castrismo Cuba soviética Cubazuela Cultura DD HH deporte disidencia economía EE UU-Cuba En Cuba España-Cuba exilio historia y archivo Internet & ITC

PD

Cultura

PD en la red

Una literatura confiscada

  • Jul 07, 201112:09h
  • 22 comentarios

Leo, con algún retraso, que Fernando Rojas, viceministro primero de Cultura en Cuba, afirma —entre otras muchas cosas— que “nos pertenecen Cabrera Infante, Lidia [sic] Cabrera y Reinaldo Arenas, entre muchos otros.” Me enfado, al ver esta nómina cañonera de la Revolución cultural castrada. Y me enfado más cuando leo su gloriosa afirmación de que “toda la producción cultural cubana de valor, realizada en Cuba o fuera de ella, pertenece a la Revolución.” Tampoco me sorprende demasiado porque ya en su día la Revolución se quedó, si no con la obra, sí con las casas y bibliotecas de autores como Gastón Baquero, Orestes Ferrara o Jorge Mañach… y de paso con las librerías, las imprentas y el resto del país.

“Sostenemos que nos pertenecen Cabrera Infante, Lidia [sic] Cabrera y Reinaldo Arenas, entre muchos otros” no deja de ser una curiosa afirmación. A Cabrera Infante lo expulsaron hasta de los dos volúmenes del Diccionario de la Literatura Cubana; a Lydia Cabrera le arrasaron la finca en que había reunido sus colecciones; a Reinaldo Arenas lo encarcelaron y lo difamaron… Y ninguno de los tres trató de reconciliarse con el sistema que había hecho eso. Dejando a un lado la primera obra de Arenas, es difícil encontrar uno de sus libros en donde no hable mal del castrismo. El periodismo de GCI no sólo no baja de tono con el tiempo sino que aumenta a medida que se prolonga su exilio. Lydia fue más comedida porque era una mujer ya mayor y porque su obra no entraba en cuestiones políticas, pero tampoco cedió nunca un ápice en su anticastrismo radical: ninguno de los tres permitió la publicación de su obra dentro de la isla del Doctor Castro y a los tres se les ha publicado allí después de muertos, cuando ya no se podían quejar.

Primero me enfado, pero luego me doy cuenta de que Rojas es un censor, un funcionario de una dictadura y peor aún, un comunista sincero, que es una especie mucho más dañina que la de censores y los burócratas juntos. Rojas comprende al mismo tiempo que se apropia sin permiso, y esa vieja costumbre estalinista la ha trasladado ahora a cuestiones literarias. Lo cuál es mucho más fácil que ponerse a explicar la rabia y la desesperación de buena parte de la obra de Arenas, o el sarcasmo de buena parte del periodismo de Cabrera, o el ostracismo de Piñera y Lezama… Hubieran podido ser escritores de éxito en cualquier otra parte del mundo, y tal hubieran podido disfrutar más de ese éxito si hubiera tenido lugar en su país, entre los suyos. Pero ser perseguidos por una policía analfabeta al servicio de una dictadura, o vivir en un país dirigida por alguien que nunca ha mostrado el más mínimo interés por la cultura —a no ser como instrumento de propaganda—, dio a esos autores, y a toda su generación, una profundidad sui generis.

Los países felices no suelen tener buena literatura. Y la cubana contemporánea es una literatura llena de talento. Los malos tiempos hacen a los buenos cronistas y gracias Fidel Castro la vida de los autores cubanos, los de mérito tanto dentro como fuera del país, ha ganado horror, presión y temor. La censura suele hacer más hábiles los argumentos de los escritores y gracias a Castro ya va algo más de medio siglo de censura. La desaparición súbita de esa censura libera fuerzas increíbles. Del miedo nace gran parte de la ficción de primera clase y el miedo ha sido parte inseparable de la vida de ya dos generaciones de cubanos.

En ese sentido, justo es decirlo, Rojas no anda tan descaminado: la obra de Fidel Castro —que él reclama también como una guía— ha sido un elemento fundamental en la literatura cubana, como Stalin fue en su día imprescindible para entender la obra de Solzhenitsyn.

Juan Carlos Castillón
Barcelona

Publicado en
,
Tags
22 respuestas
Comentarios

  • Platon Gracia dice:

    No, Fernando Rojas es hermano de Rafael. El padre, ex ministro de educación superior, murió hace unos pocos años. En los último años años fue director de relaciones exteriores del Mes. Una bellisima persona.

