- mar 16, 2010 • 19:03h
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Archivo de Connie: Un testimonio gráfico del tono en el que la llamada “Ofensiva Revolucionaria” de 1968 criminalizó cosas como tener familia en el exilio o dejarse el pelo largo. Esa cultura del odio —no podía ser de otra manera— ha dado sus frutos.







Ni colgando a los Castro por los guevos pagan todo lo que han hecho y siguen haciendo!
Los peores frutos hace tiempo que se cosechan. Porque en ultima instancia lo peor no son los esdificios en ruinas. Lo peor es el propio cubano en ruinas, sin moral, sin humor, sin apetencias, sin esperanzas, y con mucho odio acumulado. Nos acabaron, nos aniquilaron. Porque no hay excepciones. Es decir, hay excepciones en el oprobio, pero todos, absolutamente todos estamos ya enfermos para siempre. Cada uno con su propia ruina interior. Una pena, pero no queda otra cosa que aceptar esta realidad. Qué horror, a cuántas bajezas nos han obligado, a cuántas mentiras, a cuántas máscaras. Para nada. Para que un señor y su hermano tengan poder. Así de simple. Soy muy pesimista. No veo arreglo. Ni siquiera nosotros, los de exilio, nos ponemos de acuerdo. ¿Qué hacer?
Así es: ha dado sus frutos.
Sólo basta con ver el grado de vulgaridad y guapetonería tan generalizado en la población cubana, salvando claro, algunas excepciones. Qué difícil será reconstruir ese país.