- abr 10, 2011 • 20:56h
- 19 comentarios
Un muerto con espejuelos
Papito jugaba bastante bien al ajedrez. Uno de sus primeros contrincantes, allá en Palma Soriano, fue el Dr. “Chago” Chamizo. A cada rato jugaban a ponerse trampas en el tablero, y cada vez que el médico forense descubría una de esas posiciones, aparentemente inocuas, la estudiaba con cuidado y al rato decía: ¡Así que estamos frente a un muerto con espejuelos! (CdC, pág. 153).
Caminos del Che es, a mi juicio, la trampa de un ajedrecista, un libro lleno de piezas y posiciones que cuando alguien las disecciona con la frialdad de un patólogo empiezan a mostrar jugadas ocultas. Una de esas jugadas indica que la invasión marroquí a Argelia no fue tan inesperada como pretende presentarla el castrismo.
Según los recuerdos del comandante Serguera, al otro día de hablar con Piñeiro por teléfono para pedir los famosos tanques, y mientras almorzaba en el Hotel Saint George de Argel, el maître le indicó que alguien quería hablar con él. Se trataba de una pareja, “él, probablemente francés, y ella egipcia. No eran esposos”. Se le acercaron para pedirle que intercediera por ellos ante Ben Bella y Fidel Castro. La idea era lograr que esos dos líderes, a su vez, intercedieran ante Abdel Nasser en favor de la liberación de un comunista egipcio, esposo de la señora, que estaba preso allá en Egipto. A cambio, y como prueba de compromiso y amistad, le dejaron un sobre con unos documentos explicando que la invasión marroquí se debía a la existencia de gas y petróleo en la zona ocupada (cosa que ya está confirmada hoy) y a un plan de Inglaterra para explotar esos recursos. Francia y los Estados Unidos, demostraba el documento, nada tenían que ver con esa invasión (de hecho Jacqueline Kennedy estaba vacacionando en Marrakech); todo era un asunto de los Rotschild (CdC, pág. 151).
Ese encuentro demuestra que al menos un servicio de inteligencia estuvo al tanto de lo que sucedería. Si tomamos en cuenta que la solicitud fue en favor de un comunista egipcio, y el hecho —comprobado— de que en aquellos años la inteligencia soviética tenía bien infiltrada a su contrapartida británica, es fácil imaginar que detrás de esos documentos estaba la KGB.
Algo que apoya esa posibilidad es la historia de la pareja que se entrevistó con el comandante Serguera. En la página 152 de Caminos del Che Papito se refiere a la mitad masculina de esa pareja con el sobrenombre de “muerto con espejuelos”. Y en el anexo número cinco de su libro —que recoge una entrevista al comandante Serguera sobre su experiencia en Argelia—, el misterioso “muerto con espejuelos” es identificado como Henri Curiel, y su acompañante como Madame Fausik. Es ahí donde la cosa se pone buena.
Henri Curiel nació en El Cairo el 13 de septiembre de 1914. En 1943 fundó el Movimiento Egipcio para la Liberación Nacional, una de las tres organizaciones comunistas más importantes del país. A partir de 1936 fue el tutor ideológico de su primo George Behar, que había sido enviado a estudiar en El Cairo y que devino, décadas después y ya con el nombre de George Blake, el famoso espía de la KGB destapado por el desertor polaco Michael Goleniewski. Según las propias palabras de Blake, cuando dejó Egipto, en 1940, para irse a trabajar en la resistencia holandesa ya era un comunista convencido.
Alrededor de 1950 Curiel fue expulsado de Egipto y terminó en París. En 1957 empezó a trabajar para la red de apoyo, en Francia, del Frente de Liberación Nacional de Argelia. Esa red se convirtió, eventualmente, en la organización clandestina Solidaridad, encargada de dar entrenamiento básico a los miembros de diferentes organizaciones “revolucionarias”. Ese entrenamiento buscaba el aprendizaje de habilidades simples, pero cruciales, entre las que se incluían instrucción política, detección y burla de seguimientos, uso de imprentas portátiles, falsificación de documentos, entrenamiento médico elemental, lectura de mapas, etc. Entre las organizaciones que se beneficiaron de los servicios de Solidaridad están, ya comprobadas hoy, el ANC sudafricano, la ETA vasca, la OLP de Yasser Arafat y el MIR chileno.
En junio de 1976 el periodista Georges Sufferts publicó una serie de artículos, en el semanario francés Le Point, acusando a Henri Curiel de ser “la cabeza de un grupo de redes de apoyo al terrorismo”. El 4 de mayo de 1978 Curiel fue baleado a la salida de su casa. Murió con los espejuelos puestos.
