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En medio de las reformas, los cubanos se preocupan por el destino de los alimentos racionados

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    Editor Jefe
  • oct 22, 201019:44h
  • 9 comentarios

Por Nick Miroff (La Habana), National Public Radio, 21 de octubre de 2010

En Cuba, cada persona recibe del gobierno comunista una ración mensual de alimentos básicos. No basta para sobrevivir, pero tampoco mueren de hambre.
Ahora, con los cambios que se avecinan para la economía de la isla, el racionamiento – un sello distintivo de la revolución de Fidel Castro —también está en “veremos”.
En todos los barrios cubanos, hay bodegas controladas por el gobierno. Una pizarra muestra los alimentos disponibles y sus precios.
Los bodegueros, empleados estatales, pesan porciones de arroz, azúcar, frijoles y otros productos básicos.
En el barrio habanero de El Vedado, una deplorable bodega está enclavada en la ruinosa caparazón de un antiguo supermercado que fue nacionalizado hace mucho tiempo.
Los cubanos andan con sus libretas a cuestas. En todos los hogares hay una. Aunque los artículos racionados no son gratuitos, los precios son tan bajos que resultan asequibles incluso para los cubanos ordinarios, cuyo salario medio es de menos de 20 dólares mensuales. El gobierno les vende leche a las mujeres embarazadas y a los niños, hasta los 7 años de edad.
Hace unos días, Julia Rivas estaba comprando los mandados del mes para ella y su hija. Nos aseguró que, aunque no le alcanzan para todo el mes, depende de ellos para sobrevivir.
“También dan detergente para lavar los platos, pero viene cada tres meses, cada cuatro, o cada seis”, explica.
Ahora el gobierno de Raúl Castro dice que no puede darse el lujo de mantener este sistema. Más del 70 por ciento de los alimentos de la isla son importados, y le cuestan al gobierno, agobiado por una crisis de liquidez, mil 500 millones de dólares al año.
Castro ha estado entregando tierras estatales ociosas a los agricultores privados y las cooperativas con la esperanza de que produzcan más, pero hasta ahora el experimento no ha fructificado.
Los cubanos complementan su dieta comprando principalmente en los mercados de productos agropecuarios, que figuran entre los pocos espacios reservados para la empresa privada. Uno de ellos está situado junto a la bodega de El Vedado. Aunque está bien surtido de verduras frescas, los precios son altos para los cubanos que viven de un sueldo fijo. La gente desprecia a los vendedores por tratar de engañar a sus clientes arreglando las balanzas.
Raúl Pérez, un pediatra jubilado de 78 años, dice que ya no le quedan fuerzas para discutir. “Nunca te venden el peso correcto de lo que estás comprando, así que te roban tu dinero. Antes de comprar, ya sabes que te van a robar, pero no hay nada que puedas hacer”, dice Pérez.
Algunos cubanos resienten la monotonía de las raciones y el paternalismo gubernamental que simbolizan. Pero para la mayoría son un salvavidas, y uno que gradualmente se ha venido desinflando.
Aunque el gobierno no ha propuesto una alternativa al sistema de racionamiento, las papas y los chícharos dejaron de venderse por la libreta el año pasado, y desde entonces sus precios en la calle se han disparado. Las cuotas racionadas de azúcar y sal también se han reducido.
En octubre de 2009 un significativo editorial en Granma, el diario del Partido Comunista, sugirió la abolición total del sistema de racionamiento, una señal de que puede ser sólo cuestión de tiempo.
En la bodega de El Vedado, Edenia Rivera recoge la asignación mensual de 6 libras de arroz por persona que recibe su familia. El arroz se embarca a Cuba desde China. Ella dice que sin los alimentos subsidiados se moriría. Rivera necesita una libra de arroz cada día para su familia, y dice que no tiene los 40 centavos que le costaría a precios de mercado. “Espero que nunca quiten la libreta ” dice.
No todos en Cuba necesitan la ayuda, pero incluso los críticos del gobierno coinciden en que tendrían que sustituir el sistema actual por uno que continúe protegiendo existe un sistema de impuestos sobre los ingresos, ni otra manera de evaluar quién es pobre, y quién merece ayuda.
Las nuevas reformas orientadas al mercado del gobierno podrían aumentar la productividad, pero también las desigualdades se incrementarán, a medida que el modelo igualitario de los Castro continúe desmadejándose.
Una clásica cafetería cubana en La Habana Vieja es una de las últimas buenas ofertas de la ciudad: una tacita de café fuerte y dulzón por menos de 5 centavos.
Pero tal como Cuba tiene hoy que importar azúcar, su derrumbe cafetalero ha sido otra vergüenza. La isla cosechó el año pasado menos de 6 mil toneladas, comparadas con 60 mil toneladas hace medio siglo, lo que obligó al gobierno a gastar 40 millones de dólares en granos importados.
Patricia Rodríguez, estudiante universitaria, dice que ha oído los rumores de que la cuota racionada de café será la próxima en desaparecer. “¿Una Cuba sin café?”, se pregunta Rodríguez. “No puedo creer que lo vayan a sacar de la libreta. Con eso no se puede andar jugando”.
Pero otros dos clientes que beben cerca de ella sus respectivos cafecitos dicen que esperan que el café desaparezca en cualquier momento del racionamiento.
Sin embargo, a la pregunta de cómo podrían reaccionar los cubanos, se encogen de hombros. “¿Acaso hay algo que podamos hacer?” dice uno de los dos hombres. Y luego se aleja, moviendo la cabeza.

