- feb 05, 2011 • 18:15h
- 18 comentarios
sí, soy anti-muchas-cosas. ser anti lo considero normal. no siempre podemos ser ecuánimes, pacientes, imparciales. de vez en cuando conviene definirse para evitar ser arrastrado por la indecisión y caer en ese fango tembloroso de querer estar en todas partes, ser todo, dar todo y apaciguar todas las pasiones. en ocasiones queda mucho más cómodo decir que no, coño, que eso no me gusta. otras cosas, por ejemplo, nos alejan hasta causar odio —ese sentimiento tan negativo que se debe evitar y callar. sin embargo, es saludable odiar y decirlo, además, para aligerar el enorme peso de lo que nos causa tanta contrariedad. si de entrada dices lo que odias, no dejas espacio para manipular emociones indecisas porque el odio sincero es el antídoto de la hipocresía.
por eso, con el tiempo, he llegado a la conclusión de que no resisto, o sea, odio, la textura de todo tipo de víscera comestible, los perfumes exageradamente dulces-florales, los platos de cartón, el cordón umbilical entre las lesbianas y sus perros, la música irlandesa, los Hombres G, el intelectual que dice serlo y se lo cree, las cenas románticas, las niñas fresas y las niñatas frambuesas, las castañuelas, los palitos chinos, el comunismo y sus derivados, los hombres con pelo en la espalda, los abusadores de ambos sexos, las mujeres con pelo en los pechos, las faltas de ortografía, las normas gramaticales, las ratas y los ratones, los elitismos de los hijos de papá, el o la “artista”, la gente que come con la boca abierta, el sobrepeso de lo colorido, la falta de color, los pedos anunciados, los dientes de oro, la manteca de puerco, las mujeres reprimidas, el Nescafé, Celine Dion, las alturas y sus vértigos, el olor de comida frita en una casa con alfombra, las locas finas que “felan y sodomizan”, los SUVs, las mujeres con tacones sin saber caminarlos, pagar exceso de $ por ver películas malas, la deshonestidad de “te voy a ser sincero”, la gente que no odia nada… ¿sigo? y así: odio el patriotismo, por su exceso de nacionalismo y el consecuente sentimiento de estirpe, linaje y superioridad que suele acompañarlo. también odio el vacío rasposo que deja en mi lengua la palabra patria, pero más que nada odio a quienes se han apropiado del cacho de patriotierra —que se llama Cuba y es de todos los que allí vimos nuestros primeros días, vivamos allí o no, visitémosla o no, estemos de acuerdo o no con su desgobierno— en nombre de un -ismo de importación, moribundo cadáver maloliente con su dogmatizado cerebro comunal asfixiado ya en la corrupción y la perdición de quienes lo importaron a sabiendas de que el injerto no nos era indígena, de que tarde o temprano, por mucho que intentaran forzar la semilla hueca en nuestra lesionada democracia republicana, nunca se produciría una unión natural, orgánica. y no daría buenos frutos, sólo híbridos. y por todas partes eso somos, híbridos regados a disgusto en sus condiciones varias: cubanoamericano, cubanocastrista, cubanodeallá, cubanoyotuve, cubanocomemierda, cubanobushista, cubanobalsero, cubanodeaquí, cubanocomunista, cubanochivato, cubanoeuropeo, cubanoptimista, cubanofidelista, cubanobatistiano, cubanoreaccionario, cubanobamista, cubanocabrón, cubanoraulista, cubanopesimista, cubanomarielito, cubanoindiferente…
por lo tanto, concluyo, no hay nada más anti-cubano en la historia de la patriotierra que se llama Cuba que la revolución cubana, porque nunca nos ha permitido a todos ser simplemente cubanos, sólo híbridos. y por eso, de manera muy saludable, la odio… porque rechazo el veneno de su injerto. saberlo y decirlo en el espejo en que me miro y me miran cada día, me aligera el paso. es mi antídoto.
Om Ulloa
Chicago
Ilustración: Lauzán.





Lo disfrute muchisimo y me identifique bastante tambien. Pero me gustaria la receta para no estar en ese fango tembloroso de querer estar en todas partes, ser todo, dar todo y apaciguar todas las pasiones. El “anti” no me ha funcionado en ese aspecto.
Gracias.
Pueden fajarse todo lo que quieran, no importa, pues la “cosa” esta en los de alla’.
Yo odio el brete tanto como la combustibilidad del tal niño atómico y su brío verbal, pero la curiosidad me mata como a la gata sata de toda loca que se respete y le quisiera preguntar a qué significado de “onanismo” se refiere en su tan inteligente y madura crítica: ¿la de masturbación (incorrecta interpretación) o a la de coitus interruptus? Es sólo preocupación académica, sabe, porque a la escribana le va a encantar que la culpen de onanismo literario, con esa carga sexualizada y morbosa que ella ya padece, la pobre.
