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Quién le teme a Wikileaks (III)

  • jun 01, 201122:34h
  • 6 comentarios

Sabemos que Assange fue un hacker, pero ¿lo es todavía? Es una pregunta importante a la espera de que se decida una sentencia contra él y se presenten (o no) cargos contra su grupo. Pese a lo controversial de sus métodos y su turbulento pasado, el líder de Wikileaks prefiere presentarse como un comunicador. En una entrevista con la revista Forbes, por ejemplo, dice:

Es un poco molesto, en realidad. Porque coescribí un libro sobre hackers, hay documentales sobre ello, la gente habla mucho al respecto. Pueden cortar y pegar. Pero eso fue hace veinte años. Es realmente molesto ver artículos modernos llamarme hacker. No estoy avergonzado de ello, estoy bastante orgulloso. Pero comprendo la razón por la que sugieren que soy ahora mismo un hacker. Hay una razón específica. Inicie una de las primeras ISP en Australia, conocida como Suburbia, en 1993. Desde entonces he sido un editor y, en algunos momentos, un periodista. Hay un intento deliberado de redefinir lo que hago no como edición, algo protegido en numerosos países, o actividades periodísticas, protegidas de otras muchas maneras, sino como algo que carece de protección, como hackear computadoras, para en consecuencia separarnos del resto de la prensa y de todas esas protecciones legales.

Presentado Assange, la historia de Wikileaks parecería fácil de resumir. Pero Assange y Wikileaks no son exactamente lo mismo. Wikileaks es una organización independiente dedicada a la transparencia informativa, que filtra documentos secretos, tanto civiles como militares, de gobiernos y entidades privadas de cualquier parte del mundo con la idea básica de que mayor transparencia presupone mayor honradez. Wikileaks no roba, ni hackea directamente, ni falsifica los documentos que aparecen en su web. A veces ni siquiera los editan más allá de lo necesario para proteger el anonimato de su fuente, aunque hace poco, en vista de sus problemas legales y de las críticas recibidas, han preferido quitar algunos nombres al considerar que la publicación de los mismos podía suponer algún tipo de peligro para las personas mencionadas.

Wikileaks se dedica a recoger de forma activa filtraciones que son el resultado de la labor de ciudadanos preocupados por lo que sus instituciones hacen en la sombra. No todas las filtraciones recogidas corresponden a actividades delictivas o criminales, pero casi todas apuntan a una voluntad de secrecía antidemocrática.

A lo largo del 2010, Wikileaks publicó una serie de documentos clasificados provenientes tanto de las fuerzas armadas como del Departamento de Estado norteamericanos, que dejaban en una posición cuestionable a ese país, su ejército, su cuerpo diplomático o su administración civil en varios asuntos polémicos, como la doble guerra de Afganistán e Irak o las relaciones internacionales. La información (que al parecer abarca más de 250 mil cables de los que sólo conocemos hasta ahora un reducido porciento) se la facilitó a Wikileaks un joven soldado llamado Bradley Manning, que tuvo acceso a dos redes clasificadas del Gobierno estadounidense, SIPRNET (Secret Internet Protocol Router Network) y Joint Worldwide Intelligence Communications System, y que hoy se encuentra en prisión, acusado de 22 cargos diferentes.

En esos documentos o videos había evidencias de soldados norteamericanos matando civiles, o se podía constatar la forma, a veces muy poco diplomática, en que el personal consular norteamericano se refería a políticos de otros países, incluso aliados. Gran parte de lo publicado era difícilmente clasificable como top secret, pero no fueron pocos los aludidos que exigieron responsabilidades.

Las reacciones ante la filtración han sido de amplio espectro. Si a Vladimir Putin le molestó ser definido por la diplomacia norteamericana como un “macho alfa,” el presidente Medvédev por su parte hizo un comunicado felicitando a Wikileaks y a Julian Assange y sugiriendo que se les diese el Premio Nobel de la Paz.

El presidente iraní, que acostumbra a ver toda crítica internacional como parte de una conspiración, declaró que las filtraciones sobre la política norteamericana y las relaciones entre Irán y sus vecinos árabes no eran sino parte de los planes norteamericanos, adjudicando así a Assange el papel de cómplice de Washington.

En Estados Unidos, el Fiscal General de los Estados Unidos, Eric Holder ha indicado su intención de formular cargos contra Wikileaks. Comparada con la reacción de otros políticos o funcionarios estadounidenses, la suya es una respuesta mesurada. La ex gobernadora de Alaska, y candidata a la vicepresidencia norteamericana en 2008, Sarah Palin ha pedido que Assange y su grupo sean tratados con el mismo celo que Bin Laden y Al Qaida. Newt Gringrich ha declarado que Assange debe de ser juzgado como un “enemigo en combate”, y el ex gobernador de Arkansas, Mike Huckabee declaró que “cualquier otra cosa aparte de una ejecución sería un castigo demasiado suave.”

