- may 09, 2011 • 20:02h
- 14 comentarios
¿Qué hago para narrar el horror? La última imagen que tengo de Juan Wilfredo Soto García es a mi lado correteando bajo el sol implacable de Santa Clara. Tratábamos obtener un autorizo del Obispo para que un Padre Dominico —que había atravesado medio mundo para llegar a Cuba— pudiera entrar a ver a Guillermo Fariñas a Terapia Intensiva en el horario establecido para la visita. En la iglesia nos dijeron que era la Seguridad del Estado la encargada de dar permisos, en la Seguridad del Estado nos dijeron que era el Obispo.
Ahora miro la foto del Estudiante en Penúltimos Días y no lo reconozco. Debe ser que me niego a aceptar que lo han matado a golpes. Debe ser que no puedo asumir que la hora del horror ha llegado a esta isla. Debe ser que no tengo capacidad para mirar de frente a la muerte, al asesinato. Y me pregunto —es la incertidumbre obvia del racionalismo— cuántos Wilfredos hubo antes y cuántos faltan por venir. Sentado en un parque, delito incomprensible, cayó sobre su cuerpo el peso descomunal de medio siglo de impunidad en los cuerpos policiales.
Rostros anónimos de azul. Hace tiempo que el pueblo les teme más a ellos que a los ladrones, a los estafadores y a los delincuentes. “Llama a la policía” se ha convertido en la última carta de la baraja. Porque el final siempre es inesperado. Porque la justicia no llega con ellos. Porque no están ahí para cuidarnos sino para controlarnos a cualquier precio. Porque están corruptos y porque no tienen miedo de embarrarse las manos, si de todas maneras ya casi todos las tienen sucias.
¿Y qué vamos a pedirle a una Policía Nacional Revolucionaria que ha visto subirse en el carro del “nuevo” poderío estatal al antiguo Ministro de Salud, el “compañero” Balaguer, con su cola de veintiséis muertos de hambre y frío en el Hospital Psiquiátrico; que ha visto al gobierno en pleno justificar en la Televisión Nacional la muerte de un hombre en huelga de hambre? ¿Qué podemos pedirle a esa Policía salvo que no nos mate?
Claudia Cadelo
La Habana
Foto: Claudio Fuentes Madan.





El policía remordido se metió una pancreatitis calibre 45 en el güiro. No hay nada raro en Cuba. Todo está normal, verdad?
Candela al jarro ya !!!…
PD…cuéntanos desde donde escribe Aldo. Dale!..
Oe; se está jugando tremenda pancreatitis aguda!…
Ojo por ojo,diente por diente….Trato hecho!
Anonimo te apoyo Ese Aldo quiere polemizar sobre la muerte del llamado disidente? Acaso no sabes Aldo que en Cuba se tortura y que hay represion politica y abuso de poder y corrupcion de los Castro los Ramiros y de todos los que bajaron de la sierra y le cobran a los cubanos bien caro sus ” servicios patrios” para los que tergiversan la frase de Marti para ellos la patria es pedestal no ara. Abajo los Tiranos!!!
Aldo,
ve a lavarte tu cochina boca que el único que está hablando porquería aquí eres tú.
Bien tenia esa enfermedad pero bajo una golpiza se recrudecio,como les encantan estar siempre hablando mierda murio y los efectos mayores fue por la golpiza,no tienen ni una gota de cerebro,hablando de medicamentos
lo que tienen que hacer es no defender lo indefendible.
Aldo, cuando te chupas el miembro castrista eso es mamar, y no falingitis.
Mira Aldo:
Efectivamente murió de pancreatitis aguda … causada por un trauma abdominal.
Las pancreatitis más habituales son las causadas por cálculos biliares o ingesta de alcohol. Suelen ser crónicas, no agudas.
http://es.wikipedia.org/wiki/Pancreatitis
En el siguiente enlace encontrarás una entrevista con el pastor Mario Felix Lleonart, que habló con Juan Wilfredo poco después de recibir la paliza:
http://www.rnw.nl/espanol/article/cuba-controversia-por-muerte-de-disidente
Su testimonio es clarísimo.
Anteriormente, Juan Wilfredo estaba mal de salud, pero jamás había sufrido de pancreatitis.
La pancreatitis puede además ser causada por ciertos medicamentos (acetaminofén, sulfonamida, tiazida, furosemida diurética); por una severa herida en el abdomen, como por ejemplo, un golpe o una cirugía; por infecciones virales como las paperas o hepatitis; o por anormalidades genéticas en los ductos pancreáticos.
Ayyyyy!!!!! Los NAVY SEALS!!!!! Donde estaaaaaaan???????? Para ustedes seria tan facil esto!!!!!!!!!!!! Y 11 millones de cubanos seria libres!!!!!!
Tienes razón Aldo, te apoyo, Wilfredo murió de una pancreatitis aguda: producto de la golpiza que le dieron unos matones como tú. La historia no olvida. Ya les llegará su hora.
Violencia engendra violencia o al menos engendra condena y desprecio.Se sabe que el Gobierno entre otras cosas vive de la imagen,con lo cual no creo que esta muerte le de lo mismo.
Preguntenle a kadafi o al presidente de Siria.Para gente asi no hay vuelta atras.Estan condenados a gobernar PARA SIEMPRE a base de la propaganda mentirosa,la voilencia y el desprecio de todos.Eso para un gobierno es insostenible.Si les diera igual por que se esfuerzan en demostrar que el no murio por brutalidad de la policia?
Mira que comen mierda, Wilfredo se murió de pancreatitis aguda y eso lo sabe la familia y el barrio completo. Mira ver si encuentras aunque sea un familiar que diga que fue a golpes. No jodan más y actualicense que ya hasta las agencias empezaron a echarse pa atrás.
Claudia, es triste decirte que hubo muchos Wilfredo y habra muchos mas. Mas de medio siglo de control absoluto los ha vuelto “todopoderosos”; crees que van a soltar el poder ahora que estan chochando. No, no lo haran. A ellos que mas les da un Wilfredo mas o menos cuando se trata de soltar un pais que manejan como finca privada. Es insultante y triste, pero esa es la realidad. Cuidate!