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Mi Twitthab

  • Jul 02, 201122:50h
  • 9 comentarios

“No dejes de ser revolucionario”, le pide Diego a David en un cuento de Senel Paz que, aún sin ser la gran escritura (o precisamente por no serlo), marcó un antes y un después en la literatura cubana de la Revolución. Estoy hablando, por supuesto, de “El lobo, el bosque y el hombre nuevo” y también del guión del filme Fresa y Chocolate, dirigido por Tomás Gutiérrez Alea poco después.
Tras asistir ayer al más institucional de los #TwittHab, encuentro de twitteros cubanos convocado por las incipientes redes sociales de la Isla, siento que David no debe permanecer callado ni un minuto más ante el patético reclamo de Diego. David debió besarlo en la boca, ante todo, como amigo, como mentor, acaso como amante, porque Diego es uno de los personajes más sentidos y sensuales en medio siglo de milicianos literáridos. Y David debió susurrarle entonces, más allá de su soberbia imberbe de comunista y de la precariedad del actor: “Y tú, Diego, nunca dejes de ser contrarrevolucionario”.
Hacía meses no me sentía tan esclavo. Un falso esclavo, que es lo peor. El esclavo que le sonríe democráticamente a Manuel Henriquez Lagarde y a su esposa mientras esta parejita de agentes mediáticos me caen a flashes y planos secuencias para la Seguridad del Estado (¿quieren leer cada uno de mis tics nerviosos para perfeccionar su perfil operativo de cara a Eduardo Fontes o Yohandry Fontana?).
Hacía años no tenía que oír, con el respeto debido dada la institución que nos alojaba, ese tonito universalmente universitario en las sonrisitas del organizador Leunam Rodríguez y su tutora, una señora apenas identificada que cada 140 caracteres demostraba ignorar qué cosa es Twitter en libertad, pero que ratificaba que fuera lo que fuera aquí sería sólo otro fenómeno para reafirmar la causa invicta de nuestra Revolución (de Yoani Sánchez, como todos allí, aunque en silencio haya tenido que ser, sí supo cacarear que su blog Generación Y contaba con un equipo de apoyo para darle hits, premios y sobre todo dinero).
Hacía décadas no buscaba sin encontrar a quién dirigirme en público, a quién cautivar con un punto de vista loco y locuaz que patalee a contracorriente del consenso tenido por bueno. Desde mi universidad en los años noventa no me veía tan desamparado, tan apabullado por los aplausos, para colmo devenido espía que twittea en vivo cosas que sonaban mil veces más verosímiles en mi prosita que en la nada que ocurría allí en la realidad (con Radio Martí sonando en mi Nokia como una tentación).
Lo siento. Intelectualmente metí la pata. Me arrepiento de todo. Devuelvo los seguidores que gané a montones en @OLPL gracias a la etiqueta #TwittHab. Todo todo todo fue de mentira, incluido yo. El lugar era feo y oscuro. La gente ajada. Imposible amar a nadie en ese cajón carcelario. Demasiados cuerpos rellenos de guata ideológica para conseguir una cuenta de internet en la casa o un viajecito al exterior. Demasiada tonta tensión. Demasiada omisión y falta de perspectiva histórica. Demasiada falta de intelectualidad. ¿Y qué hago yo aquí donde no hay nada grande que twittear?
La emoción inicial de entrar sin impedimentos después de tanto pugilato en otros espacios oficiales no me duró mucho. Coincidir con el periodista independiente Iván García y dos o tres bloggers del portal alternativo Voces Cubanas, como Henry Constantín, tampoco me significó ya nada. Todo el tiempo pensé que hubiera sido mejor ir al otro encuentro #TwittHab que persistió en tomar la esquina de 23 y 12, y luego el parque frente al Carmelo de la calle Calzada y el teatro “Amadeo Roldán”. Pero enseguida pensaba que entonces iba a desear estar metido aquí, en la boca aburrida del lobo, para que luego nadie me hiciera un cuentecito en Reuters, The Washington Post, o en YouTube. Para acabar de entender que, en tanto autor deliciosa o delictivamente delirante y lector límite, no soy ni remotamente un demócrata y creo en que la mierda es mierda y el mejor tiene que comportarse como el mejor.
Lo siento. Ayer jugué al frufrufrú del entendimiento entre cubanos. Por suerte no hablé. No hubiera sido yo, sino el Orlando Luis Pardo Lazo de un siglo y milenio atrás. El taimado tanteador. El que tolera la voz burda del coro coprofágico a su alrededor. Puaf. El #TwittHab o #TwittNada me sirvió ególatra y despóticamente para parodiar aquellas “Palabras contra los Intelectuales” de Fidel Castro pero ahora en el 2011: “Dentro de la institución, nada; contra la institución, todo”.
Ah, qué bien respiro en este punto de mi parrafagada.
Con paternalismo, con edipismos de Estado, con fantoches fascistoides trazando pautas en Twitter y la blogosfera cubana, con una Revolución de los mediocres para los mediocres y por la mediocridad de tod@s, Diego se sustrae veinte años después del cuento cándido original. Pero donde te dijo diego ahora te digo: “No debes de ser revolucionario, querido compañerito cómplice David”.
Hasta la falta de un acto de repudio puede ser obscena en un totalitarismo en trance terminal.