Los cables publicados por Assange han sido sacados de contexto y se han usado de manera indiscriminada para defender posturas con las que probablemente Assange no coincidiría. Pero también han sido reproducidos de forma más elaborada por algunos de los periódicos más importantes y prestigiosos del mundo: El País en España, The Guardian, en el Reino Unido; The New York Times, de Estados Unidos; Le Monde, en Francia, y el semanario Der Spiegel, de Alemania, a los que Wikileaks mandó previamente la información. Recientemente, otras publicaciones importantes también han recibido de primera mano cables filtrados de la organización.

Wikileaks estaba registrado, y en activo, desde el 4 de octubre de 2006. El 5 de abril de 2010 publicó el video llamado “Collateral Murder”, que recogía el incidente ya citado del 12 de julio de 2007. El 25 de julio la web comenzó a filtrar los Diarios de la Guerra de Afganistán, una recopilación de cerca de 80.000 documentos sobre la guerra en ese país asiático. El 22 de octubre de 2010 apareció un paquete de cerca de 400.000 documentos que fueron a su vez llamados los Registros de la Guerra de Irak. Finalmente, el 28 de noviembre del 2010 el portal comenzó a colgar los aproximadamente 251.000 cables diplomáticos del Departamento de Estado norteamericano, algunos secretos, otros confidenciales, en su inmensa mayoría sin clasificar. Se iniciaba así un escándalo que ha sido bautizado como Cablegate.

Continuará…

Ernesto Hernández Busto
Juan Carlos Castillón

Barcelona

Entregas previas:

Quién le teme a Wikileaks (I)

Quién le teme a Wikileaks (II)

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6 respuestas
Comentarios

  • Maritza dice:

    Odio la guerra.Pero los Promotores de wikileaks en mi opinion son mas irresponsables que los jovenes criados en computadora que uds citan que usando de bandera su paranoia no tienen ningun derecho a poner en peligro la estabilidad del mundo y aun menos la vida de nuestros hijos.
    Yo formo parte de esas madres que lloraron a sus hijos en la guerra de Iraq durante un ano y que todavia llora cuando recibe la noticia de un soldado caido en combate.

  • Maritza dice:

    Solo quiero hacerle a los autores una sugerencias y que saquen sus propias conclusiones:
    En referencia a este tema del video, veanlo en su totalidad no la edicion que se publico .
    de otro lado revisen las memorias de Daniel Domscheit-Berg ( Inside Wiki Leaks) Partner de Julian Assange antes de continuar sus comentarios.Tambien pueden revisar un articulo de Jonathan V. Last ( When Daniel met Julian.
    Por ultimo leo este block a diario.

  • oscar canosa dice:

    Hay A~os Luz entre la Prensa y el Digital.

  • oscar canosa dice:

    An exponential growth in all areas of Human endeavor is to be expected.

  • oscar canosa dice:

    No son los secretos los que estan Iluminando a la Humanidad sino el acceso a cualquier tipo de informacion existente en el Orbe.

  • anonimo dice:

    Para lo que sirva,hasta donde yo se ser hacker es un trabajo a tiempo completo++, como lo es tambien ser especialista en seguridad.
    El conocimiento que pueda tener alguien que se dedico a estas “labores” hace digamos 10 annos, ya hoy no le serviria para mucho. Aunque los mecanismos para violar la seguridad de las redes son mas o menos los mismos, los pequennos detalles cambian mucho en muy poco tiempo, y hay que estar todo el tiempo encima de eso para tener exito. No creo que Assange tenga el tiempo suficiente actualmente para dedicarse a eso.

    En el post anterior sobre este tema se menciona algo que me llamo mucho la atencion, dice algo asi: “…haskell y ocaml, dos de los lenguajes de programacion mas avanzados y complejos…”.

    Me llamo la atencion el uso de esos adjetivos, porque igual yo pudiera decir que un iphone es un dispositivo electronico avanzado y complejo (y lo es), pero el hecho de que yo sea capaz de usar uno no dice mucho de mi. En cualquier caso, si es cierto que Assange es (o fue) un programador talentoso, pero no precisamente por las herramientas que usa.

    Haskell por ejemplo se estudia en Cuba en muchas carreras de informatica, y no es precisamente una asignatura que de dolores de cabeza.