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Orgullo y memoria

  • Jul 24, 201022:54h
  • 18 comentarios

¿Recuerdan aquel epigrama de Nietzsche sobre el combate del orgullo y la memoria? Es uno de los resúmenes más austeros de un conflicto apasionante que, por desgracia, muchos historiadores modernos suelen pasar por alto. “‘Yo hice esto’, dice mi memoria. Yo no puedo haber hecho esto’, replica mi orgullo, y se mantiene inflexible. Al final… la memoria cede”. Es decir, para Nietzsche es imposible reprimir la tentación de escoger con esmero el propio pasado, y podar o separar aquello que nos avergüenza. La memoria es un cliente escurridizo, un tramposo que gusta de contemplar su mejor perfil ante el espejo.

Lo mismo hacen las naciones: experimentan un reconocimiento selectivo de su propio pasado, destacan lo glorioso y olvidan sus miserias. El acto de la memoria tiene siempre algo de fabulación más o menos encubierta, porque ni siquiera a la hora de los balances y ajustes de cuentas es posible renunciar al orgullo, que acabaría entonces dominando la escena de la memoria colectiva, como el más grande de los pecados intelectuales.

No es difícil prever que dentro de unas décadas tocará a los cubanos hacer memoria, y que también entonces el orgullo podrá más que un recuento fiel de los hechos que hoy avergüenzan su presente. El castrismo, a fin de cuentas, fue un pacto fáustico nacional (“entrégame tu alma, yo te daré tus deseos más ocultos”) que acabó por convertirse en el “tú olvidas, yo te doy pretextos para el orgullo”. Por eso su fin se parece menos a una anagnórisis que a un desencanto: ni siquiera la muy glosada “excepcionalidad” del “caso cubano” encuentra hoy asideros ideológicos en un terreno dominado por las ruinas y las alegorías de la ruina.

El comunismo experimenta hoy los traumas del orgullo herido. Despide un tufo a arcón y vejestorio, pero tiene esa intensidad ilusoria propia de las pasiones traicionadas y los rencores familiares. Cuba ni siquiera puede apuntarse a ese revival post. Allí abundan visiones cínicas, revisionismos agónicos y transgresiones que hacen de la cultura un terreno de segundas lecturas, tan cansonas como la aburrida literalidad ideológica de hace un par de décadas.

Me atrevo a vaticinar que después del fin del régimen actual la mayoría de los cubanos preferirá tomar distancia de la memoria, un detallado recuento de nuestras miserias pasadas sólo conseguiría deprimirnos. Vendrán entonces los tiempos del orgullo, un fenómeno para el cual el exilio sirve de exitoso campo de pruebas. Aquí también se recuerda mientras se fabula. Se embellece con la nostalgia. Y se entrega el poder definitivo a esa voz que reclama: “No, yo no pude haber hecho esto”.

Ernesto Hernández Busto
Barcelona

Foto: Pigi Cipelli, De la serie “Cuban Prisons”.

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18 respuestas
Comentarios

  • Woland dice:

    magnífico, bróder. sí, así será. así está siendo. sobreviviremos gracias al olvido – aunque no estoy muy seguro de que valga la pena.

  • la verdad os hara libres dice:

    Ernesto, me alegra compartir este analisis lo podemos divivir entre memoria y orgullo, clarisimo el analisis sociologico que haces del pasado y presente, eso que tu hablas lo veo en todos los que creyeron en el comunismo pero terminaron comprobando que se equivocaron, el que afirma que se equivoco ya ese no necesita del orgullo no lo necesiita, pero si no lo aceptas el fracaso entonces vives de un falso orgullo. ” La verdad que la revolucion le dio education a muchos???? o sanidad a todos???? un orgullo falso pues no hay tal beneficio, necesitan un acto de represion mental para justificarse, aplican el falso orgullo, tanto en EU como en España, me encontrado ese sindrome, le deberias llamar el del no arrepentido, Ya se porque al filosofo aleman lo consideraban reaccionario en Cuba, Saludos

  • sin ganas dice:

    Excelente texto para leer un lunes. ¿excelente!

    “No, yo no pude haber hecho esto”.

