- feb 05, 2011 • 19:06h
- 14 comentarios
Café Fuerte, sobre los problemas de The Miami Herald y El Nuevo Herald:
Al cierre de septiembre la circulación diaria de The Miami Herald (TMH) era de 151,612 ejemplares, y la de El Nuevo Herald (ENH) de 57,749.
La circulación dominical de ambos diarios descendió un 10 por ciento: a 214,891 para TMH y 73,616 para ENH. Los datos más recientes corresponden al período julio-septiembre del 2010, divulgados el pasado octubre.
Sin embargo, expertos de la industria editorial y fuentes internas de MHMC admiten que las tiradas promedio están muy por debajo de esas cifras. Se calcula que El Nuevo Herald anda por los 50,000 ejemplares diarios.
PD: Son números preocupantes. Muchas veces, desde los blogs cubanos, se las cita con un regocijo poco disimulado. “Ellos se lo buscaron” —se piensa. Pero más allá de rencores puntuales o gratificaciones difusas, se trata de una situación muy preocupante, con la que nadie gana. Los blogs cubanos multiplican desesperadamente sus botones de “Coopere” vía PayPal porque hacer un blog en serio requiere esfuerzo y tiempo; los canales de TV locales que se involucran en temas cubanos, enfrascados en una batalla populista por el mayor rating (al menor costo posible), copian a mansalva todo lo que sale en los mejores blogs; Radio y TV Martí siguen a la saga —con un presupuesto de 34.7 millones de dólares para el 2009, tienen una página web que es de pena ajena… Al final resulta que en el momento en que necesitamos mayor información sobre lo que sucede en la isla, tanto los medios tradicionales (afectados por una crisis de audiencia) como los independientes en Internet (afectados por el financiamiento) dan signos evidentes de cansancio.






Why have journalists when you can have Turk
Es problema de percepción. Para mi El Nuevo Herald es bastante aburrido y temeroso de ofender a los reaccionarios cubiches de la llamada “línea dura” (los comecandela de esta orilla) trata de seguirles la corriente. No lo veo como el vocero de FC ni nada de eso. Es un periódico con miedo. Bastante mediocre y amenazado. Sólo basta ver los comentarios en la sección de Opinión cuando algún cubiche, de la manera más lame, dice algo que no les gusta a los guardianes de la ortodoxia. Los vigilantes que odian el “diversionismo ideológico”. En fin, con esos bueyes hay que arar. Peor que El Herald es Rivera y algunos de estos cubanos lo defienden y votaron por él.
Del “berro” que siento, por lo del add de los 5, me fuí del tema, sorry… y gracias.
Pero también aclaro que El Nuevo Herald, comparado con otros periódicos en español en EE.UU. tiene más equilibrio y objetividad… y no bromeo, solo comparo e invito a que le pasen la vista (usen espejuelos de protección) a la prensa chicana.
——————————————
Pero la bronca aquí es Cómo vender información; PD menciona medios con presupuestos multimillonarios “fusilando” y trivializando las noticias, mientras bloggers pro-bono nos regalan un mejor servicio.
Y así ninguno de los 2 modelos funciona: ¡El modelo no funciona ni siquiera para nosotros! jajaja. ¡Aflojen la pasta que la cosa está de inga y sin mavinga!
Como Alexis anteriormente, soy otro q se regocija con cualquier problema q tengan esos engendros.
“El Granma de Miami”, “el Monstruo de la Bahia”, “el periodico favorito de F.C.”, a la orden del regimen, solo se merece el desprecio y la mala voluntad de los cubanos, lo mismo q han demostrado hacia nosotros.
Les deseo sinceramente, alucinando un final cartaginense, liquiden lo antes posible.
Es un problema general. Hay demasiados periódicos. En España se fundaron recientemente unos cuantos, saturaron el mercado y algunos tendrán que quebrar. Por otra parte la gente joven recurre cada vez más a Internet para informarse.
Creo que todo el sector tendrá que reorganizarse disminuyendo de tamaño. Eso va por la vía de disminuir el número de periódicos, además de la tirada y el personal de los que queden.
PD está demostrando que es posible con un simple blog suministrar información magnífica con muchísimos menos medios que un periódico tradicional.
Otro eufemismo usado por todas las agencia de prensa, estaciones de TV o periodicos de todo el mundo para referirse al tirano cubano es: “el lider de la revolucion Fidel Castro”. Nada de dictador, o tirano. Para eso no califica. Este hijo de p….a siempre es el “presidente o el lider de la revolucion”.
Que mas se puede decir si Polo ya describio el problema perfectamente. Bravo Polo. Asi mismo es el asunto.
Las oficinas de la gran mayoria de los medios de prensa estan pobladas de esos tontos utiles que siempre ven las pajas en las dictaduras de derecha, pero ignoran totalmente las vigas en las tiranias de izquierda.
Cito un ejemplo. Recuerdo haber visto en una visita a Argentina un programa de noticias por la noche en que hacia mencion del fallecimiento del dictador paraguayo Alfredo Stroessner. El anunciador decia que el dictador Stroessner habia fallecido en Brasil y que habia presidido una dictadura en el Paraguay por mas de treinta años y se le comparaba con otros dictadores latinoamericanos como Somoza, Batista y Pinochet. (nada de mencionar los Castros)
Despues de unos minutos las noticias cambiaron y el tema de Cuba salio a relucir, y para mi gran sorpresa ahora se le decia “el presidente de Cuba, Fidel Castro” al tirano cubano. Asi es que Pinochet, Somoza y compañia eran dictadores, pero a Fidel Castro se le trataba de presidente despues de mas de 45 años (en ese entonces) de tirania unipersonal. Increible.
