No le he querido contestar al sinvergüenza y caradura de Timorato, perdón…quise decir Infortunato, ya que me gustaría en realidad hacerlo en persona y no aquí en Internet. Aquí no se vale.
Siempre he detestado a la gente sinvergüenza, oportunista, cobarde y caradura como él. Porque una cosa es opinar diferente y otra es ser sinvergüenza y descarado, como lo son los chivatones y ratas como él.
Solo me resta decirle que siga burlándose del sufrimiento del pueblo cubano que a él también le llegará su hora definitiva, que sin dudas ya viene llegando.
Infortunato,
gracias por confirmar lo que aqui todos ya sabiamos. Que Ud. es un comunista que defiende al tirania de Cuba a capa y espada. Pero naturalmente como buen hipocrita y sinverguenza que es, lo hace desde España pero no desde Cuba.
Por que vive en España y no donde esta su corazon? Por que defiende la robolucion pero lo hace de lejos. Que pasa, no le gusta el socialismo para vivir, cara dura?
Scrutinizer, la “cantaleta” fue puesta a propósito, fue esa precisamente la “contribución” de Carriles, darle a FC los argumentos que necesitaba para embarrar la cancha, para aniquilar definitivamente cualquier foco de disidencia frente a la opinión pública nacional e internacional, y resultó todo un éxito en la práctica. Aún hoy es difícil deshacerse de aquel estigma.
¿La bomba derrumbó el edificio?
¿La onda expansiva rompió los cristales de Fin de Siglo y de Flogart?
¿Cuantos muertos y heridos hubo?
Exactamente como Ud dice, crearon terror, ese era el objetivo, que con tanta represión batistiana y la guerra andando los cubanos rellenaban los cabarets y otros centros de diversión como si nada estuviera pasando; no era el objetivo provocar muertes. Pero cuando se pone una bomba en un avión de pasajeros el objetivo es crear muertes, y terror.
Aquella noche las bombas empezaron a sonar a partir de las nueve de la noche. Ya Fin de Siglo y las demás tiendas de San Rafael y Galiano estaban cerradas. Poco público por la calle.
Además, el artículo de El Pequeño Hermano se refiere en concreto a la pregunta:
¿En que grado perjudicó o debilitó a Fidel Castro la acción del avión de Barbados?
Lo fortaleció enormemente y le permitió recrudecer la represión contra los lacayos de “los terroristas de Miami.” O sea, nosotros, los anticastristas que estábamos en Cuba.
Tan útil ha sido Posada Carriles a Fidel Castro que le ha permitido vivir todos estos años.
Scrutinizer, yo no fumo esa yerba, yo hago cocimiento con ella, como si fuera te. Tiene el efecto de aumentar la claridad mental, fortalecer la función de razonar y la de no dejarse tupir. De acuerdo con sus comentarios, le recomiendo un par de mazos al dia, no tienen que ser de los más grandes.
Para Jacobo, una de esas cien bombas fue puesta en Galiano 412, yo vivia en ese edificio, mas centrico no habia nada, frente por frente a la tienda Fin de Siglo, y causo tremento terror a la personas que viviamos ahi.No niegue lo que es verdad.Saludos.
En varias partes leo lo de las “cien bombas” como argumento de que el 26 de julio también practicaba el terrorismo. Recuerdo perfectamente aquella “noche de las cien bombas” que estallaron en La Habana a finales de 1958.
El objetivo del acto fue crear miedo para que los cubanos no participaran en actividades de fiesta por las Navidades.
Más que cien bombas, eran cien petardos caseros creados para “hacer ruido.” Casi todas en lugares no habitados. Por mi barrio pusieron dos en la famosa loma del Burro en Lawton, sin viviendas ni calles.
Esos que mencionan este hecho, díganme:
¿cuantas víctimas mortales hubo esa noche?
Que yo recuerde ninguna..
“Terroristas” de verdad, de los buenos, no fueron solo los que ajusticiaron a Trujillo, como dice el artículo. En sept de 1956, cuando el dictador nicaraguense Somoza García (el primero de la estirpe) participaba en una fiesta de los partidarios de su dictadura se acercó a su mesa el poeta Rigoberto López Pérez y le metió cuatro balas en su cuerpo que acabaron con su vida. Claro que Rigoberto perdió la suya, como él bien sabía.
