- oct 26, 2010 • 09:26h
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Sin EVAsión, sobre la corrupción y las reformas económicas:
Debido a lo lucrativo de la actividad, son muchos los aspirantes a ocupar una plaza como cantinero-dependiente que les puede reportar ganancias netas de entre 80 a 100 CUC en cada turno de trabajo; lo que a su vez propicia otro ingreso a los administradores, que venden esas plazas a 200 CUC cada una y que obtienen una parte de los ingresos mal habidos de sus empleados haciendo la vista gorda de las actividades ilícitas que se producen en el establecimiento y con su plena anuencia. Se trata, pues, de un ciclo cerrado de corrupción en una sociedad completamente podrida desde la base hasta la cúpula, presa de un sistema que, al anular las iniciativas individuales de los cubanos, potenció la pérdida de valores pervirtiendo cada espacio.





