- jul 05, 2011 • 08:52h
- 10 comentarios
Las noticias se viven varias veces en esta Isla. Primero se intuyen pero no se publican. Luego se anuncian lacónicamente en algún medio nacional y con posterioridad el eco de ellas alimenta —una y otra vez— la fantasía popular. Así ha ocurrido con la reciente información sobre flexibilizaciones en la compra y venta de casas. Desde meses —quizás años— daba vueltas el rumor de que una nueva ley de la vivienda estaba a punto de aprobarse, de que este absurdo inmobiliario no aguantaba más. Pero sólo cuando el Congreso del PCC lo incluyó en su lineamiento 297 fue que pudimos ponerle algo de certeza a tanto titubeo. Aunque tardía, la medida nos ha arrancado una exclamación de alivio, pero también ha destapado nuestras suspicacias.
Curiosamente, la mayoría de las personas a quienes le comento el tema me hacen una y otra vez la misma interrogante. ¿Se podrá vender la casa antes de irse del país? preguntan todos, como si el negocio inmobiliario fuera apenas un escalón para cumplir el extendido sueño de emigrar. Hasta el momento, alguien que parte definitivamente es despojado de sus propiedades. Sólo si bajo el mismo techo —y por diez años— habitaba con un familiar, éste último tenía la posibilidad de quedarse en la casa, pero pagando nuevamente a la Reforma Urbana el valor de la propiedad. Los desalojos forzados a quienes no cumplían esta regla pasaron a ser comunes en el paisaje de esta capital. Ahora, la gran adivinanza es si el dueño del inmueble tendrá la potestad de disponer de él en el mercado y usar ese dinero para radicarse en otra latitud. ¿Cuánto tiempo deberá transcurrir entre esa operación comercial y la salida del territorio nacional?
Nos han embaucado tanto, que la gente prefiere resguardarse en el escepticismo y creer que las nuevas medidas vendrán llenas también de restricciones. Me sorprendo optimista entre tanto recelo. Argumento a los que dudan que el gobierno está obligado a abrir, o la realidad se lo lleva por delante, pero ellos prefieren seguir sin ilusionarse. No obstante la desconfianza, muchos acarician la idea de ofrecer las paredes entre las que viven a cambio de un boleto y una visa que los saque de Cuba. Vender e irse, trasmutar un techo aquí por un alquiler allá, usar su pequeño patrimonio para escapar. Y todo eso antes que el banderín inmobiliario vuelva a caer, antes que sea dado el paso atrás.
Yoani Sánchez
La Habana
Foto: Jorge Royán.





la casa va asi, si las casas se venden y los uatomiviles tambien, la gente emigra a cualquier pais que es mejor por muy malo que este sea, es mejor que el nuestro, pero antes que nada quien carajo va a trabajar para los esplotadores castro y sus esplotadores ministros en cuba, asi que eso se vera dentro de cien años mas cuando no quede ninguna semilla de los castro con toda su maldad y la gente deje de creer en su maldita revolucion libertadora, ya que dicha revolucion los regreso a la esclavidud de hace 200 años atras, dejen de soñar cubanos.
Rositica , se muy bien de lo que hablas pero aun asi las personas quieren salir de aquel infierno.Creo desde mi modesta opinion que lo mas importante es ser libre y tener bien definida nuestras metas para una vez asi luchar por ellas .
EN SERIO, yo en Cuba vivi en la misma casa hasta que me marche; En Dallas Texas en 1981 a solo 7 meses de estar en este pais perdi el trabajo y tuve que irme con mis dos hijos a un refugio por 4 meses. No me arrepiento de haber salido de ese infierno de isla, pero CUIDADITO con los cantos de Sirenas.
¿Buena casa en Cuba? … aun asi vale la emigracion es una buena opcion … a los emigrados que se sienten inconformes y aun edulcoran sus recuerdos de la “vida anterior”, pues que se regresen.
En serio Rositica? Peor?
Vender(les) el cajetin. Hace Tiempo ya.
Pues el que tenga una buena casa en Cuba y la venda pensando que aqui se resuelve otra y no sabe que hay que pagar hipotecas. seguros, facturas de gas, electridad, impuestos, seguro de coches, gasolina, ect, y se haya criado en la isla con la idosincracia de mas de medio siglo de apatia, va a despertar en una pesadilla economica peor que la que puedan tener actualmente.
Por supuesto que se veia venir esa intencionalidad de vender casa y carro para “pirarse” ya sea de modo “normal” o modo “vias alternativas”.
Ya habia hablado de eso el 28 de Abril pasado:
http://mala-idea.blogspot.com/2011/04/reformas-en-cuba-pro-exodo.html
De cualquier manera, se estabilizaran unos precios y muchos venderan la casa cuando tengan “cuadrado” el viaje.
Ricardo, el sentido común suele imponerse a la larga porque lo contrario es poco práctico, es una lata y da un montón de problemas.
Te aseguro que las limitaciones a la compra-venta de vivienda y autos terminarán por desaparacer con los Castro o sin ellos.
Sin ellos sería de forma inmediata. Con ellos, después de protestarles un montón … a puerta cerrada.
// Duda sobre ingenuidad //
¿Se está volviendo Yoani más ingenua, o fue siempre tan ingenua, o siempre se ha hecho y se hace la ingenua?