Posada podía haber tomado su ejemplo en lugar de estar matando niños y turistas. Además, Posada Carriles siempre ha estado vigilado muy de cerca por la dictadura cubana, donde quiera que ha estado, pero nunca lo han eliminado. Es mucho más útil a Castro estando vivo, como se demuestra ahora.
La adsolucion de Posada es buena porque nadie debe ser perseguido por cruzar ninguna de las fronteras de la tierra,pero si es culpable de sangre derramada,debe pagar lo que la justicia demande a quien asesina a nombre de la causa que sea.
Pues yo siento discrepar con el Pequeño Hermano porque a mí sí que me pareció una buena noticia la absolución.
El “lector radical” acostumbra a vertir buenos comentarios, pero esta vez está repitiendo la misma cantaleta del régimen castrofascista.
Parace que el pueblo cubano si tenia memoria selectiva antes de la roboucion , porque cuando el movimeinto 26 de Julio ponia bombas en la ciudad de la Habana en 1958 nadie estaba airado y automaticamente respaldo al gobierno de turno solo porque las bombas en los cines y lugares publicos, las ponian los terroristas revolucionarios.
El escritor del blog El Pequeño Hermano no se acuerda de esa epoca cuando el poner bombas en lugares publicos era una actividad loable y celebrada y hasta se han nombrado escuelas con los nombres y apellidos de los terroristas revolucionarios de aquella epoca.
Estoy de acuerdo 100% con el comentario del Anonimo de las 11:51. Casi eso mismo trate de comentarle al autor en su propio blog pero no tengo el mismo dominio del idioma para expresar esos mismos argumentos.
El difunto comentarista deportivo Bobby Salamanca, durante un Campeonato Mundial de Boxeo celebrado en La Habana alla por los años 70′s, hizo un comentario que alcance a escuchar desde mi asiento observando una pelea entre un boxeador cubano y uno norteamericano, donde en los dos primeros rounds el cubano lucio muy bien pero en el tercero lucio extenuado, Bobby dijo: Ya se le salio el chicharo!!! Con este escrito del Pequeño Hermano, se pudiera parodiar a Salamanca y repetir: Ya se le salio el virus rojo!!!
A ver: Parece que este tema rodará por los siglos de los siglos sin que ambas orillas de la opinión saquen la paja que oculta las esencias. Este debate, tras la absolución de Carriles, NO creo que se centre en la causa misma por la que fue juzgado, ése no es el verdadero punto, que además está claro, de esos cargos fue absuelto, y punto.
Pero este es un personaje que inexorablemente está ligado, confesiones propias mediante, a otros muchos sucesos que quedarán boyando en el recuerdo de muchas personas: sus víctimas civiles, o los familiares de las víctimas, y los que creemos que el terrorismo de Estado no se combate con terrorismo privado. Carriles no ha sido el único, por supuesto, pero sí la cara más visible de un tipo de anticastrismo-anticomunismo cuya doctrina de combate pasa por la sangre a cualquier precio, el ojo por ojo, y la rabia contra la rabia. La misma medicina, pero del otro lado.
Desvincular amorosamente a Carriles de los hechos que él mismo ha confesado –con pruebas-, es un ejercicio inútil contra las evidencias. Su propio historial de “combate”, en uno u otro bando, lo exponen fehacientemente en línea con este tipo acciones.
Sucede que veinte años atrás estas acciones –las de Carriles- eran “patrióticas” a la luz de otras guerras, desde un sector opuesto al castrismo. Y hoy esas mismas acciones son inconfesables a la luz de los nuevos discursos democráticos.
Lo que habrá que dirimir es si los cubanos queremos que las oposiciones políticas en el futuro se resuelvan con bombas en hoteles, con aviones explotados, con campos quemados, con costas ametralladas desde embarcaciones, con asesinatos políticos, entre otras modalidades; o si por el contrario, limpiamos el legado salvaje de muertes innecesarias y fanatismo ideológico. Esto no quiere decir borrón y cuenta nueva. Confío en que una futura institucionalización de la justicia, como ente independiente del poder político, se haga cargo de los excesos, vengan de donde vengan.
El autor no concede el beneficio de la duda sobre la autoría de los “atentados”.
Carga su batería de palabras con la indignación propia de todo antiterrorista, como debe ser, y legitima su convencimiento de culpabilidad en dos declaraciones a periodistas, una que pudo ser la clásica auto atribución oportunista (y hasta fanfarrona) de un accidente aéreo y la otra una declaración retórica tipo “nada humano me es ajeno”.
