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Razones de Angola (XVII)

  • mar 27, 201119:10h
  • 15 comentarios

Papito y “los gaitos”

A primera vista, Caminos del Che, libro escrito por el comandante de la Revolución Jorge (Papito) Serguera Riverí, y publicado por la editorial española Plaza y Valdés en el año 1997, parece otro de esos libros destinados a ensalzar la figura de Fidel Castro; a prodigar unos elogios que en este caso llegan —para mejor apuntalamiento— adornados con digresiones técnicas, científicas y filosóficas de un autor con cierto lustre intelectual. Pero adentrarse en sus páginas es descubrir un texto cargado de informaciones reales, de verdades agazapadas, de datos que esperan entre una maleza de disquisiciones y bajo unas sombras que se convierten —después de andar varios capítulos— en un monte de guerrillero al acecho, el refugio de un hombre que esperó, durante décadas, antes de soltar su último disparo.

La frase clave de Caminos del Che, la oración que le da coherencia —y nos avisa que podemos estar, si leemos con cuidado, ante un documento importante para hacer la historia de Cuba— es la exclamación que culmina un diálogo entre Papito y Jorge Ricardo Masetti. En esa conversación el periodista argentino, ya convertido en agente de la DGI y unos días antes de partir hacia su fatídica misión guerrillera, le comentó al embajador cubano sobre la negativa de Boumedienne a recibirlo. Para el comandante Serguera ese fue uno de los primeros indicios del cisma en la alta dirección del FLN argelino; de la marcada divergencia que existía entre visiones y estrategias que, a grandes rasgos y con riesgo de simplificar, podían ser divididas entre pro-chinas y pro-soviéticas.

Para Masetti, la decisión de Boumedienne era indicativa de que el argelino quería desentenderse de ese asunto de la ayuda a los movimientos guerrilleros. Al final de esa conversación el comandante Serguera recuerda que Masetti le dijo: “Papito, no es como dice el proverbio: el que calla otorga, es como dice el Che: ¡El que calla no ha dicho nada!” (Caminos del Che, CdC, a partir de ahora, pág. 294).

Papito decidió no callar, y nos dejó un libro que echa por tierra una buena parte de las leyendas castristas en África. Un libro tan incómodo, que el compañero Piero Gleijeses sólo se atreve a citar en sus pasajes inocuos, mientras que olvida o evita —con una disciplina rayana en crimen de lesa intelectualidad— esas informaciones, esos datos, esas vivencias de Papito que lejos de confirmar a Fidel Castro como una estrella, lo convierten en un simple asteroide.

Cuando uno compara el capítulo argelino de Conflicting MissionsCM a partir de ahora)— con Caminos del Che, hay una diferencia que salta a la vista: el libro de Gleijeses cita muy poco a un personaje que el comandante Serguera recuerda constantemente. Me refiero Ángel Martínez Riosola (su verdadero nombre fue Francisco Ciutat de Miguel y los soviéticos lo bautizaron como Pavel Pavlovich Stepanov), el mismo hombre que llegó a La Habana, casi clandestino, en marzo de 1960, y fue “recibido” por Flavio Bravo en el aeropuerto “José Martí”.

Veamos como cita Gleijeses al legendario Angelito: “el coronel español que había luchado contra Franco y había devenido miembro del Consejo Militar del Grupo Especial de Instrucción, dio una conferencia, de memoria, sobre la Guerra Civil española” (CM, pág. 49). Después, en la nota número 25 (CM. pág. 402) Míster Piero hace referencia a la llegada de Angelito a Cuba, desde Moscú, en marzo de 1960. Por último, en la nota número 62 (CM. pág. 409), y esta vez sin avisar, el profesor de la Universidad John Hopkins asciende a Angelito, de golpe y plumazo, a miembro de la jefatura del GEI y comandante de la Revolución cubana.

Veamos ahora la versión del comandante Serguera:

En el año 1960, siendo jefe del V Cuerpo de Ejército de las FAR, radicado en Camagüey, el comandante Serguera fue invitado por Raúl Castro a una recepción en el balneario Ciudamar, allá en Santiago de Cuba. En esa recepción Raúl le presentó a un “gaito” (gallego en el argot cubano) que hablaba fluidamente en francés con una belleza gala llamada Annia Francos, quien después publicó un libro sobre sus experiencias en Cuba titulado “La Fete Cubaine”. El “gaito” resultó ser Ángel Martínez Riosola (CdC, pág 24-25).