Quizás faltó masoquista en el escrito; porque eso de que se van de Cuba y no quieren dar declaraciones o manifestarse contra el culpable de que se fueran, para poder volver de visita a Cuba, es de estudio psicológico. Enviar dinero para que les robe el mismo tipo por el que se fueron, ya ese extremo es de estudio psiquiátrico. Casi 2000 millones recibe para su apuntalamiento la dictadura cubana de los exiliados, si eso no es masoquismo con mezcla de individualismo troglodita, alguien que explique entonces ¿que es?
Qué manera de escribir caca. Me viene a la mente la frase “onanismo literario” con un no muy pequeño toque de perreta infantil.
Quizas hibrido no sea la mejor descripcio para lo divididos que estamos.
gracias a PD, como siempre, y a los comentaristas.
solo quiero aclarar que mis disgustos- opiniones personales y mi odio concentrado hacia la revolución cubana y todo lo que representa no me hace un “hate monger” de ultra-derecha, algo que siempre he rechazado en toda mi vida de exiliada cubana yuma demócrata y liberal.
lo digo porque me andan manando e-mails de Geert Wilders y cosas así que no podrían estar más alejadas de mis creencias.
http://www.emanaciones.com/692
por lo general no estoy de acuerdo con las emanasucciones del abreu, aunque me guste su estilo y desfachatex, pero en esta voy con él… de esto precisamente trata el “odio” aquí expresado.
Ummm, cuánta alabanza a la bobería!
I hate people who hate.Lol.
Eres de la estirpe de los indomables, por eso te admiro. Son muchos los que se creen los “intocables” porque se han querido ubicar en el “antes y después de… yo, además, odio la hipocresía, la envidia, la intolerancia, la autosuficiencia de los insuficientes, pero tú eres más que suficiente, y tu prosa rápida y dura golpea fuerte a los estúpidos que aquí o allá sólo ven “las manchas del sol”.
¡Genial artículo om! en Genética se habla del “vigor híbrido”: el cruce de individuos endogámicos produce organismos más vigorosos. Parece ser que en nuestro caso el ensayo ha provocado trastornos colectivos. Saludos.
MI
Brava! Ya venías evolucionado este tema desde la lectura de la Estatua de la Libertad, tal vez antes… Pero yo me uní desde ese momento.
Con esta has resuelto un tema que nos choca a muchos: no poder clamar de ser “pura”, “puramente” de nadie o de la nada. A la misma vez, sin una decisión consciente acerca de lo que amamos o creamos sea la. Verdad – estoy de acuerdo – un desperdicio.
(No estoy de acuerdo con eso de las lesbianas y sus perros- no te permito odiar nos! en tu presencia)
No estoy de acuerdo con la idea de que todo lo opuesto a eso que escogemos como nuestra verdad sea necesario odiar lo. Mientras no me engañe pensado ser incapaz de sentir odio- puedo ser feliz como híbrido. Odio la intolerancia!
Todo eso estaba trazado en el pensamiento de Fidel Castro antes del 1 de Enero de 1959, Om. Es verdad, el Cubano se ha convertido en un ser multi-hibrido(cultural, ideologico, racial,etc). Pero, que resuelvo yo con quejarme de ese hecho(por cierto, en el futuro va a predominar la hibrides humana en este Planeta. estamos alante)? La hibrides confiere ventajas evolutivas. Mejor, yo utilizo mi hibrides cultural para mi beneficio y el de otros. Y asi, con todo Cubano hibrido debe ser. Y me atrevo a decir, que si se puede unir a toda la hibrides Cubana, aquello no dura dos dias.
Esta Sonora se volvio loca, se desquicio por completo, pero creo q tiene much razon. Los cubanos son UNOs O mejor dicho somos UNOs hibridos. Pero por favor no te metas con las lesbianas y Sus perros, por entonces si me fajo.
brillante! Tu prosa es excelente , y tienes tanta razon!!! Hibridos es lo que somos! Odio el comunismo!
Si, sólo híbridos, eso es lo que somos. Esa condición híbrida,dicen algunos, nos enriquece pero quizá nos empobrece. Por lo menos, no produce satisfacción. A mi no, yo sólo quería ser cubana. Quizá soy muy limitada.
Teresa Cruz
Te felicito Om, un gran artículo. Este es el estilo que admiro en tu prosa.
¿Olvidaste entre lo odiado las servilletas y manteles desechables y los cubiertos plásticos?
Saludos, Jacobo