No creo que el gobierno cubano haya derribado el avión para, mediante el luto nacional, concitar y buscar cohesión en medio de una catástrofe alimentaria, pero las dudas razonables sobre la capitalización política de un accidente, convirtiéndolo en un atentado, sí tiene sentido.
Aunque deshonesto, debemos reconocer que no haberlo hecho hubiera sido una torpeza, si de batalla política se trata. Además este tipo de puesta en escena monumental es la gran espcialidad del caudillo.
El vigor con que el gobierno cubano se ha opuesto a un peritaje internacional sobre las causas, la presencia de lesiones en las piernas y partes posteriores de los muslos de algunas víctimas hacen suponer una explosión en la carga. Otros serios detalles que apuntan también a un accidente han sido mencionados.
El raro tur del turista bombardista, provocando explosiones por una Habana donde no se puede tirar ni un hollejo sin que algún compañero lo vea, y menos frente a un hotel armado de cámaras y custodios para impedir, en aquellos días, el acceso a cubanos, cubre de dudas que se trate de un complot de exiliados. Cuando ocurre esta lamentable muerte, antes sólo habían ocurrido ruido y daños menores, el petardista es arrestado y puesto a disposición de los tribunales.
Quisiera dejar aclarado que respeto muchísimo las opiniones del autor del blog El Pequeño Hermano, así como el sentido ético que lo ha animado a lanzar una opinión que a todos los que estamos contra el terrorismo y en particular contra el magnicidio, nos debiera satisfacer, sólo que este tema del avión y los petardos hoteleros tiene sus esquinas dudosas y el autor obviamente no los ha tomado en cuenta. Lo animo a que se documente de la “otra historia”, lo cual posiblemente también le cause motivos de indignación.
P.S. El señor parece no recordar que el juicio fue por una cuestión de ingreso en EE.UU. y no juzgando la autoría de esos “atentados”.
No le he querido contestar al sinvergüenza y caradura de Timorato, perdón…quise decir Infortunato, ya que me gustaría en realidad hacerlo en persona y no aquí en Internet. Aquí no se vale.
Siempre he detestado a la gente sinvergüenza, oportunista, cobarde y caradura como él. Porque una cosa es opinar diferente y otra es ser sinvergüenza y descarado, como lo son los chivatones y ratas como él.
Solo me resta decirle que siga burlándose del sufrimiento del pueblo cubano que a él también le llegará su hora definitiva, que sin dudas ya viene llegando.
Infortunato,
gracias por confirmar lo que aqui todos ya sabiamos. Que Ud. es un comunista que defiende al tirania de Cuba a capa y espada. Pero naturalmente como buen hipocrita y sinverguenza que es, lo hace desde España pero no desde Cuba.
Por que vive en España y no donde esta su corazon? Por que defiende la robolucion pero lo hace de lejos. Que pasa, no le gusta el socialismo para vivir, cara dura?
Scrutinizer, la “cantaleta” fue puesta a propósito, fue esa precisamente la “contribución” de Carriles, darle a FC los argumentos que necesitaba para embarrar la cancha, para aniquilar definitivamente cualquier foco de disidencia frente a la opinión pública nacional e internacional, y resultó todo un éxito en la práctica. Aún hoy es difícil deshacerse de aquel estigma.
Anónimo de 10:03
¿La bomba derrumbó el edificio?
¿La onda expansiva rompió los cristales de Fin de Siglo y de Flogart?
¿Cuantos muertos y heridos hubo?
Exactamente como Ud dice, crearon terror, ese era el objetivo, que con tanta represión batistiana y la guerra andando los cubanos rellenaban los cabarets y otros centros de diversión como si nada estuviera pasando; no era el objetivo provocar muertes. Pero cuando se pone una bomba en un avión de pasajeros el objetivo es crear muertes, y terror.
Aquella noche las bombas empezaron a sonar a partir de las nueve de la noche. Ya Fin de Siglo y las demás tiendas de San Rafael y Galiano estaban cerradas. Poco público por la calle.
Además, el artículo de El Pequeño Hermano se refiere en concreto a la pregunta:
¿En que grado perjudicó o debilitó a Fidel Castro la acción del avión de Barbados?
Lo fortaleció enormemente y le permitió recrudecer la represión contra los lacayos de “los terroristas de Miami.” O sea, nosotros, los anticastristas que estábamos en Cuba.
