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Rotilla y la cultura ‘underground’ en Cuba

  • jul 23, 201116:49h
  • 19 comentarios

La controversia sobre el festival de música de Rotilla ha acaparado la atención de medios internacionales. Algunos se preguntan por qué, después de 13 años de existencia, esta fiesta playera que cuenta con el apoyo del festival de música EXIT en Serbia y las embajadas española y holandesa en Cuba se ha convertido en la más reciente piedra de la discordia entre el gobierno y la sociedad civil. Para otros, la noticia es sencillamente el hecho que hace más de una década jóvenes cubanos han podido organizar un festival completamente independiente, relativamente autogestionado, que en definitiva confirma que existe una juventud más diversa y pluralista que la imagen estereotipada por las organizaciones de masas.

Sería demasiado fácil explicarlo como una reacción de totalitarismo tropical donde el Estado quiere obstruir cualquier tipo de evento de esta naturaleza. Después de todo, el gobierno no clausuró el festival, sino que lo ha “secuestrado”: quiere hacerlo de manera “controlada” al margen de sus promotores históricos, Michel Matos y Arturo de la Fe, que en las ediciones previas negociaron una parte de su programa y detalles organizativos. Ahora la prensa oficialista ni siquiera ha admitido que existe una disputa entre Matraka Productions, la empresa creada a raíz del festival, y el gobierno. El dilema con el Festival Rotilla tiene que ver con la incomodidad in crescendo que le provoca al gobierno la cultura ‘underground’ que existe en Cuba, y de la cual participa la mayoría de los jóvenes cubanos.

¿A qué le llaman ‘underground’?

A todo. Rotilla es sólo un ejemplo. Ha habido fiestas en casas alquiladas con música dub donde vienen a tocar Djs de renombre como el inglés Mala, una exposición de arte contestatario dentro de una estación de policía en La Habana Vieja, la obra ‘Visiones de Cubanosofía’ de Nelda Castillo que estuvo embargada meses por el Ministerio de Cultura y ahora está de gira en México, los emos y otras “tribus urbanas” que se reunen en la calle G, los conciertos de Los Aldeanos y Silvito el Libre… y muchos otros ejemplos.

Son una especie de “terceros espacios” que la juventud cubana ha ido creando como lucha silente en búsqueda de autonomía. La mayoría de los jóvenes que participan en todos estos eventos “sub”-culturales forman parte de la generación que se crió durante el Periodo Especial. A diferencia de aquellos que les precedieron, en esos años ya no existía una verdadera Revolución cubana, ni una Guerra Fría. Las conservas soviéticas eran un recuerdo lejano. Todos aquellos nacidos después del año 1989, han vivido una esquizofrenia política que los orilla al enajenamiento de un nacionalismo fracasado. No ven ninguna razón para interesarse en el futuro político de su país. Por otro lado, quieren chatear en ‘Cara e libro’ (Facebook) para organizar estas fiestas, quieren ir a ver el próximo concierto de Los Aldeanos —que sí culpabilizan al gobierno cubano por la angustiosa realidad que vive el país—, y se reúnen el Parque de G para discutir sobre lo que no pueden hablar en sus casas.

Durante varios años, Rotilla fue sinónimo de libertad. Los días que duraba el programa la gente podía bailar, beber, drogarse (discretamente), ligar y sentirse a contracorriente de la asfixiante hiperideologización de la vida cotidiana. El espacio contribuía: una pequeña cala de Jibacoa, un trozo de naturaleza salvaje donde la onda rave sincronizaba con la cultura de “guerrilla” y el “campismo”. Un elocuente documental de Santiago Fábregas muestra el entusiasmo y la expectativa que el evento estaba generando, incluso a nivel internacional. Ante las cámaras, uno de los organizadores declara, de manera premonitoria, que el próximo Rotilla se haría “si Dios quiere y el Partido lo permite”. Dios parece no tener muchas objeciones, pero el Partido, en cambio, parece haber entendido que la batalla por el alma de la juventud cubana la están dando los raperos, los “performanceros” y los organizadores de eventos independientes en Cuba. Según Luis Eligio Pérez Meriño, del colectivo Omni Zona Franca:

“En Cuba, lo que acontece ahora mismo con Rotilla es solamente una muestra de que el gobierno actual no sabe cómo actuar, porque no tiene visión para reconocer que somos las nuevas fuerzas revolucionarias. Como no nos reconocen, nos tratan como un enemigo, sobre todo porque denunciamos el avance de la contrarrevolución en los medios del poder. Esta acción es una acción en verdad de la contrarrevolución. No importa si ahora todos comienzan a pensar que la Revolución cubana nunca fue en verdad una Revolución, sino solamente una dictadura, pero piense lo que cada quien piense, nuestro movimiento del arte emergente alternativo y underground es revolucionario en todos los sentidos de la palabra, y no solamente en el aspecto esquemático y cristalizado en el que muchos se han quedado.”