En 1981 un reporte de la comunidad de inteligencia de los Estados Unidos, hoy desclasificado, identificaba a Henri Curiel como jefe de una de las organizaciones satélites de la KGB en Europa, identificada con el sugerente nombre de “Aparato Curiel”, y encargada de dar apoyo logístico a grupos e individuos con marcada inclinación por la violencia. Según ese informe “raramente, o nunca, el Aparato ha funcionado como principal organización terrorista; su asociación con líderes no-comunistas, y no-violentos, incluyendo religiosos, ha tendido un manto sobre la verdadera naturaleza y la extensión de sus operaciones. El Aparato ha estado menos activo desde la muerte de Curiel, pero continúa funcionando”.
Muchos comunistas insisten, todavía hoy, en negar la relación de Henri Curiel con la KGB; y lo hacen de una forma que recuerda esa insistencia de muchos comunistas —todavía hoy, y a pesar de las pruebas existentes— en negar la culpabilidad de Julius Rosenberg.
Una de las personas que destaca en su “defensa” de Curiel es la señora Didar Fawzy-Rossano; una comunista egipcia que cuenta algunas cosas interesantes en su autobiografía titulada Memorias de una militante comunista (1942-1990): Del Cairo a Alger, París y Ginebra: cartas a los míos (L’Harmattan, 1997). En ese libro la señora Didar cuenta haber sido reclutada en 1942 —junto con su esposo en aquella época, llamado Osman— por Henri Curiel. Tanto ella como su esposo pasaron a formar parte de esa organización comunista.
Unos años después Osman, que era oficial del ejército egipcio, participó en el golpe militar (de los llamados Oficiales Libres) que derrocó al rey Farouk y llevó al poder a Gamal Abdel Nasser (Memorias, pág. 13). En 1954 Osman fue nombrado agregado militar de la embajada de Egipto en Moscú. Dos años después de su llegada a esa ciudad, Didar dejó a Osmán y se fue a París, llevando con ella a sus hijas, para trabajar bajo la dirección de Curiel y fundar, junto con él, el grupo Solidaridad. En 1960, después de haber sido arrestada por la policía francesa y escapar de prisión, llegó clandestinamente a Argel, ciudad en la que creó una sucursal de dicho grupo que —según sus propias palabras— no podía tener miembros argelinos “para que no hubiera confusión de objetivos” (Memorias, pág. 162).
La estrecha relación de Didar con Curiel, así como su apellido Fawzy, indican que ella podría ser la Madame Fausik a la que se refiere Papito. Algo que refuerza esta hipótesis es un pasaje de las memorias de Didar que confirma la relación directa de su autora con el comandante Serguera y que, además, parece decir entre líneas: si me cambias mi apellido te cambio el tuyo. Las palabras textuales son: “Y nosotros teníamos a los cubanos. El bello Sergueira (sic), compañero de Castro, devenido embajador de Cuba en Argelia (nuestro contacto para Solidaridad, y que bien que hacía latir los corazones, ¿no es verdad Elizabeth?)” (Memorias, pág. 171).
Las carcajadas de Papito, donde quiera que se encuentre, tendrían que poder escucharse aquí.
(Continuará…)
César Reynel Aguilera
Montreal
Foto: Henri Curiel, en París.








que curiosa esta insistencia de algunos con los nombres “dame tu nombre, dame tu nombre”. Una vez becados, siempre becados.
Supon que diga que mi nombre es Hermenegildo Santarrosa o Juan Perez. Cual es la diferencia? Como alguien viviendo en Canada puede verificar que mi nombre es real o ficticio? Maravilloso, simplemente maravilloso como cavecanem enarca la ceja cesarea pero si digo Alfonso Consuegra me dan pase.
Y que nadie me diga que lo de “cavecanem enarca la ceja cesarea” no esta buenisimo. Dodecasilabo perfecto ademas.
ok, me puse picuo y puse Bustrofedon en griego y a la herramienta no le gusto, asi que en vez puso signos de interrogacion
“Kudos for el medio bustrofedon!” debe leerse.
Kudos por el medio ????????????!
Cesar, eso del coraje es relativo, mi nombre carece de importancia –para los efectos de intercambiar requiebros, digo. Sigo con esto del seudonimo la misma filosofia del Guayabero, otro defensor del nom de guerre. En uno y otro caso la razon es la misma: “me quieren dar”.
Mi nombre real a ti nada te diria pero mis reales o potenciales enemigos pondrian la cabeza de mi viejo, quien aun vive en Boyeros a secar en sus estacadas. Mucha paranoia, diras, bueh…a lo mejor pero en esto soy mas cauto que contramaestre y no le doy mi nombre ni al IRS.
