- ene 05, 2011 • 22:54h
- 4 comentarios
El presidente Correa tiene una extraña obsesión conmigo. Esto comienza a ser un grave problema psiquiátrico. ¿Por qué miente el presidente Correa? Una hipótesis es que padece la variante política del síndrome de Münchausen, uno de los llamados “trastornos facticios” que afectan la mente. Quienes lo sufren inventan dolencias y se convierten en víctimas para llamar la atención.
El primer síntoma de su curiosa manía comenzó con una agresiva carta en la que se quejaba de El regreso del idiota, un libro que publiqué en compañía de Álvaro Vargas Llosa y Plinio Apuleyo Mendoza hace unos años. Cuando la leí me decepcionó. Me pareció una persona crispada y sin sentido del humor. Hasta ese momento creía que era una persona mucho más inteligente y flexible. Era un hombre psicorígido con una manifiesta tendencia a la iracundia. Admito mi error.
Después me acusó de formar parte de una organización de Derechos Humanos que lo había acusado de alguna violación. Yo nada tenía que ver con esa institución ni con la denuncia. No tenía idea de lo que hablaba. Ahora insiste en vincularme a una supuesta conspiración para derrocarlo en la que figuraba el ex presidente Lucio Gutiérrez. Se lo ha declarado al periodista hispano-francés Ignacio Ramonet en una entrevista reproducida en Le Monde Diplomatique.
El origen de esa calumniosa falsedad fue una charla dada por Gutiérrez en un acto académico convocado en Miami por el Instituto Interamericano por la Democracia una semana antes del motín policiaco del 30 de septiembre. Me pidieron que lo presentara y, como es habitual, dije algunas frases amables sobre el disertante. Eso fue todo. Antes lo había hecho con otros invitados, dado que por esa libre tribuna han pasado dos docenas de personas, y entre ellas ex presidentes como el argentino Eduardo Duhalde y el uruguayo Luis Alberto Lacalle.
En el público, naturalmente, había un grupo de ecuatorianos notables residentes en Miami. Algunos de ellos detestan a Correa y afirman que recurre frecuentemente a la persecución judicial y fiscal de sus enemigos. Condenan, como medio Ecuador, la forma en que acumuló poder violando la Constitución, destrozando los poderes legislativo y judicial, y desconfían de sus intenciones por la manera en que trata a la prensa y recorta las libertades. Temen que conduzca al país a un alborotado manicomio como es la Venezuela de Hugo Chávez o a una dictadura como la cubana. Yo no estoy seguro de lo que tiene en la cabeza, pero, por lo pronto, me parece un pésimo gobernante dedicado a crear problemas en lugar de buscar soluciones.
La conferencia de Gutiérrez se divulgó inmediatamente por medio de Internet, dado que nada hay oculto o siniestro en las tareas del Instituto: todo es transparente, limpio y dentro del respeto a la ley. De ese video, el señor Correa dedujo las supuestas “pruebas” de la conspiración. ¡Qué actitud tan demagógica y tan poco seria! ¡Pobres ecuatorianos! Es una lástima que los trastornos facticios posean tan mal pronóstico. No tienen fácil cura.
Carlos Alberto Montaner
Miami-Madrid





Atchis,o mejor,Hashis,o eres uno de los infelices que desde La Habana hacen este estupido trabajo de defender lo indefendible o uno de los eternos amantes del guerrillerismo fidelista,cualquiera de los dos,es abominable,defender a Correa,a Chavez,a Fidel o al superintelectual Evo,no tiene calificativo,o si,un ejemplo nitido de la excretocefalia que padeces.
Perfectos Idiotas son los que se tragaron las recetas economicas neoliberales propuestas por Montaner et alia en sus libros, esos libros que identifican en sus titulos la capacidad intelectual del publico al que estan dirigidos.
Por suerte los nuevos dirigentes latinoamericanos, Correa incluido, mandaron al carajo a Montaner, al FMI, al Banco Mundial, al TLC y a toda la maquinaria estafadora neoliberal, gracial a lo cual poseen actualemnte economias fuertes y prosperas, escapando las peores consecuencias del debacle economico mundial creada por Wall Street y sus acolitos.
Pero los Perfectos Idiotas siguen alabando las recetas vargo-montaneristas y añorando los viejos tiempos cuando estaban de moda.
Para no perder derecho al calificativo que tan bien los describe.
Solo habia que mirarle la cara y la expresion de odio cuando se enfrento con Uribe en una cumbre despues del incidente donde el terrorista Reyes fue ajusticiado dentro del territorio ecuatoriano. Sus ojos destellaban odio y rencor y estoy seguro que si hubiera podido le hubiera pegado a Uribe.
La bronca era porque Uribe tenia en su posesion los Laptops donde se demonstraba la complicidad de esta sanguijuela chavista con las FARC. Lo habian agarrado con las manos en la masa in fraganti y esto era intolerable para el.
Su guaperias baratas cuando el incidente del hospital en QUito hace unos meses nos dio una pauta del personaje. Mucho rollo y poca pelicula. Mucho alarde cuando las camaras estaban rodando. Otro ejemplar bolivariano como el gorila venezolano que si lo capturan se pone a llorar como una Magdalena pidiendo perdon y rogando por su miserable vida.
Tranquilo Carlitos, estos perfectos idiotas no tienen ritmo ni melodía para bailar tu tango.
Esos soberanos ridículos me recuerdan a cierto trovador cubano que quiso firmaras una carta y luego salió echando humo…