá libertad para cantar, hablar, expresarse libremente. Pero en lo que no estoy de acuerdo es en que esa futura democracia la construyan los mismos que han ayudado a construir la tiranía totalitaria.
    Pablo ha ayudado a implantar la dictadura. Felicidades, pués. Pero cuando esa dictadura desaparezca (al parecer por los mandatos de la biología) Pablo debe echarse a un lado. Que vengan nuevos constructores. En definitiva, resumiendo: ¡Váyase Pablo al carajo con sus cancioncitas y con su disidencia barata!

    Saludos

  • Maria Silvia dice:

    Muy de acuerdo con Dorado, 100%. El extremismo es lo que nos tiene asi, de uno y otro lado, a veces sospecho que entre los extremistas de Miami hay castristas colados, de tan iguales son su manera de reaccionar

  • porque en la Calle Ocho del exilio, no sé en la del destierro, se dice…

    Ahí también en el cruce de la Calle Ocho con la 13 avenida encontrará un monumento homenaje a los héroes de la Bahía de Cochinos y otro al …
    http://www.miami.com/guía-de-la-calle-ocho

  • el autor tiene mucha razón, o tal vez no… time is no longer on our side, so each side must make up its own time… ah, y tal vez esto no viene al caso… ¿o sí? díganme si los tiempos, las conjugaciones, los adverbios y los sustantivos están cambiando o no… leí esto en un artículo de RadMart, donde apenas entro, pero adonde me llevó un enlace de un enlace: http://www.martinoticias.com/noticias/reportajes/Calle-8-un-simbolo-del-destierro-cubano-128075218.html

    “…el monumento a la memoria de los combatientes de Playa Girón…”

    dos palabras claves en este artículo sobre la Calle 8 de Mayami, “combatientes” y “Playa Girón” me dicen que quien lo escribió anda un toque desubicado en esa Calle Ocho tan emblemática de los “duros del exilio” o del nuevo destierro, dicen … por donde pronto también se paseará PM, así que venga, compañeritos, todos a coro, empecemos a ensayar:

    Amo esta isla, soy del Caribe
    JAMÁS podría pisar tierra firme,
    porque ME INHIBE.

    No me hablen de CONTINENTE
    que ya se han abarrotado,
    usted mira a todos lados,
    y lo vé lleno de gente,
    no es que tanto me moleste,
    pero POCOS son de ALLÍ,
    se fueron de ALLÁ, de AQUÍ,
    y hoy arrastran esa PENA,
    de sentirse entre cadenas,
    que es lo que me pasa a mí.

    … la la lá, es más fácil encontrar
    rosas en el mar, la la la la la lá

  • desterrado Anti-Castro dice:

    La democracia no significa aceptar toda la mierda que se les ocurra precisamente a los enemigos de la democracia. Ser demócrta no significa permitir descaradamente una burla al sentir de una comunidad que ha tenido que marchar al destierro o exilio precisamente por tipejos como ese Pablo, que sin verguenza alguna compone loas a su comandante y a guerrillero asesino. La complicidad es más bajeza que la acción.Estuvo en la UMAP y pudo ver, oir y conocer miles de atrocidades y jamás ha hecho una denuncia. Es un vividor y aprovechador, sin un ápice de verdadera dignidad. Si alguna vez aparentó discentir fue porque le quitaron algunos milloncitos. Que le vaya a cantar a sus jefes.Aquí es un ser despreciable.

  • veroco dice:

    Lo bueno de todo esto es que Pablo, y muchos mas artistas, se encandilen con la idea de ganar dolaritos en Miami algun dia. Que el todopoderos dolar acabe de corroer toda pretension de “artistas comprometidos” y esas cosas.

  • Vertiente, Camaguey, Florida y Morón dice:

    Será verdad lo que leí que el GPayon va a proyectar la cara de Yolanda Gutierrez, una de las DB en la pared de la sala donde se dara el concierto?

  • JV dice:

    Y como le encanta al gobierno cubano que en Miami armen todo este despelote!!! Cuando se daran cuenta que 50 anos actuando como trogoditlas no ha servido de nada??? Ahi estan los Castrenses riendose como si nada…

  • un viejo lector de tu página dice:

    Esta bobería de primer piso evidencia que la única política que se enseña en Cuba es la antipolítica del apaciguamiento, es decir, la de rogar que te reconozcan como un ser defectuoso y te den una esquina obscura donde puedas lamentarte de algunos de los tormentos que has sufrido. Sólo aquellos que temen perder algo emocional (vale recordar que los jóvenes nuevos tarareaban muy prolijos las tonterías de la nueva trova y estaban, y veo que siguen, muy convencidos de que era muy buenas: los afectos pesan y los amarres intelectuales tienden a ser muy persistentes), pueden temer que “los elementos más intransigentes de la dictadura” se radicalicen. Si lo que es deseable es el fin radical del horror socialista, y no otra reinvención de lo mismo, la radicalización es fundamental: la flexibilidad salva en momentos de debilidad, la dureza, destruye, y como tal lleva a la traición. Por supuesto, no se puede esperar mucho de todo esto, que no pasa de ser una práctica para el futuro isleño, y por ahora, una diversión. Mejor sería hacerle un “acto de repudio”, o mejor, “arrastrar” (un poquito no más, no te alarmes) a Ramiro Valdés, pero ese no pasea el chivo fuera de la pocilga. Milanés no pasa de ser un ornamento, pero a falta de cualquier otra cosa, una croqueta es una delicia.

