castrismo Cuba soviética Cubazuela Cultura DD HH deporte disidencia economía EE UU-Cuba En Cuba España-Cuba exilio historia y archivo Internet & ITC

PD

En Cuba

PD en la red

Combinado del Este

  • jun 27, 201109:20h
  • 16 comentarios

Nueve de la mañana a las afueras del Combinado del Este, la mayor prisión de Cuba. Decenas de familias se agolpan para oír a una adusta militar que grita los apellidos de los presos. De inmediato, nos mandan a avanzar por un camino estrecho hacia la garita donde revisan los bolsos y pasan el detector de metales sobre nuestros cuerpos. Inspeccionan también los sacos de comida que durante semanas se han ido llenando de galletas, azúcar, refrescos instantáneos, cigarros y leche en polvo. Son el resultado del desvelo y del desprendimiento de los parientes que se privan de estos alimentos para donárselos a los reos.

Una mujer llora porque el guardia no le deja pasar los mangos maduros que trae para su hijo. En la cerca alrededor de la entrada la gente cuelga —sin ninguna protección— todo aquello que no le permiten entrar. Hay una bolsa con un teléfono móvil, una cartera de jovencita, un desodorante que el oficial dijo se podía convertir en alcohol destilado dentro de aquellos muros. A mi me revisan las revistas que llevo, me suben de un tirón la cremallera de la chaqueta y me meten los dedos entre el pelo. Delante de mí hay alguien que intenta colar un cake para un cumpleaños que de seguro ocurrió hace meses. Un joven se agarra con fuerza los pantalones pues le han impedido ingresar su cinto. Tal pareciera que vamos a sumergirnos en el infierno y —de alguna manera–– es así.

El local donde discurre la visita huele a sudor, a sudor y a encierro. Los dos presos italianos frente a mí ponen palabras una detrás de otras con desespero. Han sido detenidos por el asesinato de una menor en Bayamo, pero aseguran no haber estado en la Isla por lo días del crimen. Llevan ya más de un año encarcelados sin que se les haya hecho juicio y yo trato de reconstruir periodísticamente el derrotero del caso. Uno de ellos, Simone Pini, me habla de las irregularidades policiales y acuerdo con él indagar. “No puedo hacer mucho” —le aclaro— “y tampoco tengo acceso a los datos de la investigación, pero averiguaré”. No he terminado la frase cuando un militar grita mi nombre desde la reja del salón. Y me conducen hacia la otra cara del Combinado del Este. A la oficina pulcra, climatizada, forrada en madera, donde radica El Jefe. Quedó retenida en una parte diferente del mismo horror, mientras un teniente coronel me advierte que no me dejarán entrar, nunca más, a esa prisión. Cuando intento irme, noto que la puerta tiene un llavín con cuatro combinaciones. “Cuánto miedo”… pienso para mis adentros. Me escoltan hasta la salida y veo la fila de los parientes para la nueva visita que comienza al mediodía. Cargan sacos con nombres garabateados y alguien gime porque no le dejan entrar un regalo. Descubro en ese momento que algo triste se ha instalado en mí, como el peso de unos barrotes que desde entonces cargo hacia todos lados.

Yoani Sánchez
La Habana

Publicado en
16 respuestas
Comentarios

  • veroco dice:

    Si vamos a caer en referencias grecorromanas, te suelto esta, Sin salida: si alguien es capaz de meterse en el establo de Augías, limpiarlo y salir limpia, esa es Yoani.
    Confianza en La Flaca, pendejones.

  • Sin Salida dice:

    @Gabriel & @Veroco

    No cuestiono la calidad periodística de Yoani, simplemente me remito al refrán: “No basta que la mujer del César sea honesta; también tiene que parecerlo”.

    Meterse a indagar en las cloacas de un estado putrefacto es la mejor manera de terminar cubierto de heces, independientemente de las buenas intenciones, el saber hacer, etc…

    Caveat emptor.

  • el guajiro dice:

    El dse le puede fabricar un expediente a Yoani por presunta asociacion para cometer delitos , o sea , la pueden acusar de complice de los presuntos asesinos italianos , y en lo q se completa la investigacion le meten 5 abriles por la cabeza….. o no ?

  • Gabriel dice:

    Los italianos le piden a Yoani que les vaya a ver para que el mundo sepa su versión del asunto. Yoani, como un asunto puramente humanitario va y me parece muy correcto.

    Yoani no ha dicho en ningún sitio que sean inocentes, lo cual no quiere decir que no tengan derecho a ser oídos.

    Yoani cuenta sus impresiones sobre el régimen carcelario cubano. Lo cual también me parece completamente correcto, independientemente de como sean otros regímenes carcelarios.

    No veo nada malo en que Yoani se interese por esos italianos. A fin de cuentas los cubanos os pasais la vida insistiendo en que los españoles, los norteamericanos y el mundo entero se interesen en lo que le pasa a los cubanos. Por tanto, no está nada mal que los cubanos se interesen alguna vez por los derechos de personas de otras nacionalidades.