Traducción: Rolando Cartaya.

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9 respuestas
Comentarios

  • el guajiro dice:

    Todas las revoluciones han tenido un punto de partida , algo traumatico q sucede en la sociedad y se convierte en el detonante. Nosotros los cubanos tambien tendremos la nuestra ,” La Revolucion del Cafe”.Esperemos a q lo anuncien en el gramma.

  • campesino dice:

    Estoy por ver siquiera una de las llamadas “reformas” de Raul Castro que no implique mas miseria.

  • Francotirador dice:

    Que extraña es la politica! Abel aplaude que Francia suba la edad de retiro y dice que es muy buena medida pues el sistema esta en quiebra. Muy bien.
    Pero cuando Marco Rubio dice lo mismo el dice que Marco Rubio es un retrogrado derechista conservador y que no debe salir de Senador. Quien entiende a estos nuevos liberales! Apoyan una cosa en Francia pero cuando se trata de los mismo en USA, aquí no, es malo y quien lo dice es un derechista retrogrado.

  • Mauricio Torres dice:

    Los gobiernos llamados “socialistas o comunistas” lo que han hecho es crear vagancia dentro de la población y cercenar la capacidad emprendedora de los hábiles y entusiastas ciudadanos.

  • Mauricio Torres dice:

    Buen artículo donde se muestra la realidad cubana; no sabía que en ese estado “totalitario e igualitario” hubiesen ricos y pobres. Que los venezolanos veamos que Chávez nos lleva hacia una libreta de racionamiento.

  • Anonimatus - Cuba sera libre! dice:

    Cafe??? Al chicaro tostado que le dan a los cubanos les llaman CAFE? Yo creo que en Cuba, el cubano de apie, no sabe lo que es cafe 100%.

  • Abel dice:

    asi mismo, los franceses en este caso estan equivocados, es necesario aumentar la edad de jubilacion, de lo contrario quiebra la seguridad social,pero pelean por lo que tienen, que es mucho, en Cuba la pelea y los peleadores se acabaron, solo peleones.

  • [...] This post was mentioned on Twitter by PenultimosDias, Marta Lopez Garcia. Marta Lopez Garcia said: En medio de las reformas, los cubanos se preocupan por el destino de los alimentos racionados: Por Nick Miroff (L… http://bit.ly/aN8fxM [...]

  • Alberto47 dice:

    Tendran que hacer como en Francia en estos momentos. Vamos a ver hasta cuando la gente en Cuba seguira apretandose el cinturon, porque todos no tienen parientes en el extranjero.