- dic 10, 2010 • 19:59h
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Hace varias semanas, en una de esas tediosas reflexiones que leen en cada noticiero, escuché hablar de Wikileaks. Ya sé que parece increíble que una blogger, alguien que usa la web como camino de expresión, no conociera desde antes este sitio de revelaciones. Pero nada es de extrañar en esta “isla de los desconectados”, ni siquiera que nos enteremos con años de atraso de lo que ha sido tema de intensas discusiones en el resto del mundo. Recuerdo que aquella primera mención al sitio de Julian Assange en nuestros medios oficiales venía acompañada de cierta complicidad por parte de los articulistas, de un amago de risa anticipada por el daño que la publicación de documentos clasificados podría causar al gobierno norteamericano. Sin embargo, en la medida en que el nombre de Cuba comenzó a aparecer junto a informes de injerencia en Venezuela y a testimonios de coacción contra su propio personal médico, el entusiasmo de Granma se trastocó en molestia y los aplausos iniciales dieron paso al silencio. Ni siquiera el Máximo Líder volvió a hacer referencia a Wikileaks.
Lo ocurrido en los últimos días va a cambiar de manera significativa la forma en que los gobiernos manejan la información y también los caminos a través de los cuales los ciudadanos nos hacemos con ella. Pero también —no nos engañemos— hará que los regímenes que se basan en el silencio y la falta de transparencia refuercen la protección de sus secretos o eviten ponerlos por escrito. Mientras salen a la luz cables, memorándums y correspondencia entre sedes diplomáticas y departamentos de estado, los autoritarios de todos los rincones están tomando nota, están aprendiendo a no dejar constancia de sus órdenes de acallar, reprimir o matar. Esta lección ya la están poniendo en práctica desde hace décadas; si no me creen busquen en esos archivos cubanos que algún día se desclasificarán a ver si aparece el nombre de quién fue el que decidió fusilar a tres hombres que secuestraron en 2003 una embarcación para emigrar. ¿Dónde está el papel que confirma la presión psicológica que se orientó hacerle al poeta Heberto Padilla para empujarlo a un mea culpa que todavía debe pesar en la conciencia de algunos? ¿En cuál gaveta, estante o archivo se guarda la firma de quien mandó a hundir el remolcador “13 de marzo”, donde murieron mujeres y niños lanzados al mar por el chorro de agua de una lancha guardafrontera?
Hay tantos que no dejan constancia, que tienen una cultura ágrafa de la represión y poseen incineradoras de papel que humean todo el día; jefes que no necesitan poner nada sobre la tinta reveladora de la historia, a quienes les basta con arquear las cejas, levantar el índice, susurrar al oído una pena de muerte, una batalla en una llanura africana, una convocatoria a insultar y zarandear a un grupo de mujeres vestidas de blanco. Si a algunos de ellos les surgiera un Wikileaks local, lanzarían contra éste las penalizaciones máximas, los castigos más ejemplarizantes, sin molestarse siquiera en fabricarles a sus organizadores un expediente por “violación” o por “sacrificio de ganado vacuno”. Saben que “vista hace fe” y por eso se cuidan de que no haya material para revelaciones sorprendentes, de que nunca sea visible el entramado real de su poder absoluto.
Yoani Sánchez
La Habana





Mucho antes de que el Ass-angel comenzara con su Wikileak, comente en este blog que los mas embarrados segurosos estan guardando electronicamente todo tipo de docomentacion que les serviria como seguro de vida para ellos “limpiarse” cuando el desmerengamiento se produzca. Recuerdan los videos de la policia revelados hace poco cuando estuvieron vigilando la gente en Belascoain y en una parada de guaguas en la playa? Eso es parte del proyecto que vienen ejecutando esos esbirros.
Ahora con lo de Wikileaks tomaran mas medidas y haran cosas similares. Ya lo repito…utilizaran ese material como escudo para que no los juzguen como se merecen y al mismo tiempo nos servira para identificar a todos los agentes que estan infiltrados en Miami y otros paises tratando de sabotear la labor como la de estos blogs y los internos de Cuba que tabto daño les esta haciendo al perder la credibilidad y la opinion publica mundial.
Quien le escribio ese post?
COMO SIEMPRE LOS GOBERNANTES CUBANOS HACIENDO EL RIDICULO Y EJERCIENDO LA DOBLE MORAL.
Coincido con Cuco. Está fuera de serie.
Yoani: cada vez más certera en sus escritos. Cómo deben reventarle a los esbirros de adentro y a la envidiosa de afuera.