  • bartolo dice:

    Fernando Rojas es el padre de Rafael Rojas

  • juan carlos castillón dice:

    Supongo que de algo hay que vivir pero da la casualidad que yo no vivo de la literatura cubana contemporanes, ni de la clásica tampoco… Nací el 58 así que soy contemporaneo, en el sentido más estrecho de término, de los autores que ha desarrollado su obra en ese tiempo… una obra muy variada y amplia para ser liquidada con tres líneas… que incluye desde Sarduy, Arenas, Cabrera Infante, Carlos Victoria, a Amando Fernandez o Guillermo Rosales… debo suponer que ninguno de ellos ha creado ninguna obra de una calidad mínima… En cuanto a los temas ha habido escritores experimentales, novelistas clásicos, poetas tradicionales e innovadores. ensayistas, autores teatrales… ¿Ninguno de ellos merece la consideración suya como lector?
    Alguno habrá, digo yo, que no sea malo de entre los citados… autores todos ellos que han sido elogiados por críticos mucho mejores que yo….

  • papito dice:

    discrepo con el gusto de Castillon, yo no veo ninguna calidad ni en la forma ni en los temas de la literatura cubana contemporanea… pero bueno, de algo hay que vivir.

  • Las Vegas parano dice:

    Este no era el que hacía de pocholo? Coño como se parece

  • oscar canosa dice:

    NADIE debe de temer por su integridad fisica al escribir en Internet desde paises civilizados pues esta garantizado que Esa va a ayudar a los Otros.

  • azel shytts dice:

    bueno a esa gente todo el q se les enfretan lo desaparecen d una forma o d otra,no solo a literatos tbn a deportistas,artistas,cantantes,medicos ,cientificos,no dejan titere con cabez

  • juan carlos castillon dice:

    Contestando a una cita ” lo que le falta a la literatura cubana contemporánea es calidad, obras de genio, que es otro cantar.”
    Creo que en la literatura cubana hay talento y hay ademas obras que así lo demuestran… un talento que empieza mucho antes que el castrato. Pensemos en libros como El acoso, Hombres sin mujer, La luna nona, Pedro Blanco el negrero, Cuentos fríos, Gradual de laudes, El Monte…
    Un talento que sigue después de la revolución con obras escritas en las dos orillas de la cubanidad. Pensemos ahora en El mundo alucinante, La Habana para un Infante difunto, Paradiso, Boarding Home, De donde son los cantantes…
    Por no hablar de los autores que de uno y otro lado siguen en activo y no menciono porque son demasiados y citar uno u otro sin citarlos todos sería cuando menos incómodo. Nada mal para una nación relativamente pequeña en tamaño y población con respecto a otras naciones del continente y carente de una larga tradición editorial. Porque lo siento pero así como Cuba ha dado varias revistas literarias de dimensión internacional — Espuela de plata, Origenes, Verbum…– y bastantes autores de mérito, no ha supo crear una industria editorial sino hasta la llegada del castrismo, y entonces lo hizo de forma subordinada a sus necesidades propagandísticas…
    Sin caer en un nacionalismo estrecho que sería imperdonable por no ser yo mismo cubano, me atrevo a afirmar que sí, que en la literatura cubana existe talento y además las obras que prueban su existencia.

    A Pepé… en la primera versión del escrito dije “estoy cabreado,” después me modere… pero supongo que tienes un punto.

  • cocos y rabí no dice:

    Eres un pingú, gallego.

  • oscar canosa dice:

    Una de las caracteristicas del Psicopata es que no mantiene ideologia de ningun tipo, solo la suya.

  • Yonisoy González dice:

    Este Fernando Rojas se parece mucho físicamente a Rafael Rojas, aparte, claro, de que comparten el mismo apellido ¿son familia?

  • Francotirador dice:

    Sr. Perez,
    y entonces que excusa hay para todos los viejos chochos izquierdosos que todavia defienden el comunismo (o como lo quieren bautizar ahora “Socialismo del Siglo XXI”) como alternativa de gobierno en Letrinoamerica?

  • carlos pérez dice:

    Para el francotirador una posible explicación a su pregunta:
    Herbert Wehner, un político socialdemócrata alemán, dijo una vez: “El que a los veinte años no es comunista, no tiene corazón. El que lo sigue siendo a los treinta, no tiene cerebro.”

