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  • pd
    Editor Jefe
  • dic 28, 201017:14h
  • 6 comentarios

Granma dice que la burocracia frena el acceso al trabajo privado en Cuba.

PD: Un comentario en El País.

PD2: Ojo al dato: el 60 por ciento de los permisos para la creación de pequeñas empresas privadas se han entregado a desempleados.

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6 respuestas
Comentarios

  • Gabriel dice:

    Todos estos cambios tendrán consecuencias de muy largo alcance.

    Pueden hacer que se precipiten los acontecimientos en cualquier momento.

  • Anonimo dice:

    Lazaro Barredo es una despreciable criatura.

    La mas baja expresion del oficialismo periodistico, publicando mentiras y medias verdades selectivamente para dar la impresion que todo es color de rosa mientras el pais se hunde.

    Pero parece que ha recibido sus ordenes de marcha y las esta acatando fielmente.

    Aun asi, espero impacientemente el dia que lo envien a cortar caña en Camaguey o a limpiar pisos en alguna cuarteria de Centro Habana.

  • Ahh dice:

    Granma, Raul, Criticas, Privado ?…no, no entiendo nada !!

  • bartolo platanero dice:

    Quién siembra vientos, recoge tempestades… dice el dicho!!!

  • EL BOBO DE LA YUCA dice:

    Recuerdo a Lazaro Barredo Medina, hoy director de Granma, publicando en el JR de los ochentas “revolucionarios artículos” en los que arremetía contra todos los “merolicos”, “intermediarios”, etc. En la época él prefería, por ejemplo, que los acompañantes de los enfermos en los hospitales se muriesen de hambre, a que fueran (eran sus palabras:) “víctimas de los aprovechadores” que vendían alguna cosa a la entrada de esos hospitales… Ahora con seguridad él va a defender enardecidamente las ideas opuestas.

  • Dr. John Fortes dice:

    Los valores establecido por décadas, no sólo a través de encendidos discursos, sino de leyes y persecuciones policíacas hasta ayer, intentan hoy ser derribados. Los oficiosos funcionarios que se empeñaron en llevar adelante estas faenas, deben hoy cambiar sus mentalidades. El problema es que las conciencias de los hombres no son interruptores de luz. Si de verdad el alto poder quiere cambiar las circunstancias económicas del país tendrá que pulsear duro con este bajo poder del funcionariado burocrático y después con los defenestrados menores, un temible ejército social que todavía no ha asomado la cabeza.