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Google y Cuba: una proposición modesta

  • ene 26, 201119:12h
  • 7 comentarios

Ahora que Eric Schmidt ha dejado de ser el CEO de Google, tal vez valga la pena recordar sus palabras de hace dos años, en la Universidad de Princeton. Allí aludió al “caso cubano” con una filosofía que nunca se puso en práctica. Sus palabras textuales (pueden escucharlas a partir del 39′, 24”) fueron:

“What I worry about is that we are still locked in this old Zeitgeist —Cuba being the current example. It is illegal for us to have any bussiness connections whatsoever with Cuba and yet if its any group that could benefit, from fax machines to personal computers, and bringing it all into the modern world will be the citizens of Cuba, who will be inmediately discover that the people who are running the country should be overthrown. Seems obvious.
If you are a dictator (…) the first thing you would do in a country is you would take your tanks and you will incircle the boundaries of the country, you shut off all connections and you make sure that no one could see what you were doing.
The Internet is organized to prevent that. Internet is precisely organized to not allow those kind of activities. And so, people who say “well, we shouldn´t do this, or we shouldn´t do that”… The way you invade this countries is with information.”

Que en una traducción torpe al español sería:

Lo que me preocupa es que todavía estamos encerrados en este viejo Zeitgeist — Cuba es el ejemplo actual. Es ilegal para nosotros tener cualquier tipo de relación de negocio con Cuba y sin embargo, si hay un grupo que podría beneficiarse con ello, desde máquinas de fax a los ordenadores personales, y poner todo eso en el mundo moderno serán los ciudadanos de Cuba, que descubrirán inmediatamente que la gente que está guiando el país debe ser derrocada. Parece obvio.
Si usted es un dictador (…) lo primero que haría en un país sería tomar sus tanques y cerrar las fronteras del país, apagar todas las conexiones y asegurarse de que nadie pueda ver lo que está haciendo.
La Internet está organizada para impedir eso. Internet está organizada, precisamente, para no permitir ese tipo de actividades. Y así, las personas que dicen “bueno, no debemos hacer esto, o no debemos hacer aquello”… La manera de invadir esos países es con información.

Por supuesto, hay en esta filosofía de ejecutivo buena dosis de ingenuidad: ese “seems obvious” de Schmidt y su inmediatamente no son tan obvios ni tan inmediatos como a uno le gustaría. Se discute por estos días sobre el asunto, a propósito de la publicación del libro de Evgueny Morozov, The Net Delusion, que además de algunos chistes flojos y otras pifias, es un libro importante para analizar la filosofía de la “nuevas-tecnologías-de-la-información-como-agente-liberador”, que desembarcó con éxito en la Casa Blanca hace unos años, y que todavía sigue siendo parte importante de la política exterior norteamericana —aunque el affaire Wikileaks le haya causado daños irreversibles.

Pero más allá de los componentes de ciberutopismo implícitos en la visión de Schmidt, la política de Google hacia Cuba es hoy algo inexistente. Es risible ver cómo sitios de noticias en Internet, que se pretenden objetivos, se hacen eco de las altisonantes tonterías de Cubadebate y sus reclamos anticensura cuando en realidad estamos ante la aplicación mecánica de las políticas de copyright. Aunque los ceporros que manejan el asunto desde la UPEC sufran eventuales ataques de indignación cuando se les trata como a todos los demás usuarios de la Red, hoy por hoy, Cuba no existe en el mapa empresarial de Google. Torpezas como impedir la participación de cubanos en un concurso de Youtube o negar el acceso a descargas de software que hasta los iraníes agradecen son simplemente el resultado de un tratamiento burocrático del tema.

Es algo que he tenido oportunidad de conversar personalmente con varios ejecutivos de la empresa con los que he coincidido en diversos foros. Siempre han sido receptivos, pero todavía no parece que haya ninguna disposición a planear un verdadero cambio de política en el único mercado virgen del continente latinoamericano. La “invasión” ha sido postergada en espera de tiempos mejores.

Ernesto Hernández Busto
Barcelona

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7 respuestas
Comentarios

  • Güicho dice:

    En Irán, Túnez y Egipto hay internet y los chamas lo usan con beneficio, pero la gran masa pobre y monga no se entera. Y cuando se entera le deja el asunto a Alá. En fin, Google es a la democracia lo que la paja al sexo. (No offense, pajeros.)

  • oscar canosa dice:

    Es el momento de tomar las mas duras decisiones en la existencia del Planeta.

  • Karamchand dice:

    El tratamiento hacia Cuba ha penado de confusión y de contextos contrapuestos. Si era y es válida la política del embargo, la respuesta correspondiente al robo de las empresas EEUU en Cuba, a fecha de hoy estoy seguro fuera más inteligente si se deja fuera de la respuesta las comunicaciones; pero quien sabría esto en 1959?, sólo un adivino. El gran problema en toda iniciativa sobre Cuba y las comunicaciones, es que consta de dos partes y evidentemente, la dictadura cubana no va a facilitar esto; si no, ver el ejemplo del cacareado cable desde Ven a Cuba, que desde el principio y sin comenzar a funcionar, ya tiene la correspondiente y extensa censura diseñada. Creer que la dictadura cubana facilitará a sus críticos la vida, es, cuando menos, inocente.

  • oscar canosa dice:

    El cable de fibra optica va a triplicar la eficiencia de la censura.

  • Cuando hay alguien piensa distinto que tú, como mínimo lo llamas ingenuo. Pero creo que si se ponen tus opiniones y las del CEO de Google en una balanza las tuyas lucirán un poco bajas.

  • Anónimo dice:

    ERROR 404

    Cuba es una intranet que sólo usan personas autorizadas, el acceso a internet por tanto está doblemente filtrado. Al bloqueo de IP, elemental en la administración de redes, le sigue el bloqueo de usuarios, así que Google tendría en La Habana los mismos problemas que en Pekín y otros lugares, sus servicios serían limitados. El gobierno cubano siempre se queja en el exterior de que es bloqueado e impedido de conectarse al mundo, bien en los negocios o en cualquier otro asunto. Esta es una forma políticamente inteligente de tender un velo sobre la verdadera naturaleza restrictiva del gobierno cubano, presentándose siempre como víctima.

  • Gabriel dice:

    El primer problema es que el mercado cubano para Google es diminuto. Simplemente Cuba les importa poco.

    El segundo problema es que por mucha multinacional que sean y mucho dinero que tengan no les queda más remedio que seguir la legislación de los países donde actúan, empezando por la propia legislación de los EEUU. En muchos temas simplemente no tienen elección.

    Es cierto que en sus máquinas de búsqueda aparecen excesivamente destacadas las noticias de los medios oficiales cubanos. Ellos argumentan que priorizan las noticias usando un protocolo informático neutral. Yo les creo.

    No han hecho público ese protocolo, pero supongo que priorizaran los medios de difusión que sean más accedidos por los internautas. Los internautas cubanos acceden con muchísima más facilidad a los medios oficiales que a los independientes, por lo que se debe de producir un sesgo a favor de los oficiales.

  • matronize