Tan útil ha sido Posada Carriles a Fidel Castro que le ha permitido vivir todos estos años.
Scrutinizer, yo no fumo esa yerba, yo hago cocimiento con ella, como si fuera te. Tiene el efecto de aumentar la claridad mental, fortalecer la función de razonar y la de no dejarse tupir. De acuerdo con sus comentarios, le recomiendo un par de mazos al dia, no tienen que ser de los más grandes.
Saludos, Jacobo
Mientras que existan asesinos como Posada Carriles y gente que los defienda como
Scrutinizer pues, !QUE VIVA FIDEL!
Para Jacobo, una de esas cien bombas fue puesta en Galiano 412, yo vivia en ese edificio, mas centrico no habia nada, frente por frente a la tienda Fin de Siglo, y causo tremento terror a la personas que viviamos ahi.No niegue lo que es verdad.Saludos.
¿Jacobo, qué yerba has estado fumando últimamente?
En varias partes leo lo de las “cien bombas” como argumento de que el 26 de julio también practicaba el terrorismo. Recuerdo perfectamente aquella “noche de las cien bombas” que estallaron en La Habana a finales de 1958.
El objetivo del acto fue crear miedo para que los cubanos no participaran en actividades de fiesta por las Navidades.
Más que cien bombas, eran cien petardos caseros creados para “hacer ruido.” Casi todas en lugares no habitados. Por mi barrio pusieron dos en la famosa loma del Burro en Lawton, sin viviendas ni calles.
Esos que mencionan este hecho, díganme:
¿cuantas víctimas mortales hubo esa noche?
Que yo recuerde ninguna..
“Terroristas” de verdad, de los buenos, no fueron solo los que ajusticiaron a Trujillo, como dice el artículo. En sept de 1956, cuando el dictador nicaraguense Somoza García (el primero de la estirpe) participaba en una fiesta de los partidarios de su dictadura se acercó a su mesa el poeta Rigoberto López Pérez y le metió cuatro balas en su cuerpo que acabaron con su vida. Claro que Rigoberto perdió la suya, como él bien sabía.
Posada podía haber tomado su ejemplo en lugar de estar matando niños y turistas. Además, Posada Carriles siempre ha estado vigilado muy de cerca por la dictadura cubana, donde quiera que ha estado, pero nunca lo han eliminado. Es mucho más útil a Castro estando vivo, como se demuestra ahora.
Saludos, Jacobo
La adsolucion de Posada es buena porque nadie debe ser perseguido por cruzar ninguna de las fronteras de la tierra,pero si es culpable de sangre derramada,debe pagar lo que la justicia demande a quien asesina a nombre de la causa que sea.
Pues yo siento discrepar con el Pequeño Hermano porque a mí sí que me pareció una buena noticia la absolución.
El “lector radical” acostumbra a vertir buenos comentarios, pero esta vez está repitiendo la misma cantaleta del régimen castrofascista.
Parace que el pueblo cubano si tenia memoria selectiva antes de la roboucion , porque cuando el movimeinto 26 de Julio ponia bombas en la ciudad de la Habana en 1958 nadie estaba airado y automaticamente respaldo al gobierno de turno solo porque las bombas en los cines y lugares publicos, las ponian los terroristas revolucionarios.
El escritor del blog El Pequeño Hermano no se acuerda de esa epoca cuando el poner bombas en lugares publicos era una actividad loable y celebrada y hasta se han nombrado escuelas con los nombres y apellidos de los terroristas revolucionarios de aquella epoca.
Lo que debe quedar bien claro es que si hay sangre derramada,sin importar a nombre de que se comete el crimen,hay culpabilidad,y debe haber justicia.
Estoy de acuerdo 100% con el comentario del Anonimo de las 11:51. Casi eso mismo trate de comentarle al autor en su propio blog pero no tengo el mismo dominio del idioma para expresar esos mismos argumentos.
El difunto comentarista deportivo Bobby Salamanca, durante un Campeonato Mundial de Boxeo celebrado en La Habana alla por los años 70′s, hizo un comentario que alcance a escuchar desde mi asiento observando una pelea entre un boxeador cubano y uno norteamericano, donde en los dos primeros rounds el cubano lucio muy bien pero en el tercero lucio extenuado, Bobby dijo: Ya se le salio el chicharo!!! Con este escrito del Pequeño Hermano, se pudiera parodiar a Salamanca y repetir: Ya se le salio el virus rojo!!!