    Por demás, en la democracia norteamericana la libertad de expresión, lejos de ser absoluta, está bien delimitada por el principio de la ofensa social y nadie tiene el derecho a alquilar sin restricciones un local que pertenece o es subvencionado por una ciudad, mucho menos para organizar un concierto que es ofensivo a los que pagan las cuentas, los ciudadanos. Si no te gusta, emigra (económicamente) a EE.UU, reúne un buen grupo y cambia la constitución.

  • Tito dice:

    Muy buen art’iculo. Pienso exactamente lo mismo. Aunuqe vivo en Miami… Es que detr’as de las voces m’as “influyentes” del exilio cubano , hay mucho dinero y d’ecadas de vivir del mismo cuento. Una parte de los cubanos que vivimos all’i nos avergonzamos de esas actitudes tan retrogradas en pleno siglo XXI. Y mira que hay gente que fue comecandela en Cuba que ahora resultan ser los m’as anticastristas…
    Y ante que empiecen los mononeuronales con el cuento de los exiliados de barriga y no se que otras estupideces….vivo aqui hace 31 anos, llegue con 7.
    Por lo pronto, todos en my casa iremos a verlo. Entre tanta pseudo cultura miamense, no podemos pasar por alto la presentacion de un verdadero artista aqui. Un artista que no necesita de los 4 usd que le entraran aqui, como dicen algunos, porque ya tiene una obra consolidada.

  • Pues yo discrepo, Los cubanos tienen todo el derecho a oponerse a que Pablo cante en Miami, que para eso es que estamos en democracia, para oponerse y expresarse en lo que cualquiera estime es importante, aunque alla otros que estimen sea estupido. Eso no dana en absoluto a una democracia, por el contrario las democracias proveen el sistema legal para permitir que todos se expresen como se desee, a menos que haya defamacion o que se que se fomente la violencia, que en esos casos la libertad de exprecion puede ser limitada. Lo que si dana a la democracia es que las AUTORIDADES de Miami le prohiban a Pablo cantar, que no es el caso. Pero el que personas se expresen, aunque le pueda parecer estupido al autor, no desmejora en lo absoluto a las democracias, al contrario, las ENGRANDECEN.
    No voy a tocar el tema de la propaganda Castroide que todos esos artistas, en contubernio con todos los agentes de influencia, ejercen para eliminar el bloqueo. Eso es harina de otro costal.

  • Ahora si dice:

    Ehhhhhh, cómo cambian los tiempos Venancio, PD publicando a uno con la cabeza bien puesta, despojado de falsos patriotismos y pueriles resentimientos, qué te parece Venancio, que bueno que cambian los tiempos.

  • Alex dice:

    Pablo es un gran artista: eso nadie lo duda. Pero gran parte de su talento lo ha emplado para loar a una dictadura totalitaria por todo el mundo y eso no es facil de digerir, al menos para mí. Un democrata tiene que ser intolerante con las tiranias y sus lacayos. Las ideas politicas del adversario son repetables siempre y cuando el adversario no defienda un regimen dictatorial y tiranico que excluye al que piensa diferente. Si Pablo reniega del castrismo con la misma fuerza que lo apoyó públicamente y con la misma repercusión entonces y solo entonces lo respetare. Y cuando digo Pablo incluyo tambien a otros y otros y otros y otros…..

  • Amadeus dice:

    En mi opinión Pablo sería el único artista cubano de la “Isla” a quien no se debería prohibirle Miami, en eso estoy de acuerdo con todos lo que están de acuerdo y valga la redundancia. Sin embargo entiendo la reacción de los que no están de acuerdo, porque hay mucho dolor acumulado y demasiada tragedia en la familia cubana, como para obviar esa actitud.

    Por otra parte aunque coincido con Dorado, pero ya me parece simplón y recurrente la cantaleta de “los puentes que hay que tender”, puentes que desde hace más de 5 décadas se han estado tendiendo y que no han servido para nada, al contrario, mientras más quieren construir más alta es la gritería.

    Si Pablo canta o no, no cambiará absolutamente NADA el estado de las cosas entre Cuba y Miami, porque no dependen de él o de Chrino y si lo dejan, sino de los que tiene la sartén por el mango en La Habana, que son en realidad los que mandan ese país.

  • Anónimo dice:

    Asi que este articulista dice que Pablo ha criticado al gobierno cubano, parece que no sabe que ese es el discurso para el exterior, es que Londres esta muy lejos parece.

  • Maniel Rodríguez dice:

    Yolandaaaaaa, yolandaaaaaaaaa manda los popis yolandaaaaaaaaaaaa.

  • Sergio dice:

    ¡Wow, muy de acuerdo con Arturo G. Dorado! Le ha dado en la cabeza al clavo.

  • janeiro dice:

    Sientete tu orgulloso si quieres, yo no. Con tantos lugares en este pais viene aqui para ofender a tanta gente. Es una desverguenza!

  • Leonel dice:

    Tomar esa posiciónde querer prohibirle a Pablo Milanés cantar es como decir que se quiere para Cuba una dictadura de derecha , cuando se acabe la dictadura de izquierda. !Dios nos libre¡
    Lo menos que necesita Cuba es mas extremismo.