Para el gobierno cubano siempre ha sido mucho más fácil manejar y controlar a grupos de derechos humanos y disidentes por su carácter abiertamente contestatario. En términos estadísticos, estos grupos opositores no representan ni siquiera el dos por ciento de la población cubana. Sin embargo, un millón y medio de los 11 millones de habitantes de la isla tiene entre 20 y 29 años de edad. Y esta generación, atraída cada vez más por la idea de la ‘autonomía’, podría convertirse en la verdadera amenaza para la clase política octogenaria que sigue instalada en el poder.

Romina Ruiz-Goiriena
París

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19 respuestas
Comentarios

  • Cubaniche dice:

    ABAJO Fidel y Raul Castro

  • mirian dice:

    me maravilla como muchas personas se creen capaces de hablar de un festival sin haber participado vivamente en el,hablan de desorientacion de losjovenes y personalmente habiendo formado parte durante tres años del equipo colaborador en rotilla les digo que era el UNICO espacio donde la juventud por tres dias podia ser quien es,alegre,divertida,escuchando la musica que queria,problemas?solucionables,matraka siermpre se encargo de contratar 1 equipo capacitado de personas que mantenian el orden en el lugar y sin brutalidad policial,no se puede hablar de loque no se sabe bien y ademas, para muchos el concepto de revolucionarios es reducido,que busquen un diccionario y aprendan loque es ser revolucionario,lo que pasa es que elsistema nos ha creido hacer creer que su significado es estar con la revolucion y su sitema,que pena me da conlas personas que asi lohan creido,el estado cubanoloque tiene es miedo,miedo a la autonomia y a que las personbas sean capaces de ser libres e independientes,no tenemos nada en contra de lacolaboracion institucional,supuestamente estamos trabajando por un bien comun y es CUBA pero a ellos mismos no les interesa esta colaboracion,no les importa nada,que nadi toque nada,soloellos pueden tocar y que caiga quien caiga,porque por cumplir suobjetivosellevan a CUALQUIERA!!!!!!

  • Walter Clavel Torres dice:

    Hola desde Santiago de Cuba… Soy DJ Productor de musica electronica y participe en Rotilla el año pasado, hoy siento como mucha gente deceos de gritar y protestar, no es lo que esta pasando sino lo que se avecina… hoy nos quitaron Rotilla pero no las ideas y los deseos de hacer revolucion…
    pero una revolucion de la cultura de los pensamientos de hacer entender a los cubanos que nos tienen asi porque queremos y si no hacemos nada nos seguiran manipulando censurando y quitando las cosas que con mucho exfuerzo hemos logrado… es un mensaje y quiero que llegue a todos de la manera mas rapida porque n os estan asfixiando… al punto que nos queremos ir del pais, y el tema que nos toca no es irnos, sino luchar lor lo que tenemos por nuestros derechos como ciudadanos cubanos que somos.

  • Armienne dice:

    El castrismo se basa en un absoluto control y por ello no permite actividad libre e independiente en la que las personas expresen sus ideas.
    Esa es la razón.

  • Leonel dice:

    Estos jovenes hacian catarsis en ese ambiente, se creian libres por unas horas y se desahogaban de forma inofensiva para el regimen. Cuando pasaba Rotilla iban a su escuela, su centro de trabajo, su sindicato y su CDR. Si les quitan esa ilusion pasajera, vana explotar, .. peor para ellos

  • malibu dice:

    el gobierno de cuba es una fiera herida dando los ultimos zarpazos. esa fuerza juvenil, espontanea e independiente no la apaga nadie. por alguna otra via volveran a organizarse para hacer algo similar o con mucho mejor alcance.

  • scrutinizer dice:

    Wow, Juan Sin Nada…simplemente genial, lol.

  • Juan Sin Nada dice:

    A la gente le extraña pero el “actual gobierno cubano” le ha cambiado el significado a muchas palabras. Según el Diccionario del Real Totalitarismo Castrista estos son algunos de los nuevos significados:

    Revolución: Castro
    Patria: Castro
    Cuba: Castro
    Gobierno: Castro
    Estado: Castro
    Libertad: Castro
    Dignidad: Castro
    Soberanía: Lo que salga de los huevos a Castro
    Independencia: Bajo el control de Castro
    Humano: Persona
    Persona: Individuo lobotomizado que aplaude a castro diga la estupidez que diga.
    bloqueo: embargo
    Bien: Mal
    Mal: Bien
    Si: No
    No: Si
    Futuro Brillante: La mierda hasta la barbilla.