  • Alánimo, alánimo dice:

    Dice Castillón: “…la cubana contemporánea es una literatura llena de talento”
    No me diga? Bueno, mis hijos tienen mucho talento también, los niños en general son muy talentosos. Pero lo que le falta a la literatura cubana contemporánea es calidad, obras de genio, que es otro cantar. Dicho esto, puedo afirmar que Castillón tiene talento, seguro que lo tiene y mucho. And so what? No me quedo convencida.

  • oscar canosa dice:

    No hay duda de eso, JCC, y mas demostrable en el Cine Cubano PR(a pesar de su destino propagandistico). Quizas el unico legado positivo al pueblo de Cuba de las acciones de Fidel Castro.

  • Francotirador dice:

    Excelentes las palabras de Castillon.
    “la obra de Fidel Castro —que él reclama también como una guía— ha sido un elemento fundamental en la literatura cubana, como Stalin fue en su día imprescindible para entender la obra de Solzhenitsyn”.
    Y si, Maria Silvia, el comunismo es en si un asco de sistema y carente de una pizca de moral, y lo que asombra a todo aquel con dos dedos de frente y algo de sentido comun, es que despues de tantas revelaciones horripilantes sobre lo que sucedio en la URSS y el bloque sovietico, tantos millones de muertos, tantos otros crimenes y el increible volumen de documentacion para poner al desnudo la vileza y lo maligno de ese sistema politico, todavia haya algun ingenuo que pueda pensar que ese cancer maligno, pueda ser considerado como una opcion viable para resolver los problemas apremiantes del mundo.
    El coma-andante siempre se ha comportado como una copia fiel del bigotudo asesino georgiano. El fue y es el maximo periodista, el maximo pensador, el maximo atleta, el maximo director de deportes, la maxima autoridad sobre que libros o filmes se deben o no publicar, la maxima autoridad sobre cuanto y cuando los cubanos deben comer, en fin por mas de 50 años un solo hombre ha decidido los destinos y las vidas de mas de 10 millones de habitantes sin que nadie haya podido o pueda disputar o cuestionar ninguno de sus desaciertos o sus politicas sin temor a enfrentar la carcel o en el peor de los casos ir al paredon de fusilamiento.

    Y esta mierda de vidas y desgobierno es lo que quieren los socialistas letrinoamericanos para sus respectivos pueblos tambien? Acaso sera que el ejemplo de la situacion caotica y desesperante en que viven los cubanos y admitida por su propios lideres comunistas no les ha enseñado nada?

  • alizee dice:

    Muy buena resena

  • Maria Silvia dice:

    Tremendo articulo, sin una coma de mas o de menos, asi mismo es, es la pura verdad, y no es solo aplicable a la literatura . Se apropiaron de todo , incluyendo la libertad individual de cada cubano.Cuando la epoca de Stalin , este confisco las casas de los nobles y puso a vivir a familias proletarias en apartamentos comunales, es decir , cada habitacion era ocupada por una familia diferente y convivian hasta 30 personas en una misma casa, las cuales se espiaban mutuamente, convirtio la delacion entre ciudadanos en un medio de obtener prebendas. La version tropical castrista fue aquellas mansiones de Miramar convertidas en albergues para estudiantes del campo, que destruyeron aquello, y cuando las primeras oleadas de emigracion confiscaban todas las pertenencias, ley que se mantiene hasta ahora. Para irme de Cuba tuve que entregar hasta los platos y los cubiertos. No miento, los inspectores de Vivienda me contaron cada vaso y lo anotaron, y si faltaba despues ya cuando me dieran la carta blanca que es ya cuando puedes salir y te hacen otra inspeccion, no te daban el papelito que hacia falta, es una miseria moral tan grande lo que trae el comunismo que da asco.

  • Anónimo dice:

    Juan Carlos es español, así que eso de que cambie por algo “más tropical” su “me enfado” no tiene sentido.

  • chucho dice:

    De todos fue Virgilio al que mas yo seguia era un pingu y no le importaba nada tenia una lengua peligroso y bien rispida,cuantas veces me doble de la risa ante una salida suya.

  • Pepe el Balsero dice:

    Juan Carlos, por supuesto que adhiero a tu virulencia justa, pero..no puedes decir, “me encabrono”, “me da rabia”, “me empingo”, “me molesto”, vaya un poco mas tropical. Eso de “me enfado” me parece demasiado justo, es decir, castizo. Por el resto esta muy bien tu articulo. Ah, Arenas, en su primera novela, de manera sutil, ya se burlaba de la censura y del hambre: Celestino quiere escribir hasta en los arboles y el abuelo se lo impide, tiene tanta hambre, que come tierra…