Ese mismo año el comandante Serguera participó, junto con diez batallones del V Ejército, en la lucha contra los alzados del Escambray. El jefe de las tropas cubanas era Derminio Escalona (en sustitución de Manuel “Piti” Fajardo, que acababa de morir en combate); pero el trabajo operativo, para asombro del comandante Serguera, estaba a cargo de Angelito, que ya mostraba el más alto grado de las FAR y cojeaba, a causa de un balazo que recibió en el mismo combate donde murió “Piti” Fajardo (CdC, pág. 26).

El comandante Serguera se dio cuenta, enseguida, que estaba ante un profesional de la guerra, dato que pudo confirmar cuando ese mismo año integró, junto con Juan Almeida Bosque, Aldo Santamaría, y el propio Angelito, lo que él denomina “la primera delegación militar cubana a la URSS” (CdC, pág. 100). Durante esa visita el comandante Serguera vio a Angelito codearse, de tú a tú, con los mariscales soviéticos Malinovski, Guziev, Koniev, Khuikov, y Gretchko, en una relación que vino a confirmar lo que ya sabía sobre el legendario “gaito”.

Francisco Ciutat de Miguel llegó a ser un alto oficial de las tropas republicanas y fue entrenado, durante la Guerra civil española, por Rodion Malinovski. Ya en la Segunda Guerra Mundial, con el nombre de Pavel Pablovich Estepanov, fue jefe de una división del Ejército Rojo y formó parte —al mando de esa unidad— de las “tropas soviéticas que cercaron y aplastaron Berlín bajo las órdenes de Koniev y Zhukov”. Después de la guerra fue profesor en la academia militar Voroshilov (CdC, pág. 29).

En 1961, ya de regreso a Camagüey, el comandante Serguera recibió a una delegación del FLN argelino, que fue enviada por Angelito, y que estaba “encabezada por la misma persona que después sería (en 1963 y con el FLN en el poder) prefecto de la ciudad de Batna y jefe del FLN en la misma. En esa delegación estaba el Mayor Larbi” (CdC, pág. 137). Ese mismo año —según supo después el comandante Serguera— “Masetti y Angelito habían estado en Argelia, con la misión de entregar armas para apoyar al FLN, oportunidad en la que conocieron al coronel Houari Boumedinne” (CdC, pág. 55).

El 31 de diciembre de 1962 Papito fue invitado a la recepción del 2 de enero en el palacio presidencial. El objetivo de esa invitación fue que atendiera —a solicitud de Fidel Castro— a una delegación argelina que había sido invitada al evento y que estaba integrada por Miriam Belmihoub, Merzhouqui, y Ali Zhanoum; con ellos se encontraba Angelito, hablando fluidamente en francés, y presente cuando Papito fue anunciado, allí mismo, como embajador (CdC, pág. 23).

¿A quién creerle, a Piero o al comandante Serguera? Y más, ¿por qué Piero obvia esas informaciones sobre Angelito? Y peor, ¿por qué Piero olvida que Francisco Ciutat de Miguel no fue el único español, partidario de la Republica, que participó en esa aventura argelina? En el verano de 1963, por ejemplo, Papito recibió al Che Guevara en Argelia. El “funcionario” de la embajada cubana en Argel que acompañó al Che durante su visita fue Layo Rodríguez de la Sierra (mencionado también como Eduardo González, Layo, en la página 120 de CdC). Un español naturalizado en Venezuela y que fuera capitán de la marina de guerra de la República durante la Guerra Civil. Hablaba francés fluidamente, pero era isleño; nació en La Laguna (Tenerife). En el año 1936 fue uno de los secretarios de las juventudes comunistas en esa ciudad. En julio del mismo año fue detenido por los rebeldes franquistas y condenado a trabajos forzados en el Sahara español. Ocho meses después, junto con un grupo de soldados de la guarnición, tomó un buque correo por las armas y en esa nave, “Viera y Clavijo”, se trasladó hacia España para incorporarse a la defensa de la República. Después de la caída de Barcelona pasó a Francia, fue internado en un campo de concentración francés durante seis meses, hasta que salió hacia Venezuela. En 1948 tuvo que abandonar Venezuela perseguido por los esbirros de Pérez Jiménez. Murió en La Habana en 1990 (CdC, pág. 146).