Nada que ver con el coraje personal, fuera de toda guaperia y el “sal pal llano” de tu respuesta, repito. Qué problema con el coraje va a haber despues de todos estos años de coger ramalazos (y devolver alguno que otro que no todo es “sirivenga” como decia Esperanza).
Pero aqui te va mi direccion, la esgrima mantiene las neuronas vivas
menasha3@gmail.com
Menace (vac),
sal de ese escondite del anonimato y hablamos. Mientras no tengas ese mínimo de coraje -que implica firmar con tu nombre las cosas que dices- te condenarás al silencio de los demás.
bueno, Ernesto, era solo un ejercicio en sarcasmo y provocacion, puyando a la peña a ver quien abanderaba a Papito. Pense que, con un poco de suerte el cesar en persona bajaria, todo purpura y cetro en mano, de su Eliseo a romper un par de lanzas conmigo. Quise un alcion y pagué por una cotorra como pudo haber dicho Joseito.
No discuto que el libro del Papito diga cosas interesantes, en el mismo grado que las memorias de Rudolf Höss tambien lo son. Mi interes no es tanto en el “que” sino en el “como”.
Cesar, novelista devenido historiador (aunque a lo Oliver Stone) narra los avatares del tronco de criminal que era Papito con el mismo desembarazo y aire casual con que uno describiria las travesuras de un sobrino “pero que clase e muchacho este!”
Piensen en tipos como Himler y Streicher descritos con raya al lado y camisita de guinga como hace Cesar con su Papito, pero mira que eran traviesos ellos, tú! Sus carcajadas, donde quiera que se encuentren, tendrían que poder escucharse aquí.
Caballeros, eleven el nivel de los comentarios, que al final esto se va a quedar en “Dime espejo mágico, quién es más maricón”.
Que Papito era tremendo hp no es un secreto para nadie -ni siquiera para él, que antes de morir soltó su versión. Que en su libro dice cosas interesantes, como ha demostrado César, parece evidente. Son cosas separadas y separables.
“plumas agudas”, “fuertes espaldas” ay, no digas mas, bilewi…comprendo la oscura y secreta aficion que te aflige.
A Cesar se le sale, se le nota la simpatia por los vejestorios delincuentones del PSP. Es la misma fruicion con que Norberto se arrima a los alfa dog del aparato pero por lo menos Norberto reconoce que no es fú ni fá. Renegados de medias tintas.
A ver si el bello papito le hace la misma gracia a sus victimas
asi es como es cavecanem, rodilla en tierra con los socios, hasta el fin brother, eso es lo que nos diferencia de la partia de traicioneros interesados blancos destenidos con 3 quilos en el bolsillo de norteamerica y europa
CAVECANEM
HAS HONOR A TU NOMBRE Y MANTENTE ALEJADO DE CESAR.
NO TE RECOMIENDO JUEGUITOS DE MANO CON ALGUEIN TAN AGUDO DE PLUMA Y TAN FUERTE DE ESPALDAS.
Y LA PINTA PARA EL COLECTIVO….
…y Casablanca no es espionaje, pues que de raro tiene que muchas de las historias reales del genero se parezcan.
Cesar es amigo de los Serguera…de los que quedan. Aun lo recuerdo saliendo al palio cuando murio Papito: “habra sido un asesino y to lo que ustedes quieran pero su hijo es mi amigo y pinga pa to el mundo” o algo asi…
Apretastes Jacobo.
Y entonces Henri Curiel y Madame Fausik fueron al “Café Papito” para que éste le consiguiera los documentos para pirarse. Entrando al café se encontraron al pianista Sam “Bebo” Valdés y Madame Fausik, que había tenido un romance con el bello Papito en París le dijo:
–”Play it once, Sam, for old times”
y Sam le respondió:
–”I don’t know what you mean…”
Ella insistió:
–”Play it Sam, play As Times Goes By”
Esto no pasó en Argel, como dice el autor, sino en Casablanca, y los personajes fueron Humphrey Bogart, Paul Henreid e Ingrid Bergman
Saludos, Jacobo
Seguiré atento, aunque sacar un Curiel de la chistera a estas alturas y dedicarle todo un capítulo, junto con esa camella libidinosa, me parece un abuso.
Pinta muy bien el asunto, y los cambios se notan y se agradece. Espero más. Gracias.
Oiga Ud. Ric, es ud. cubano.? Si lo es, le interesa conocer la historia real de Cuba despues de 1959.? Si su repuesta es negativa, callese y permita que la verdad sea conocida y si es afirmativa, se aplica lo mismo tambien.
Gracias al autor por su excelente trabajo, que arroja luz en los tenebroso corredores de los servicios secretos, a veces tan cerca del infierno y tan alejado de Dios.
qué obsesión la de este tipo con serguera.
Pero despues cayó en el ICRT y nos hizo la vida un yogourt .