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    Editor Jefe
  • mar 28, 201120:08h
  • 5 comentarios

AP: El Museo Napoleónico de Cuba reabrirá sus puertas tras una restauración capital, en una ceremonia que contará con la presencia de una octogenaria pariente del emperador.

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5 respuestas
Comentarios

  • Francotirador dice:

    Anonimo,
    “Deberá gestionarse en un futuro la devolución al país de ese patrimonio histórico”.
    Buena suerte con eso, porque España todavia esta esperando que Rusia le devuelva el oro que le robo la URSS por el agente Alexander Orlov en una operacion de la OGPU a traves del puerto de Barcelona. EL oro español fue llevado al puerto de Odessa en un barco carguero sovietico y desde alli trasladado a Moscu.
    Segun cuenta una anecdota, alguien cercano al “tovarich” Stalin le pregunto cuando se le devolveria el oro de la Republica a España, que supuestamente estaba en la URSS para salvarguardarlo de que cayera en manos de Franco.
    Y el bigotudo georgiano que tenia un burdo sentido el humor le respondio en sorna:
    “Los españoles veran su oro otra vez cuando se puedan ver las orejas”.

  • elena dice:

    Y ¿no invitaron a Isis? Qué fallo…

  • Anónimo dice:

    Gracias al señor Tellechea por el dato de las pistolas. Deberá gestionarse en un futuro la devolución al país de ese patrimonio histórico.

  • Esta colección, la más completa jamás reunida de cartas, artículos personales e iconografía de Napoleón, pertenecía a Julio Lobo y ahora es propriedad de sus herederos. Como judío, Lobo sentía gran admiración por Napoleón, quien había otorgado el sufragio a su raza en todos los países que conquistó. Las pistolas de Napoleón, que también formaban parte de la colección de Lobo, fueron “regaladas” por Fidel Castro a Leonid Brezhnev.

  • Anónimo dice:

    De la boda del descendiente del conde de Albemarle, en quitrín y cochero negro disfrazado de esclavo con librea, con pelotón de policías todos mulatos, incluidos, espantando a los niños y ancianos que revoloteaban como inoportunas moscas en busca de dulce, hasta esta anciana parienta del Emperador en la reapertura del Museo Napoleónico, la surrealista saga eusebiana no cesa y amenaza desbordarse extramuros en busca de los codiciados dólares. Todo esto da vergüenza ajena por el entorno humano de hambre y miseria en que se verifica.