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Beligerancia

  • abr 12, 201021:32h
  • 6 comentarios

Hace un par de meses tuve el gusto de hablar en un hotel habanero con un periodista extranjero que había escrito un largo artículo contra mí. La charla fue muy amena, aunque le reproché el haber redactado un texto tan extenso sin entrevistar antes al objeto de su diatriba, una persona viva y fácilmente localizable en La Habana. Después de dos horas de preguntas y respuestas, nos dimos cuenta que ambos queríamos básicamente lo mismo: un marco de respeto para nuestras ideas. Él lleva a cabo una cruzada contra los medios hegemónicos imperantes en su país y yo trato de que los cubanos puedan sacudirse el monopolio informativo estatal. Visto así, se trata de aspiraciones similares.
Entre las estrategias más usadas por el discurso oficial en Cuba está la de separar a los ciudadanos en compartimentos no conectados. En la medida que cada uno se niega a escuchar al otro, no pueden constatar que tienen observaciones afines sobre su realidad y deseos confluentes de mejorar el país. Por eso se sataniza al crítico y se le impide a los periodistas oficiales invitarlo a los estudios de la televisión a participar en esos paneles aburridos donde todos tienen el mismo punto de vista. Se repite la táctica de “echar a pelear” a personas que sentadas frente a una taza de café confirmarían sus afinidades en lugar de ahondar en sus diferencias. Siempre que escucho denigrar a alguien con adjetivos encendidos al estilo de “mercenario” o “vendepatria” me percato de que el emisor de tantas calumnias teme —en su interior— que en un debate no pueda dejar los gritos y argumentar sus ideas. Los que ofenden son, generalmente, los que temen a la sana polémica por estar carentes de razones.
He leído con sorpresa y optimismo el intercambio de cartas entre Silvio Rodríguez y Carlos Alberto Montaner, Cuando dos figuras que han sido colocadas en las antípodas pueden llevar a cabo una controversia sin apelar al alarido o a la amenaza, es señal de que las inyecciones de crispación ya no funcionan. De pronto hemos visto como el cantautor de la “utopía” y el “archienemigo” del gobierno han comenzado a mantener correspondencia y a debatir sus puntos de vista. Me pregunto si esa es la señal de arrancada para que en el interior del país un miembro del partido comunista pueda sentarse a dialogar con otro que pertenece a un grupo de la oposición. ¿Estaremos asistiendo al derrumbe de las paredes interiores que nos aislaron a unos de otros? ¿Cuántos más estarían dispuestos a dejar a un lado la injuria y sentarse a conversar? Quisiera creer que sí, que el mero hecho de responderle a un contrincante es la prueba de que se le respeta, la mejor forma de validar su existencia y su derecho a pronunciarse.

Yoani Sánchez
La Habana

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6 respuestas
Comentarios

  • Resumen en cubano dice:

    Resumen en cubano:
    Dijo Yoani: “par de puros mueleando suave, sin gritería ni dime que te diré, bien, me cuadra”

    Resumen en “cubano” es un nuevo servicio gratuito de traducción del español al “subano”.

  • Nic dice:

    Yo no comparto el optimismo de mi respetada Yoani. Más bien creo que es un diálogo de sordos, con el atractivo que tienen las polémicas pero sin ningún impacto en Cuba, a no ser en el pequeño grupo con acceso a internet. Silvio no debate sus puntos de vista, sino que actúa como el demagogo propagandista del régimen, repitiendo los viejos tópicos y reculando de sus recientes declaraciones sobre la erre sobrante de la revolución. No es ni de lejos un interlocutor válido. Es otro Willy Toledo con más calva y nada respetuoso con el adversario. ‘Sé demócrata cabal, sé cívico’, se atreve a conminar a CAM, evitando responder a sus preguntas y propuestas. Casi que le dice: por esta vez deja de ser tan HP. Me parece que este intercambio CAM-SR sólo ha servido para cambiar el foco internacional sobre los recientes sucesos en Cuba.

  • Alejandro dice:

    Yo personalmente , no veo a Silvio tan positivo ni con ganas de dialogar . El esta tratando de defenderse y lo que hace es tirar patadas y mordidas como un animal acorralado sin salida ,Por otro lado Carlos Alberto se ve sereno , sin miedos ,sincero.

  • Abel dice:

    Silvio dialoga hasta donde le conviene, esta preparando el terreno, se esta poniendo del lado de la revolucion y a la vez en una actitud supuestamente critica, lo cual es total pose, todos sabemos que es un hipocrita.

  • Abel dice:

    excelente analisis el de Yoani, expresa el anhelo de todos los cubanos adialogar, el problema es que ellos saben que en el dialogo esta su tumba,perderian por fuera de combate.

  • Gabriel dice:

    Yoani ha hecho una entrevista muy interesante a PRnoticias:

    http://www.prnoticias.com/index.php/home/499-otras-secciones-/10054803-yoani-sanchez-los-premios-se-han-convertido-en-un-escudo-protector-que-me-permite-estar-aqui

    Incluye el siguiente fragmento:

    Soy acosada, mi teléfono está intervenido, he sido amenazada, secuestrada en dos ocasiones, advertida policialmente y no tengo ninguna duda de que en una oficina se suma cada día una hoja nueva a un expediente que algún día estará ante un Tribunal, lo que pasa es que esto es una cuenta contrarreloj y yo tengo el convencimiento interior de que, antes que eso ocurra, habrá un cambio en mi país’, sentencia.