- abr 03, 2011 • 22:20h
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Argelia en caja de bolas
Podría ser casualidad. Podría ser obra del azar que en ese reducido grupo de diez oficiales hispano-soviéticos, que Moscú envió a Cuba —a raíz de aquella conversación entre Rodión Malinovski y un misterioso emisario del PSP (todavía hoy no identificado)—, al menos dos hablaran francés. A fin de cuentas, en Europa casi todo el mundo habla más de una lengua. Podría ser pura suerte, también, que al menos dos de esos diez oficiales terminaran involucrados en la aventura cubana en Argelia. Lenguaje y confianza, diría alguien para justificar la participación de esos hombres; como si en Cuba nadie hablara francés, como si confiar fuera un verbo que se conjuga mejor en lengua rusa. Por último, podría ser un albur extremo, casi forzado, pero posible, que esos dos “gaitos” terminaran a cargo de las coordenadas más importantes de cualquier operación de esa naturaleza. Para la preparación, la salida, y la ejecución final, Francisco Ciutat de Miguel; para el transporte y la protección de la carga, Pepín Méndez; y eso sería asumiendo que Layo Rodríguez de la Sierra fue un libertario verdadero, y no otro agente soviético.
Demasiadas casualidades, sobre todo si se toma en cuenta que cruzar el Atlántico con un barco cargado de tropas y armamentos, sin protección de submarinos, es cosa de locos. Es servirle al enemigo un bocado que puede desaparecer del radar, torpedeado masivamente, antes de decir ni pío. Hacerlo después de la Crisis de Octubre habría sido tentar a la peor de las suertes, habría sido alimentar con hombres y pertrechos el misterio de un triángulo que lo mismo podía estar en las Bermudas que en las Azores. No es casual que exista una correlación positiva, y silenciosa, entre las aventuras “cubanas” en África y el desplazamiento hacia el Sur de los submarinos soviéticos.
Una hipótesis más lógica sería pensar que existió un conocimiento y una intención previa a los hechos. En ese sentido apuntan los recuerdos del comandante Serguera. El seguimiento constante del tema argelino por parte de Ángel Ciutat de Miguel; la “atención” temprana que el militar hispano-soviético le dio a Papito, y la presencia del legendario “gaito” en aquella primera aventura “cubana” en Argelia (en 1961), indican una marcada presencia de esa macabra institución soviética que el comandante Serguera —siguiendo el argot de la DGI cubana— llama la “cajadebola” (CdC, pág. 276).
Los recuerdos de Papito sobre esa segunda aventura cubana en Argelia también confirman el hecho, incontrovertible, de que el hombre al mando fue siempre Ciutat de Miguel. La primera avanzada del GEI, según las memorias del cubano, llegó a Argel por avión y estuvo integrada por lo que él denomina cuatro comandantes de la revolución cubana: “Flavio Bravo, Pedro Luis Rodríguez, Aldo Santamaría y el inefable Angelito” (CdC, pág. 154); que fueron recibidos en el aeropuerto por Houari Boumedienne. Esa avanzada determinó, después de estudiar los mapas con el mando argelino, que los barcos cubanos debían dirigirse al puerto de Orán. Al día siguiente llegaron, por avión, vía Canadá, 153 oficiales cubanos al mando de Efigenio Ameijeiras (en una entrevista dada por Papito, que aparece en los anexos de Caminos del Che, él expresa sus dudas sobre si Efigenio llegó por avión o con el primer barco. Según Papito “luego de este encuentro en el Estado Mayor Efigenio y “Angelito” continuaron el trabajo con los mapas y luego decidieron ir a Siddi-bel-Abés” (CdC, pág. 154). Como puede verse, la presencia de los intereses soviéticos, representados por Francisco Ciutat de Miguel, Flavio Bravo, y algún que otro “gaito”, fue realmente clave.
Hay otro pasaje de Caminos del Che que además de mostrar la fuerza de esa presencia soviética reduce al famoso Efigenio Ameijeiras a una simple figura decorativa. Ya con las tropas cubanas dislocadas, y listas para entrar en combate, “Angelito”, Efigenio y el comandante Seguera tuvieron una conversación sobre los inconvenientes que podría generar, en política internacional, la entrada en combate de los cubanos. Angelito dijo que hacía un año de la Crisis de Octubre, y que una intervención cubana podía ponerle las cosas malas a Jruschov en el Consejo de Seguridad y, por tanto, empeorar las relaciones con los soviéticos. Papito y Efigenio argumentaron que Fidel Castro había puesto esa unidad a disposición de los argelinos, y que sería cosa de niños molestarlo con pregunticas. Angelito insistió y el comandante Serguera accedió a conversarlo con Ben Bella. Durante esa conversación el líder argelino se sorprendió mucho, mostró una gran inquietud, y mando a detener la operación. Así lo cuenta Jorge Serguera Riverí: “Angelito” insistió y los cubanos nunca entraron en combate (CdC, pág. 156).