Orlando Luis Pardo Lazo
La Habana

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9 respuestas
Comentarios

  • arlen cezar dice:

    viva a grande heroina que o brasil admira a grande yoani sanchez, sinonimo de valentia contra os tiranos dos castros, que a 52 anos faz de cuba uma grande senzala onde dar eduação nas não deixa o povo pensar, yoani te admiro muito , mil beijos do brasil pra ti.

  • veroco dice:

    En eso estoy de acuerdo hasta con OLPL: carcañal de camello, uña e´ burro, chipojo en camiseta lo que fue a ese evento oficialista.

  • ADVIL PM dice:

    Salustiano, Lagarde no es ni aceite, sino manteca, de la peor; de esa que nadie usa ya. De la bien asquerosa.

  • Salustiano dice:

    Yo no soy homofóbico. Pero, pero, los delicados deditos de matón de cuartería de Lagarde, dan grima. Me refiero a los dedidos que sostienen la cámara. Hay algo en es imagen que no cuadra. Él es como una especie de gordicalvo grasiento, que es a la vez aceite de engrasar la máquina de la represión. Porque, entérate, Lagarde, tú no eres Enrique de Lagardere, tú eres vaselina del castrismo. En cuanto dejes de ser útil, y te seques, serás como uno de esos viejitos que venden el granma después de haber dado lo más activo de su vida a la causa de la seudo revlución.
    Pobrecito. Le han dado una camarita y se cree que puede disponer de su vida. Como si su vida no fuera otra cosa que engrasar la maquinaria.

  • veroco dice:

    OLPL fue al evento donde era la mosca en el azúcar, el evento que nadie más que él podía reportar para el bando alternativo, el evento que le sirve para destacarse, para robar cámara, el evento en que su egomanía le hace quedar bien porque todos los presentes son desechos… y por último, el evento donde no corre peligro de ser metido de cabeza en un Geely. Bicho, bichísimo OLPL.

  • Elena dice:

    No sé, todo esto del tweethab fue desde siempre un simulacro de diálogo al que preferí no hacer caso ni darle propaganda o validación… sería colaborar con una mentira, permitirles después salirse con una política de “aquí si se conversa con los que disienten, con quienes no se conversa es con los agente de la cia… etc. ejemplo: este sano encuentro entre jóvenes cubanos donde como puede verse la mayoría son revolucionarios porque así es como piensa la mayoría de nuestra población…”
    El cinismo es tan grande que me es intolerante! entiendo perfectamente que uno se sienta “sucio” solo de pasarles por al lado y no decirles 4 verdades.
    La diferencia con los que estaban en 23 y 12 puede ser que aunque no coincidamos, algunos tienen un punto de vista respetable, porque no son profesionales del cinismo hasta la misma raíz y por tanto despreciables como los que tuvo que tolerar olpl.
    Nunca hubo diálogo posible, y no estoy segura de si esperar que sí lo hubiera estuviera mal, ni que esta conciencia de vacío no sea una posición derrotista que lleve al inmovilismo… así que bien por ti, olpl, por ir aunque no había esperanza alguna.

  • Yor dice:

    Pues para mi, ese era el momento de haber ido y haber hablado, sin “provocar”, para no darles el gusto, pero si tenian que haberles tomado la palabra y aparecerles alli en banda, por lo menos para hacer grupo. No aplaudio todo el mundo cuando hablaron de internet para todos? Pues ese era el pie forzado para hablar de otros temas.
    Ese era el momento propicio. Ahora el cartelito que les cuelgan es “cogieron miedo”, “uds son los que estan en contra del dialgo”, etc, etc. Que Yoani promueva un encuentro twittero pa que tu veas…eso es pal bobo, se lo tumban antes que empiece…

  • Anónimo dice:

    Que repugnante y desagradable la foto de este Lagarto , siempre comiendo mierda con su camara de video en cada evento, que asco de persona, estúpido.

    Muy buen post de OLPL, gracias!

  • Alina Brouwer dice:

    Orlando Luis Pardo Lazo, son unos mentirosos. No te sientas mal por haber ido. Te tienen que comer con papas. No te pueden tocar. Sabes por que? Por eso mismo de lo que hablas. Tu irremediable apego a contarlo todo sin trastiendas.
    Visualizemos la reunion inicial por la que tuvieron que pasar todos ellos. El jefe, no se quien sera, les informa a todos como proceder en caso de “provocacion” de los contrarrevolucionarios. Esta cayendo ese regimen de una manera estrepitosa.
    Nada hay que seguir promoviendo encuentros twiteros por todo el pais, sobre todo en lugares donde la oposicion esta sitiada. A ver si de pronto pueden salir a la calle de nuevo.
    Hay familias en Cuba como la de Antunez, la de Sara Marta Fonseca, todos esos activistas de la region central de Cuba estan todos asediados.
    Que pena siento por todos nosotros, aquellos que queremos que algunos cambien sus corazones. Twitean burlandose de sus compatriotas, en un lenguaje tan feo. Su apoyo al “proyecto de la revolucion cubana” mas bien lo que da es pena, tienen todos los twiteros esos, una falta de libertad, una pobreza espiritual y una mediocridad.