Para más republicanos, el “Andrés González Lines”, uno de los dos buques del GEI que llegó al puerto de Orán, en octubre de 1963, venía al mando de otro hispano-soviético llamado Pepín Méndez; personaje legendario que Papito describe como un oficial de academia que hablaba castellano, ruso y francés. Había nacido en Andalucía, era natural de Sevilla y salió de España en 1939. Estando en la URSS Pepín Méndez vivió, según cuenta el comandante Serguera, una experiencia que sólo desde una perspectiva burguesa podríamos llamar sufrimiento.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Pepín Méndez fue capitán de uno de los barcos soviéticos que enlazaban a la URSS con los Estados Unidos a través del Atlántico norte. A raíz de una denuncia anónima fue encarcelado por la Contrainteligencia soviética y pasó diez años de trabajos forzados en Siberia, donde enfermó de tuberculosis. Al cabo de ese tiempo logró escapar, llegó clandestinamente a Moscú, se presentó en casa de Dolores Ibárruri y denunció su caso como una arbitrariedad. Después de una investigación exhaustiva, que nada pudo probar en su contra, fue rehabilitado.

Cuando le contó esa experiencia al comandante Serguera, el comentario que obtuvo fue: “Pepín, entonces tú eres un caso real de los errores de Stalin”. La respuesta que dio el lobo de mar hispano-soviético, sin embargo, dejó atónito a su interlocutor: “Nada de eso. Los llamados errores de Stalin fueron decisiones tomadas en defensa de la Unión Soviética” (CdC, pág. 184). Ahí tienen, historiadores occidentales, otro ejemplo de esa ética inasible, y de tres hombres inefables para una historia que aún está por contarse.

(Continuará…)

César Reynel Aguilera
Montreal

Foto: Fidel y Raúl Castro, con Francisco Ciutat de Miguel, alias Angelito.

PD: Razones de Angola (entregas previas).

15 respuestas
Comentarios

  • Laurence Daley Garcia-I~niguez dice:

    César Reynel Aguilera:

    Encontre en la red una reproducion de su obra:

    “yoha55” (César Reynel Aguilera), “Luis M,” and others circa 2010-2011 (accessed 6-27-11) Abraham Yunger Cuba comunista. Las Verdaderas Razones de Cuba Para la Guerra de Angola para luism. SubDivX Principal –> General –> Política http://www.subdivx.com/X12X68X108040X0X0X1X-las-verdaderas-razones-de-cuba-para-la-guerra-de-angola-para-luism.html see also http://baracuteycubano.blogspot.com/2010/11/razones-de-angola-v-fidel-castro-y-el.html

    Me intereso much, y por lo tanto quiero comunicar con Ud. sobre Romerico Cordero,

    y la infrastructura communista en la Sierra

    Maestra ANTES del desembarco de Castro en el 1956.

    Hace mas de doce a~nos que estoy escribiendo

    un libro de memorias de mi familia y los propios

    Vivimos en La Sierra Maestra, entre los Rios Bayamo y Guama al sur de Guisa.

    Mi proposito es llenar lagunas en mi obra (con creditos academicos desde luego) sobre la infrastructura comunista de aquell entonces …

    Fui escopetero, luego combati en la columna 1, en Guisa, por Santa Rita, Central America, y al final en Maffo.

    Deje el El Ejercito Rebelde el 17 de enero 1959
    Fui preso y me fui de Cuba en el 1961
    Hoy en dia soy Profesor Emerito (Biochimica no humanidades)

    Mi direccion es daleyl– arroba– peak.org

    Laurence Daley Garcia-I~niguez Ramirez Enamorado etc …

  • juan pin vilar dice:

    Papito era demasiado hombre para darle un tiro de gracia a nadie… y si lo dió, fue de frente.

  • César Reynel Aguilera dice:

    Y firmando las sentencias con su nombre, sin seudónimos ni anonimatos.

