- feb 25, 2011 • 21:10h
- 14 comentarios
Hay dos Cubas, una en la que nunca pasa nada y otra revuelta, que bulle y no para de mandarme señales de cambio. La vida me mueve de una a la otra y no puedo nunca estar segura de cuál de las dos es la real. En cualquier caso la cúpula sobre nuestras cabezas tiembla. Y para saberlo no necesito otra prueba que el miedo que se respira en la Televisión Cubana, en el Noticiero Nacional de Televisión, en las calles llenas de segurosos, en el extraño apagón en el cine Chaplin —sede de la Muestra de Jóvenes Realizadores— el 23 de febrero, justo el primer aniversario de la muerte en huelga de hambre de Orlando Zapata Tamayo, en los numerosos arrestos de corta duración, en la paranoia absoluta de esos que pretenden perpetuarse la propiedad de la isla en la que nací.
Miran con ojos desconcertados el Medio Oriente, se tambalean —una vez más— las dictaduras del mundo y aquí el espanto de las cimas llega hasta nosotros. Veo con horror cómo en la televisión no condenan los asesinatos de civiles, acusan a los manifestantes de “jóvenes manipulados por Occidente”, justifican las matanzas cometidas por ejército y terminan por apoyar a cuanto dictadorzuelo en el mundo mata por mantener el control.
No hay que ser demasiado suspicaz para cogerle el pulso al temor: han reunido a los jóvenes de las Unión de Jóvenes Comunistas y les han leído la cartilla, de noche los camioncitos de la seguridad del estado hacen recorridos por el Vedado y le piden el carnet a todo muchacho sospechoso, lo que viene siendo lo mismo que a todo muchacho, pues para los ancianos que ostentan el control en Cuba, ser menor de treinta años se ha vuelto un estatus de peligrosidad.
Siempre creí que el miedo era nuestra espada de Damocles y que desde el gobierno nos miraban como ovejillas indefensas y temblorosas. He descubierto que el temblor de los pastores es mayor que el de las ovejas. Que en el Comité Central la paranoia y el miedo se han convertido en política de estado. Aunque lo intenten, por más que aparenten estar cómodos en las sillas del totalitarismo, ellos saben que la madera está podrida y que desaparecerán. Los Dinosaurios van a desaparecer.
Claudia Cadelo
La Habana
Foto: Leandro Feal






Que alguien me corrija si estoy equivocado; uno de los principios del materialismo dialectico no dice q los cambios son inevitables puesto q la materia esta en constante movimiento
Que foto linda!
En Chile en tiempos de Pinochet gritabamos la mayoria : “Y VA CAER,Y VA CAER….”….hasta que al final; CAYO !!!
van a desaparecer, claudia….
me has hecho recordar el último festival de jóvenes católicos que participé (en el teatro de la iglesia “la milagrosa”, en santos suárez). sería el año 1989 o 90, en la que a mi amigo hugo y a mi se nos ocurrió la idea de hacer un “teatro clip” con este tema de charly… fue tanto el revuelo que el sr. obispo jaime ortega mandó al p. alfredo petit a que nos entrevistara porque estaban muy preocupados por nuestra representación. al final, petit nos respaldó y presentamos “dinosaurios”, esa absurda y loquísima puesta en escena, donde combinábamos teatro, música y fotografia: duro y de frente al régimen.
grandes claudia y charly!
No sería mala idea distribuir este documental por cuba
Estupendo este post de Claudia, de los mejores. Muy bueno tambien el comentario de Sin Salida.
http://www.youtube.com/watch?v=8mH_83K3f0M
Pude respirar “el aire que corta como cuchillo” del que me han contado desde Cuba en estos dias…
Excelente artículo el de Claudia y totalmente de acuerdo con las conclusiones de Sin Salida.
Resulta interesante comparar la opinión de Claudia con la de ( Miriam Celaya ).
En este caso creo que Miriam peca de literal. Ella tiene razón, no ha habido protesta masiva ni derocamiento, pero si hemos aprendido mucho. A saber:
1. Que cuatro gatos ponen en jaque al régimen y hacen sudar de mala manera al G2;
2. Que el régimen tiene mucho miedo;
3. Que cada reacción del régimen — arrestos, represión, etc. — lo empuja aun más mas contra las cuerdas del oprobio y aislamiento internacional;
4. Que a los mítines de repudio tienen que mandar a los hijos de los oligarcas para defender sus privilegios porque el pueblo pasa;
5. Que el mundo sabe de forma patente que hay una juventud selecta en Cuba que, a juzgar por sus perfiles de FaceBook, tienen acceso fácil a Internet, TV por satélite, ropa de moda, viajes al exterior, etc. y que ellos son, aparentemente, los hijos de la nomenclatura. El 90% de cubanos no tiene acceso a Internet.
En fin, que el que no llora no mama y para que caiga el muro hay que empujar.
P.D. No comparto que Miriam tilde de irresponsables a los que, de afuera, llaman al levantamiento pacífico.
1. Cada individuo que siga ese llamamiento lo hace por voluntad propia y bajo su responsabilidad, favor no caer en paternalismos;
2. Si hay violencia por parte del régimen la responsabilidad será netamente de este;
La situación en cuba se parece a una partida de ajedrez en que los dos contricantes están al final de la misma y en apuro de tiempo. El régimen pues sabe que el tiempo está contra ellos; y la gente de la calle pues sabe que hay que aprovechar lo revuelta que esta la atmósfera de cambios en el mundo entero, y que si dejan pasar la oportunidad esta va a demorar en aparecer de nuevo.
El acoso del régimen es asfixiante, pero solo tienen sobre el tablero a un rey sitiado y unos cuantos peones dispersos. La calle tiene la dama, un alfil y muchos peones a los que debe coordinar. Solo falta que la calle encuentre, en su apuro de tiempo, la jugada ganadora pa darle mate al rey.
Un poco enredao este análisis, pero creo que pinta bien la situación en cuba hoy.
El Atorrante en Jefe está más caga’o que nunca.
Tu eres de las pocas personas que aun llevan sobre sus hombros la dignidad y la hombria que le falta a la chusma que se presta a los actos de repudios, y a los pocos hombres que aun quedan en esa Isla, que no sera libre hasta pagar el Karma por tanta maldad.
Fantástico escrito, Claudia! Pero no se desanime, a cada cual se le llega su hora. Y ellos saben que cuando la barba de los demás están ardiendo, ellos tienen que ponerse la de ellos en remojo,y es lo que están haciendo.
Algún día, mas temprano que lejos, nuestro pueblo ya no tolerará más abusos y harán lo mismo que los de Egipto y Lybia.
Suerte, compatriota! Acá en el exilio no dejamos de rezar por ustedes.
Un abrazo de compatriota,
Mari