Me alegro por Yoani en lo personal y por la dictadura, que ya no puede detener el destino de internet, la bestia negra del totalitarismo.
Interesante sería para lo cubanos que este libro se copiara en PDF y se distriubuyera en Cuba y aunque no hay acceso masivo, serviría para estimular el interés y la curiosidad por el medio.
Me alegro por Yoani en lo personal y por la dictadura, que ya no puede detener el destino de internet, la bestia negra del totalitarismo.
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