- ene 08, 2011 • 12:38h
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Tal vez el momento más simpático de esta versión de “Sube espuma” no le corresponda precisamente a Juana Bacallao —menos excéntrica aquí que lo habitual—, sino al brevísimo coro con que la Ritmo Oriental introduce la pieza. La composición de Obdulio Morales, también cantada por Xiomara Alfaro, Armando Orefiche y Ninón Sevilla, resulta, de ello, temporalmente contextualizada —ocurrencia, a no dudar, de la propia Juana— a partir de lo que, probablemente, debió constituir la “novedad” de turno dentro de las exiguas disponibilidades tecnológicas en servicios y bienes de consumo de la Cuba revolucionaria: el autoservicio de lavandería o Lavatín.
En la música bailable posterior a 1970, el tema de estas novedades industriales —o mejor, su tardía aparición o reaparición en la isla, así como su relativa posibilidad de adquisición o uso— provocó estribillos, ciertamente más recordados que memorables, dedicados a la olla de presión (“cómo hace la olla cuando pita: pi, pi; cuando explota: po, po”), a la televisión en colores (“televisión a colores, qué bien se ve”), y a los ómnibus japoneses Hino (“la Hino es una guagua nueva”).
De considerar el tema en lo que bien podría ser su opuesto —la inventiva doméstica ante la consuetudinaria carencia de bienes necesarios— habría que añadir composiciones como “dime dónde quieres que te ponga la barbacoa”, de Los Van Van (muy lejos, sin dudas, de aquel despreocupado “Cemento, ladrillo y arena”, de José Antonio Méndez); “El palito de la alcancía”, de El Guayabero (tanto por la alcancía como por el palito, que llegarían a alcanzar la categoría de “innovaciones”); o “El mechón”, de La Monumental, símbolo más de apagón que de luz. Todo ello, obviamente, en contraste con las utopías de bienestar social y personal aludidas no sólo en piezas al uso como “La nueva escuela”, de Silvio Rodríguez, sino, igualmente, en la muy bailada “Me voy pa’ La Habana”, de Sergio Rivero e interpretada por Los Latinos, quizás una de las que mejor sintetiza —desde el irresoluble tema de La Habana y sus inmigrantes— lo que la maquinaria “moderna” gubernamental llegaría a convertir en la mayor —y acaso única— aspiración de muchas familias cubanas de la época: poseer un “… apartamento en el reparto Alamar, con frío y televisor…”.
De los estribillos arriba mencionados, seguramente los lectores tendrán mejor memoria y conocimiento para detallar títulos, autores e intérpretes; y también, por supuesto, para abundar en tan singular catálogo.
Emilio García Montiel
Miami




Muy de acuerdo con Marcelo Salas…sobre todo en su respuesta a jhon.
No se debe confundir la gimnasia con la magnesia.
Es verdad que los EEUU están delante en todo, pero aquí en España hasta hace poco había dos canales de televisión igual que en Cuba y el teléfono era por operadora. En 6 meses que viví en Marbella vi un solo Lavatín, y en más de tres años que vivo en Villalba no he visto ninguno. Adelanto, lo que se llama adelanto, por lo que se ve, muy pocos países tienen.
El presentador es Cepero Brito que era de lo mejorcito que había allí en animación de programas.
Pues de todo esto lo que más me llama la atención es la norma del castellano utilizada por el presentador… un sonoro “tenéis”, extinto desde hace décadas -incluso en los registros más formales del español cubano.
El mechon, como bien explicas, es conocido de todos los cubanos, por ser la solucion durante los apagones. Pero me parece que el tema de la cancion se refiere a otro mechon. Creo que la cancion fue creada cuando se construia la Autopista Nacional (o Monumental) y durante las largas horas de trabajo que se extendian a la noche, utilizaban los mechones para alumbrar el area de trabajo. Otro de los temas glorificando el proceso de construcion de la nueva sociedad. A mi me parece que a todas las orquestas les asignaban un tema y una cancion tenia que ser creada para glorificar un aspecto del proceso. Esa del reparto Alamar fue creada para significar la atencion que el gobierno prestaba al problema habitacional del pais. Nadie queria irse a vivir a Alamar, muy lejos de la civilizacion. A menos que vinieras de provincia.
Ser llamado de atrasado por alguien que disfruta una música como “Lavatín, autoservicio” realmente me deja sin palabras.
La verdad es que tendremos que luchar mucho para limpiar esa costra de vulgaridad, obviedades, facilismos que se llama a la música cubana de las últimas décadas (con las excepciones de siempre, claro). Sinceramente, si quieren oir buena música cubana tenemos que escoger mejor, por ejemplo escucha al Benny, Celia Cruz, por citar dos, o sin ir muy lejos: http://www.penultimosdias.com/2008/02/21/los-reyes-73-el-trono-intacto/ que también eran parte del sistema, pero hacían buena música.
Y los Grammys de Eminem no quieren decir que él haga buena música, él podía haber ganado un Oscar y un Nobel también y continuaría siendo una porquería. Lo mismo vale para todos los premios concedidos en la isla en todos estos años: tendrán que ser revisados.
oiga compadre eso es para ti y tu mente atrasada esa es la musika nuestra y q tiene una gran importancia en el escenario mundial,esos desgobernates pasaran y la musica cubana se queda por siempre y agrego tu no oyes la musika d otros paises , es diferente ?,eminem gna premios y premios y lo q canta es bazofia, gustos no se discuten
Sin querer herir susceptibilidades, pero cuanta vulgaridad e improvisación tuvimos que aguantar los cubanos. Y pensar que eso era llamado (y todavía lo es) de “nuestra música”.
Recuerden que la Bacallao, la Ritmo Oriental, los Van Van y tantos otros fueron y son representantes del régimen, mantenidos regiamente por el grupo en el poder y que disfrutaron de todos los privilegios que quisieron, que Cuba está como todos vemos hoy porque esas personas estaban cantando boberías mientras el tirano hacia callar, perseguía, prendía y mataba, no son mejores que el recién difunto Rufo Caballeros o el también difunto (en su obra) Silvio. Mantengan eso en mente para cuando los encuentren en Miami con aquel aire de quien no se acuerda de nada y con el dedito en ristre para acusar.
La vergüenza es el lugar que les cabe en la historia por dedicar sus obras a fortalecer una tiranía bruta y cruel.
todas esas musicas contaban y relajeaban la realidad cubana,el choteo arma fuerte d nosotros los
cubanos
Gran talento e inteligencia.
Va sin decir — aunque para los leyentes en Cuba sea necesario decirlo — que todos esos aparatos eléctricos existían y no eran nada raros en la Cuba de ayer. El segundo país del mundo que estrenó la televisión a colores fue Cuba. Todos los libros de recetas publicados en Cuba por 20 años antes de 1959 mencionaban a la olla de presión como prenda indispensable de la cocina. Y las lavadoras eléctricas ya habían reemplazado a la tabla de lavar y las lavanderías automáticas no eran nada fuera de lo común.
Cuando la pesadilla totalitaria termine y se realice el gran recuento, estas simpáticas y divertidas anécdotas de los cotidiano grotesco darán paso a lo cotidiano trágico, lo cual, probablemente cause espanto a muchos. Parafraseando a Borges, ¡cuanto oprobio y bobería!