  • Cagüentó dice:

    Valiente dando tiros de gracias a los fusilados?

  • César Reynel Aguilera dice:

    Raule,

    dudo mucho que ese libro esté en alguna biblioteca pública, y estoy casi seguro que nunca lo han publicado en Cuba (al menos en gran tirada). Dice demasiadas verdades. De hecho, creo que una buena parte del Pavongate se debió a una intención de reavivar viejos odios contra el comandante Serguera y así, a través esa histeria colectiva, intentar restarle atención y credibilidad a las memorias que dejó. Esa es una vieja práctica del castrismo. Me gusta pensar que no les funcionó.
    En cuanto al título de comandante, supongo que se lo dio Fidel Castro (aunque me tiene sin cuidado quién se lo dio). Una vez visité la casa de Papito y vi, en un cuadro colgado en la pared, una nota manuscrita de Fidel Castro enviada al comandante Serguera. Era un tipo valiente, de eso no te quepa la menor duda. Negar la valentía de los contrarios de ayer es el comienzo de la derrota de mañana.
    Saludos (aunque no sé quién eres)
    CRA

  • Güicho dice:

    ¡Qué felicidad la de esas putas gaitas! Pasaron del chulo georgiano para el bacán de Birán, y toditas se enamoraron.

  • sin ganas dice:

    Vengo leyendo con mucho interés todas las “razones” y empiezo a hacerme preguntas después de ver como se demora el autor en Argelia y otros lugares antes de llegar al destino prometido
    1.- ¿que fue del PSP?
    2.- ¿no se les da demasiada importancia a los españoles y aventureros de otras “no patrias” en un relato que nace y debe morir en Birán?
    3.- ¿para cuando está prevista la llegada a Angola?

    (y no es que me resulte urgente, me gusta el fraseo y el relato en general… pero no hay ni un índice previo ni una declaración de intenciones).

  • Cagüentó dice:

    El único gaito bueno que vino a Cuba fué Fray Bartolomé de Las Casas y ahora mismo tengo dudas si no toqueteó algun indito o indita dadas las noticias que a cada rato oímos sobre los curas.

  • scrutinizer dice:

    @Cuco

    Me pregunto cuando vamos a poder leer un comentario serio de tu parte, sin caer en el choteo.

  • Raule dice:

    Cesar, con el mayor respeto, el titulo de comandante de la Revolucion, quien, cuando, donde se lo dieron. Me atreveria a afirmar, y como me atrevo lo afirmo, que ese libro es desconocido en Cuba. (entiendase, que por que lo conozca una elite o una minoria no necesariamente es conocido.) Las bibliotecas municipales y provinciales que yo visitaba no lo tenian. Las librerias tampoco, ni en la Moderna Poesia u otras de La Habana, en ninguna Feria del Libro desde que surgieron tampoco, ningun periodico de Cuba ( Granma, J.R) jamas lo mencionaron para nada, por favor si soy muy absoluto corrijame, y hableme un poco mas del libro, ? estara en la internet ?.Gracias.

  • Humberto dice:

    El Gallego Nangara Sovietico, Angel Cituat estaba en Cuba y preparando los antiguos comunistas Cubanos Anibal Escalante y Joaquin Ordoqui en Feb. de 1959. Por favor, lean aqui:

    http://www.amigospais-guaracabuya.org/oagtr005.php

  • Cuco dice:

    Tampoco así señores!…Cuántos de nosotros no hemos tenido gallegos buenos,entrañables, en la familia?!!!….No jodan!

  • scrutinizer dice:

    Muy de acuerdo con Cagüentó y Francotirador. Creo que ese es un detalle que no se podría obviar en una Cuba democrática.

  • Francotirador dice:

    Muchas desgracias no han traido los gaitos, empezando por el gallego Angel, padre del cagandante.

  • Cagüentó dice:

    Otras razones mas para cargarse en la madre de esos gaitos rojos y los rosaditos del PSOE actual y no dejarles poner un pie en la Siempre Fiel Isla de Cuba cuando nos libremos de la peste comunista. Y si queda alguno de ellos alla en ese momento, sacarlos a patadas por el culo por muy viejos que sean.
    Mira que los gaitos nos han traido problemas a nuestra America!!!