La pregunta es, entonces, ¿qué pudieron haber ganado los soviéticos con una operación de tal envergadura; con una movilización a través del Atlántico de tropas y medios que nunca entraron en combate? Para responder a esa pregunta hay que recordar que en la figura de Ahmed Ben Bella confluían dos de las peores pesadillas soviéticas de aquellos años: el Movimiento No Alineado y el maoísmo. Las estrechas relaciones del líder argelino con Abdel Nasser (fundador junto con Tito y Nehru del Movimiento No Alineado) alimentaban, según la perspectiva del PCUS, una división de las fuerzas “progresistas”, una búsqueda de soluciones que los soviéticos tildaban de “aventureras”, un posible desequilibrio de las precarias relaciones este-oeste, la estigmatización de la URSS como nueva potencia neocolonial y, en consecuencia, el auge de un maoísmo que traería como resultado el acceso de los chinos, a mediano o largo plazo, a las grandes reservas petroleras del Tercer Mundo.
Las memorias del comandante Serguera muestran que Argel se convirtió, después del triunfo del FLN, en un hervidero de ideas y tendencias que los soviéticos tienen que haber mirado, y de hecho lo hicieron, con preocupación. Una de las primeras visitas oficiales a la capital argelina fue la del ministro de relaciones exteriores de China, mariscal Chen Yi, seguida, un tiempo después, por la visita de Chou En Lai, jefe de gobierno de ese país (CdC, pág. 198). Esas visitas tenían objetivos que estaban más allá de los simples contactos diplomáticos.
(Continuará…)
César Reynel Aguilera
Montreal
Foto: Ben Bella, Nikita Jruschev y Gamel Abdel Nasser en los templos de Karnak (17 de mayo de 1964). © Bettmann/CORBIS








Amicus Plato: En la lista de tripulantes del Granma no habia ningun Del Pino, pudo haber uno pero se quedo, los timoneles eran dos (Roque y Collado), “Bouteflica” era el Canciller cuando Fidel se burlo de el, y a los muchos años llego a Presidente, siendo recibido muy efusivamente en Cuba durante una visita. Mis saludos y respetos para ud.
Me alegro que hayas reanudado la serie. Son relatos apasionantes y a todas luces verídicos. Como te conté, conocí en la RDA [Rostock] al que entonces [1964] era capitán de un mercante cubano que regresaba al astillero para reparaciones. Su nombre era Del Pino, y creo que fue piloto del yate Granma, y por lo tanto conocido de la jefatura revolucionaria. La historia es breve: El hombre se burlaba de lo que hacían en Cuba [después creo que lo metieron preso], que en esos momentos organizaba un festibal de las juventudes en Argelia. Decía que a quienes hacían llamadas telefónicas a hoteles y dependecias estatale en la Isla, una voz les decía: “Los mejores van a Argelia”. Según del Pino, parece que bien enterado de lo que sucedía allí, se reía de aquello y agregaba: “Lo que no saben es que nadie va a hacer el viaje”. Efectivamente, poco depués me enteré de la caída de Ben Bella a causa de un golpe de estado propinado por Boumedienne, a quien Fidel comenzó a llamar “Bouteflica” o “Butterfly” en son de burla.
cómo le rinde a Güicho esa única neurona asexual que tiene!
Yo no creo que el autor hace de estos asuntos un embrollo, yo creo que él está tratando de describir un embrollo. Porque, qué cosa hicieron los comunistas que no fuera un embrollo. Si hubieran tenido más sentido político, no habrían caido tan estrepitosamente. La Reforma Agraria, nuestra movilización al SMO -para sutituir al UMAP- , las guerras de Africa, la zafra de los 10 millones, todos fueron embrollos.
Lo terrible de la historia es que no hay hembras. A ese paso van a terminar dando por culo entre gaitos bolos y comandantes revolucionarios: La Orgía de Argel.
CRA ha creado un rollo con el maoísmo, los No Alineados, los supermanes del PSP, Papito, Efigenio, Angelito, el petróleo del Tercer Mundo, Ben Bella y Butterfly que no se como lo va a desenredar.
Saludos, Jacobo
despues de “meterme” 40 años oyendo y leyendo que Efigenio es el heroe de la ayuda internacionalista a Argelia, y de que se aprovechaba de las treguas que hacian los marroquies para sus rezos y caerles a tiros, me va a ser muy dificl sacarme esa idea de la cabeza. Siga con sus “Razones” de esa forma, situandonos bien en el espacio y tiempo de las mismas, yo, por lo menos no tengo apuro porque ud las termine.gracias.