Habida cuenta que la otra parte no debate, solo vitupera, tal encuentro de opinión es difícil por ahora.
Francamente creo que hacen una labor extraordinaria en un entorno muy restringido.
A mi me gustó el programa, visto como documental, como una ventana a la Cuba alternativa, más que como un encuentro de debate.
Conocer las experiencias de los presos; la historía del periodismo independiente; oír bien alto como los periodistas reclaman sus derechos (que cobrar por un trabajo no es delito si no le pregunten a Ubieta); conocer sus opiniones sobre Radio Martí; su actitud de respeto a los reporteros oficialistas, etc… me parece de alto interés.
Eso, para mi, justifica sobradamente la labor. Tanto es así que sinceramente espero al próximo programa.
Y, que duda cabe, también le será de interés a los internautas de la isla con acceso a Internet. Quizás Mariela este interesada en un programa sobre la homosexualiad en Cuba…
Respecto al perfil generacional me parece que es igual al de cualquier otro programa de este estilo en cualquier parte del mundo. Y de eso se trata, de llevar a Cuba hacia la normalidad.
me parece estupendo que hagan esto, pero insisto, y lo hice desde el primer capítulo, que estos debates se ven cojos, incompletos. falta la gente joven (el corte de pelo de RE… ¿un intento por rejuvenecer?) de verdad, la generación de los 20-30, los que van a heredar al monstruo y tendrán que reconstruir el daño hecho. falta la diversidad ideológica (lo que estaba tratando de hacer el Yuma, con sus entrevistas a blogueros de todo tipo). en fin, tal vez sea porque a muchos jóvenes les da miedo participar, y eso me apena, pero sé que es una gran realidad.
@Sonora
Habida cuenta que la otra parte no debate, solo vitupera, tal encuentro de opinión es difícil por ahora.
Francamente creo que hacen una labor extraordinaria en un entorno muy restringido.
A mi me gustó el programa, visto como documental, como una ventana a la Cuba alternativa, más que como un encuentro de debate.
Conocer las experiencias de los presos; la historía del periodismo independiente; oír bien alto como los periodistas reclaman sus derechos (que cobrar por un trabajo no es delito si no le pregunten a Ubieta); conocer sus opiniones sobre Radio Martí; su actitud de respeto a los reporteros oficialistas, etc… me parece de alto interés.
Eso, para mi, justifica sobradamente la labor. Tanto es así que sinceramente espero al próximo programa.
Y, que duda cabe, también le será de interés a los internautas de la isla con acceso a Internet. Quizás Mariela este interesada en un programa sobre la homosexualiad en Cuba…
Respecto al perfil generacional me parece que es igual al de cualquier otro programa de este estilo en cualquier parte del mundo. Y de eso se trata, de llevar a Cuba hacia la normalidad.
me parece estupendo que hagan esto, pero insisto, y lo hice desde el primer capítulo, que estos debates se ven cojos, incompletos. falta la gente joven (el corte de pelo de RE… ¿un intento por rejuvenecer?) de verdad, la generación de los 20-30, los que van a heredar al monstruo y tendrán que reconstruir el daño hecho. falta la diversidad ideológica (lo que estaba tratando de hacer el Yuma, con sus entrevistas a blogueros de todo tipo). en fin, tal vez sea porque a muchos jóvenes les da miedo participar, y eso me apena, pero sé que es una gran realidad.
Será interesante observar la reacción de la prensa oficial a la llamada implícita al esprit de corps por parte los invitados.
Seguro más de lo mismo, pero de puertas adentro la semilla está plantada.
Tengo curiosidad por el tema del próximo capítulo. Enhorabuena!