  • Miguel Iturralde dice:

    ¿Podrá Yoani tener acceso a la evidencia y podrá entrevistar libremente a los investigadores, o sencillamente dependerá de la información que le brinden los presuntos implicados y sus abogados de “oficio”? ¿Y por qué precisamente ella, y si se presentó por motu propio o si los reos recabaron su ayuda?

    Aparte de la presunción de inocencia de cualquier acusado en muchas partes del mundo -no así en Cuba-, esta pieza de periodismo investigativo a lo In Cold Blood no puede tener un final muy bueno.

    Saludos.

  • veroco dice:

    Pues yo veo muy inteligente la manera en que ella refiere el asunto de los italianos. En primer lugar da a entender que es a instancia de ellos; en segundo, no toma partido; en tercero hace énfasis no en el presunto delito ni la naturaleza de los inculpados, sino en la violación de sus derechos. Eso es muy bueno, porque muestra al mundo, a los extranjeros -incluyendo a muchos posibles turistas sexuales-, que no solo los cubanos estamos a merced de la tirania, ellos también, y no sólo aquellos en casos similares al de Alan Gross, sino todos, incluyendo los que consideran que Cuba está bien así, como burdel gigante, los que vienen a darle dinero al gobierno. Así ven de una vez y por todas que el castrismo no es una pústula en la faz del mundo no sólo porque joda a los cubanos, sino porque en su naturaleza está violar derechos. Yoani, muy inteligentemente, está usando este caso como denuncia de valor universal, pensando no en las boberías paranoicas de los pudibundos y los que odian a los putañeros, sino en el efecto final y completo de sus posts.
    Además, aunque ese sea el meollo, ella hábilmente rellena con una denuncia conocida y vieja, la de la situación carcelaria en Cuba y las violaciones de derechos anejas, dentro y fuera de las galeras.
    Es por eso que Yoani mueve al mundo con sus posts mientras ustedes se soplan los mocos: ella sabe cómo colar mensajes, y qué mensajes colar.

  • scrutinizer dice:

    La explicación de Sin Salida es diáfana y más que comvincente.

  • Sin Salida dice:

    Se puede y debe escribir sobre la prostitución y abuso de menores en Cuba.

    Pero hacerlo desde la perspectiva de una especie de abogada defensora de dos presuntos pederastas asesinos me parece totalmente equivocado para Yoani.

    Yoani es una figura pública y, por lo menos en este caso, debiera ser más consciente de ello.

  • Sin Salida dice:

    @Veroco & @Seneca

    No dudo que el tema sea pertinente.

    El problema es que, al contrario que Capote, Yoani escribe en un estado totalitario donde todo se manipula.

    Es fácil imaginar como los italianos se prestan a cualquier cosa para comprometer a Yoani y, a cambio, recibir la libertad.

    Que sean o no inocentes es algo irrelevante para la dictadura. Pero que puedan servir para arrastrar a Yoani por el fango, eso si es importante.

    Quedan muchas batallas por librar en Cuba: Yo no empezaría por esta.

  • veroco dice:

    Partía de reducidos mentales, el caso de esos italianos también es Cuba. En este caso se ve tanto de Cuba como un post de elevadores rotos, falta de agua o Damas de Blanco. Se ve turismo sexual, se ve crónica roja, se ve mala acción policial, se ven tonga de cosas. Lo que pasa es que hay que tener cerebro, contra, y meterle dicho cerebro a lo que escribe Yoani, que si hay algo en la blogosfera que valga para eso, es Yoani.

  • Seneca dice:

    Yoani escribe muy bien. Si Yoani quiere saltar del blog a la novela, es asunto de ella. De hecho, una novela sobre ese sordido tema pondria al desnudo el entramado de corrupcion, perdida de valores, miserias, que caracterizan a la sociedad cubana hoy.

    Los registros son normales antes de entrar a una carcel, no? Y creo que Yoani tiene tanto derecho como cualquiera a visitar a unos presos, como decia Gabriel.

    En cuanto al post, para mi gusto esta flojito. Si ella quiere reflejar sus andanzas investigativas para una novela como posts, va a tener que trabajarlas un poco mas, creo yo.

  • martin anderson dice:

    Ocuparse de dos presuntos asesinos italianos no me parece adecuado para alguien que todo el mundo sabe lo hace para, bueno, para eso mismo. En cuanto al registro que le hicieron en la prision. Pues deja que tenga que volar en USA hacia un pais extranjero. Te van a hacer RX y cuidado no te hagan tu tacto.

  • MonkeyArrowHead dice:

    Que era eso? Una cronica de la aduana del aeropuerto de la habana?

  • Miguel Iturralde dice:

    Muy de acuerdo con Sin Salida. Saludos.

  • Sin Salida dice:

    No me parece que esta empresa sea conveniente.

    Ya hay bastante desgracia en Cuba como para tener que encargarse, a lo Truman Capote, de dos presuntos asesinos italianos. De eso que se encargue la prensa italiana.

    Esto no termina bien.

  • Gabriel dice:

    La pregunta clave es: ¿por qué no dejan entrar a Yoani?

    ¿Hay alguna ley en Cuba que prohiba que Yoani visite presos?