Lo mismo sucede con la prensa norteamericana en su gran mayoria liberal y con tendencia de izquierda. Es muy rara la ocasion en que uno lee en la prensa norteamericana y no ve la mencion del “presidente de Cuba Raul Castro o antes “el presidente de Cuba Fidel Castro”.
Pareceria ser que nadie entre esos editores de los periodicos y la TV se ha dado cuenta que para ser presidente de un pais hay que ser elegido y que elecciones donde solo hay un candidato, no cuentan como imparciales y libres. La guerra mediatica la tiene ganada la “robolucion” obviamente cuando a cualquiera de los dos tiranos de apellido Castro, todavia se le llama presidente y no lo que realmente son: tiranos totalitarios de la izquierda.
Muy bueno, PolO. Ese es el American Stupid. Pese a lo que pueda creerse, es aún una criatura. Déjalo que crezca pa’ que veas.
Si alguien se le ocurriese tratar de publicar un anuncio en favor de Bin Laden, probablemente el mismo periódico llamaría al FBI; pero como en este caso se trata de propaganda en favor de unos espías de una tiranía de izquierda, pasa desapercibido y llega a la imprenta.
Allá por los 80′s leí un par de libros “Pasión por la excelencia” y “En busca de la Excelencia” por Tom Peters and Nancy Austin.
El tema es economía, y el escenario es las grandes corporaciones norteamericanas; pero hay ejemplos de “ceguera grupal” que aplican a otros casos, como los medios de comunicación.
Un caso de estudio es un ejecutivo de la Cadillac que pensaba estos autos eran los mejores, desconociendo que detrás de su “perfecto” caddy había un team de mecánicos que lo chequeaban cada vez que él lo parqueaba frente a su fábrica, substituía piezas defectuosas y lo mantenía como acabado de sacar de la agencia; así el idiota pensaba, de acuerdo a su experiencia -y reportaba a sus jefes- que los Cadillacs eran los mejores carros del mundo, mientras los japoneses arrasaban con el mercado automovilístico.
Algo similar sucede en las redacciones de la mayoría de los medios norteamericanos; no hay una conspiración para apoyar a los tiranos de la izquierda, si no una insensibilidad hacia los abusos de la izquierda, porque muchos -¡la mayoría- se inclinan hacia el lado “izquierdo” a la hora de interpretar la realidad.
El anuncio pidiendo la libertad de 5 espías y cómplices de asesinato, sencillamente no pudo penetrar los densos filtros ideológicos del departamento comercial del Herald; lo vieron como algo natural y publicable, porque ellos, en el fondo son parte de esa legión de tontos útiles admiradores -y justificadores- de cualquier cosa que esté a la derecha de Stalin.
Sugerencia: Léanse “Bias” por Bernard Golberg, y tendrán una idea de la ceguera pre-condicionada de las darlings de la mainstream media en este bendito país.
bochornoso lo de radio mártir, porque eso es lo que es, que con esa clase de plata siga el gobierno estadounidense empleando metodos, personal y referencias arcaicas … ¿querrán llegar a la gerontocracia, que más o menos piensan como ellos? porque a los que hay que tocar con la varita mágica de la posibilidad de su futuro es a la juventud… y para eso tienen que hacerlo con gente nueva, ideas atrevidas, mensajes en su jerga, bochinche y música, sí, pero más allá… abran paso a las nuevas generaciones, es lo que se escucha por todas partes ahora con lo del mundo árabe y el mensajero principal, USA, resulta que hace lo mismo… protege a la vieja guardia de allá y de aquí… vayaaa, coquito prieto, porque talento sobra.
El dia que quiebre el Herald, me voy a tomar una botella, en saludo a su desaparicion, se lo tienen muy requetebien merecido, por morder la mano que les da de comer. Aver si las otras comunidades hispanas que hay en Dade los van a ayudar, yeah, right, como me alegro, se han convertido en el “Nuevo Granma”. Ahora a llorar a Maternidad.
La noticia de la desaparición de EL Nuevo Herald es una magnifica noticia. Ojalá que el sitio www se vaya a donde se fué el papalote …
// Es que se dedican a “batir el cobre” //
Es que todos los medios, impresos, electrónicos o via Internet, se dedican casi exclusivamente a “batir el cobre”. O sea, a describir de forma más o menos superficial y limitada lo que está pasando. Sobre el tema cubano el mensaje de fondo siempre es que “el régimen es malo, muy muy malo” (o que es “bueno, muy bueno”, en los oficialistas).
Hay ausencia de labor educativa, de tratar de explicar bien por qué está pasando lo que está pasando, y qué puede y debe hacer cada uno para que lo malo no pase o pase menos y lo bueno sea aún mejor.
Un producto de poco valor relativo como ése tiene que producirse económicamente y en eso tienen gran ventaja los medios vía Internet.
Conclusión: necesitamos y podríamos tener medios mucho más valiosos e importantes. Esos serían costeables independientemente de su tipo.