A ver: Parece que este tema rodará por los siglos de los siglos sin que ambas orillas de la opinión saquen la paja que oculta las esencias. Este debate, tras la absolución de Carriles, NO creo que se centre en la causa misma por la que fue juzgado, ése no es el verdadero punto, que además está claro, de esos cargos fue absuelto, y punto.
Pero este es un personaje que inexorablemente está ligado, confesiones propias mediante, a otros muchos sucesos que quedarán boyando en el recuerdo de muchas personas: sus víctimas civiles, o los familiares de las víctimas, y los que creemos que el terrorismo de Estado no se combate con terrorismo privado. Carriles no ha sido el único, por supuesto, pero sí la cara más visible de un tipo de anticastrismo-anticomunismo cuya doctrina de combate pasa por la sangre a cualquier precio, el ojo por ojo, y la rabia contra la rabia. La misma medicina, pero del otro lado.
Desvincular amorosamente a Carriles de los hechos que él mismo ha confesado –con pruebas-, es un ejercicio inútil contra las evidencias. Su propio historial de “combate”, en uno u otro bando, lo exponen fehacientemente en línea con este tipo acciones.
Sucede que veinte años atrás estas acciones –las de Carriles- eran “patrióticas” a la luz de otras guerras, desde un sector opuesto al castrismo. Y hoy esas mismas acciones son inconfesables a la luz de los nuevos discursos democráticos.
Lo que habrá que dirimir es si los cubanos queremos que las oposiciones políticas en el futuro se resuelvan con bombas en hoteles, con aviones explotados, con campos quemados, con costas ametralladas desde embarcaciones, con asesinatos políticos, entre otras modalidades; o si por el contrario, limpiamos el legado salvaje de muertes innecesarias y fanatismo ideológico. Esto no quiere decir borrón y cuenta nueva. Confío en que una futura institucionalización de la justicia, como ente independiente del poder político, se haga cargo de los excesos, vengan de donde vengan.
Magnífico artículo de El Pequeño Hermano. Coincido con él en todo
Saludos, Jacobo
El autor no concede el beneficio de la duda sobre la autoría de los “atentados”.
Carga su batería de palabras con la indignación propia de todo antiterrorista, como debe ser, y legitima su convencimiento de culpabilidad en dos declaraciones a periodistas, una que pudo ser la clásica auto atribución oportunista (y hasta fanfarrona) de un accidente aéreo y la otra una declaración retórica tipo “nada humano me es ajeno”.
No creo que el gobierno cubano haya derribado el avión para, mediante el luto nacional, concitar y buscar cohesión en medio de una catástrofe alimentaria, pero las dudas razonables sobre la capitalización política de un accidente, convirtiéndolo en un atentado, sí tiene sentido.
Aunque deshonesto, debemos reconocer que no haberlo hecho hubiera sido una torpeza, si de batalla política se trata. Además este tipo de puesta en escena monumental es la gran espcialidad del caudillo.
El vigor con que el gobierno cubano se ha opuesto a un peritaje internacional sobre las causas, la presencia de lesiones en las piernas y partes posteriores de los muslos de algunas víctimas hacen suponer una explosión en la carga. Otros serios detalles que apuntan también a un accidente han sido mencionados.
El raro tur del turista bombardista, provocando explosiones por una Habana donde no se puede tirar ni un hollejo sin que algún compañero lo vea, y menos frente a un hotel armado de cámaras y custodios para impedir, en aquellos días, el acceso a cubanos, cubre de dudas que se trate de un complot de exiliados. Cuando ocurre esta lamentable muerte, antes sólo habían ocurrido ruido y daños menores, el petardista es arrestado y puesto a disposición de los tribunales.
Quisiera dejar aclarado que respeto muchísimo las opiniones del autor del blog El Pequeño Hermano, así como el sentido ético que lo ha animado a lanzar una opinión que a todos los que estamos contra el terrorismo y en particular contra el magnicidio, nos debiera satisfacer, sólo que este tema del avión y los petardos hoteleros tiene sus esquinas dudosas y el autor obviamente no los ha tomado en cuenta. Lo animo a que se documente de la “otra historia”, lo cual posiblemente también le cause motivos de indignación.
P.S. El señor parece no recordar que el juicio fue por una cuestión de ingreso en EE.UU. y no juzgando la autoría de esos “atentados”.