  • Ruben dice:

    Y por que no creer o entender que se llamen revolucionarios? son los cabrones que gobiernan los que dejaron de serlo hace mucho tiempo. Hay que tener cuidado, ser revolucionario no significa ser “comunista” y lo escribo entre comillas porque tampoco creo que los octogenarios lo hayan sido nunca. Oportunistas es lo que han sido siempre esos hijos de puta.

  • solariego dice:

    Esos jovenes cubanos se parecen a los jovenes de otros paises del mundo de su generacion.Cansados de las mentiras y de la corrupcion del poder,intentan caminos alternativos,por donde puedan hacer sus propios tuneles.No quieren ni la revolucion,ni el capitalismo o ni siquiera la democracia.Han creado toda una nueva escala de valores,formada de una mezcolanza de ideologias indefinidas,arrancadas del coctel de lo poco que han podido conseguirse que no sea trova revolucionaria.

    Esos jovenes no solo le complican la vida a la revolucion, y aprenden cada dia a ser mas astutos en su relacion con el poder,sino que seran tambien una fuerza opuesta a aquellos que aspiran a un estado democratico.

  • el_yoyo dice:

    Misha,

    No estás muy lejos de la verdad, pero vamos por parte.

    En Alemania se celebraba el Love Parade. La fiesta más loca que te puedes encontrar en el mundo. Ese día podías ir sentada en el vagón del tren y entrar un grupo de gente encuera (literalmente encuera). Estas bacanales porque eran eso, templeta, droga, fiesta y música techno llegaron a meter 1 millón de personas de más en Berlín en un día. A pesar de ser una ciudad con todo lo habido y por haber sus sistemas copalsaban y de alguna manera el alcalde se lo quitó de arriba.
    El año pasado se realizó en una pequeña ciudad llamada Duisburg que no tiene ni por asomo la capacidad para 1.4 millones de personas en un día y terminó en desastre por una estampida donde murieron 19 personas.

    El gobierno alemán prohibió el Love Parade, ya no hay Love Parade, aunque la gente grite por sus derechos y tal. No hay Love parace y no se discuta más.

    Yo sinceramente no conocía el festival Rotilla (al parecer soy ya un viejo). Yo estoy por la colaboración entre gobierno o fuerzas del orden y los organizadores del evento. porque a medida que vaya creciendo podría terminar en broncas (como aquellas de los carnavales de los 70 donde la gente tiraban bengalas y llevaban navajas para “picar” a otros por “placer”).

    Por supuesto el gobierno, en su historial autoritario de medio siglo, no sabe otra cosa que adueñarse del festival para además llevarse las glorias (y con el tiempo termina vendiendo la entrada en fulas).

    Creo que ambas partes deben buscar un punto medio, ambas se necesitan para salvar el festival. Lo que no está claro es si esto es una chapucería del gobierno o sencillamente lo hace con toda intención de terminar con el festival (como hizo hace poco con el festival de cine pobre de Gibara).

  • Misha dice:

    Sé que me acribillarán, pero en mi opinión, a esa masa de jóvenes sin orientación hay que buscarles caminos por donde transiten con orden y con objetivos.
    NO se sabe a donde vayan a parar con eso de esparcir las energias tanta gentes juntas. Se forma un fanguero.

    Esas anarquías no son buenas para ningun país.

  • Anónimos SA dice:

    No entiendo, si dicen y se declaran revolucionarios, por qué entonces no entienden la necesidad de ponerse a las órdenes de la dirigencia de la revolución? En Cuba hay una sola revolución. Creo que se equivocan al seguir con la cantaleta de que son revolucionarios, etc. Me parece que no son revolucionarios y ellos mismo no se dan cuenta. O fingen. Para qué fingir? Que digan que no son revolucionarios ni que ocho cuartos, que actúen como verdaderamente son, no revolucionarios, ciudadanos. Ah, no, vienen con lo mismo: nosotros, que somos los verdaderos revolucionarios… Serán tontos?

  • QuQui dice:

    Por otra parte, es cierto que para la epoca en que esta generacion comience a ejercer su influencia (dentro de 10 o 15 años) ya la presente gerontocracia se encontrara bien guardadita, a 2 metros bajo tierra.

  • QuQui dice:

    “Y esta generación, atraída cada vez más por la idea de la ‘autonomía’, podría convertirse en la verdadera amenaza para la clase política octogenaria que sigue instalada en el poder.”

    Absolutamente. El misterio no es que hayan secuestrado el Festival este año, sino que lo hayan permitido todos esos años pasados.

  • oscar canosa dice:

    Bueno, si el Gobierno de Cuba se pone abiertamente en contra de los deseos de esta Gente Joven pues sencillamente esos que Mandan se van a Joder.

  • Ruben dice:

    Que de gente fea.

  • Anónimo dice:

    En todo caso, explicas bien porqué preocupa Rotilla a la clase gobernante.

  • Anónimo dice:

    La manzana de la discordia es la frase, Romina. Por aquello de Paris, etc.