    Esto último, el cierre, lo ha dicho, gritado y pensado en España (y supongo que en muchas partes del mundo) muchísima gente, demasiada gente.
    Ser cubano no es, necesariamente, ser original… pero…. a veces… ¡Excelente! lo copio y lo reenvío a varios (solo por molestar(les))

    Y en cuanto al comentario nº 1.”..puesto que la realidad es que cuando lo hicieron nadie tenían ni NPI que era eso en lo que se metían” … Sólo responder con otro comentario sin ganas de bronca, de Aramburu, un vasco no etarra, (al menos eso dice): “eran otros tiempos… ¡No! eran nuestros tiempos, tiempos de los que nos hicimos y fuimos responsables”.
    Señor Don Ernesto, otras veces no, pero hoy me ha alegrado el día. Gracias.

  • el chino gon dice:

    Pues si está medio enigmático el dr. en esta ocasión,(me parece también interesante la metáfora del pacto fáustico) pero sin duda es una de las mentes más lúcidas que tenemos en el exilio y si se le pasó una cuba de más, que mire a la luna como el sabio Li po y le diga copa en mano: salud¡

  • A.pino dice:

    el punto importante no es semantico, si no de democracia y prularismo…cultural y economico
    , a estos senderos se debe encaminar la futura constitucion de la nacion cubana libre

  • A.pino dice:

    si muy bueno tu articulo Ernesto ,sera el futuro de Cuba banado del pasado utopico del comunismo,y nostalgia de lo que pudo haber sido bla bla, y de como extranamos el paternalismo del govierno…pero recuerda que las dos generaciones que poblaran la cuba post comunismo fidelismo es una mescla de jovenes de las dos orillas, y esto borrara el vistazo al utopico marxismo fidelista del pasado ,escucho la frace ” a mi no me interesa la politica en las voces de los jovenes cubanos de la isla estudiantes en el extrajero y en misiones…esta postura es una introduccion al olvido del pasado castrismo, saludos

  • anonimo dice:

    MUY BUEN ARTICULO.

  • Ecobio dice:

    Enrnestico no entiendo nada

    Habias tomado un trago de mas cuando escribiste este enigma?

  • Miguelito E. Companioni dice:

    El claro sindrome de los naufragos.
    Tras un dia:
    Se mantienen todas la estructuras de decencia, caballeroisad, control humano y comportameinto social, todavia en el bote se espera por el salvamento.
    Tras una Semana:
    Se deterioran muchas conductas morales y conceptos sociles. La linea humana se tuerce. Ya comienza el robo del alimento, del pescado, del agua. El salvamento o la tierra comienzan a convertirse en quimeras.
    Tras un mes:
    Descontrol total. Salvase quien pueda. Nunca se llegara a tierra firme, es la percepcion general. Y hay quienes caen en el canivalismo para subsistir. Y logicamente, los mas fuertes, y los que tienen armas, predominan…

  • mariano gomez dice:

    Hola Ernesto,me ha gustado mucho tu articulo,los cubanos como siempre haciendo arte del polvo(en tu caso literatura ).Gracias a todos los que colaboran en penultimos dias.Mariano.

  • Siqui Atra dice:

    Pitirre, puedes ser mas especifico?.
    Gracias de antemano.

  • Gabriel dice:

    Lo malo es que ahora tenemos el caché de google.

    Por eso será tan difícil borrar la memoria, para bien o para mal.

  • pd dice:

    Errata corregida, gracias.

  • pitirre dice:

    Siqui tomate tu meprobamato que tu chiringa analítica no tiene cordel …

  • Osbel dice:

    ya, si lo sabemos, pero creo que lo tiene mal, mire a ver

  • pd dice:

    Revelación por re-conocimiento. Es decir, que la gente no se ha cansado del castrismo como una revelación súbita, sino por hastío, poco a poco, perdiendo el orgullo junto con la comida.

  • Osbel dice:

    anagnórisis?

  • Siqui Atra dice:

    Not bad.

    Me gusta la metafora del pacto faustico, pero es un poco traida por los pelos puesto que la realidad es que cuando lo hicieron nadie tenian ni NPI que era eso en lo que se metian.

    Todo fue muy gradual. Se puede arguir que, como la rana en la olla, nunca se percataron que iban a acabar salcochaos.