- mar 12, 2010 • 01:35h
- 18 comentarios
Poco antes del terremoto de Chile, Roberto Fernández Retamar, a nombre de la Academia Cubana de la Lengua que preside, publicó un ataque furibundo contra la Real Academia Española de la Lengua y el resto de las latinoamericanas, porque las instituciones habían invitado a varios escritores exiliados cubanos al V Congreso de la Lengua que debió celebrarse en Valparaíso el pasado 2 de marzo, evento que fue cancelado ante la catástrofe, aunque las ponencias están siendo recogidas en el website del Congreso. Un cable de France Press interpretó que la incomodidad de este apparatchik de la cultura cubana se debía a que Yoani Sánchez había sido convocada para hablar del papel de las redes sociales en la lucha por la conquista de las libertades, algo que seguramente era cierto, pero la irritación de Don Roberto tenía, además, otras explicaciones.
Sucede que el Secretario Ejecutivo de todas las academias latinoamericanas, con sede en Madrid, es un exiliado cubano, el Dr. Humberto López Morales, el mejor, más productivo y respetado de los lingüistas cubanos en toda la historia del país, mientras, a propósito del tema, Retamar apenas ha publicado un breve ensayo sobre Estilística, insustancial y anticuado, aunque tal vez no carente de cierta utilidad pedagógica. Sucede, también, que yo estaba invitado al Congreso para dictar una ponencia, precisamente en una sección sobre “Literatura y Cultura en los exilios” que el señor Retamar debió presidir, y tal vez pensó que el contacto conmigo podía perjudicarlo.
Si me trataba cortésmente, como recomiendan las normas de las personas civilizadas en situaciones de este tipo, la policía política cubana lo hubiera castigado por su “blandenguería” ideológica, y si hubiese elegido una confrontación sonora, con gritos y actos de repudio, como es la costumbre de ese gobierno de energúmenos, los académicos de toda América le hubiesen censurado su impresentable comportamiento. Ante la disyuntiva, Retamar optó por renunciar a viajar a Chile (supongo que a su pesar) y se limitó a denunciar el evento como “anticubano”, adjetivo que el aparato suele usar para descalificar a todo aquel o a todo aquello que se aleje del discurso estalinista del régimen.
Confieso que a mi me hubiera gustado coincidir con Retamar en Chile. Soy un fiel practicante de la cordialidad cívica. Esa es una de las actitudes básicas de cualquiera que crea en las virtudes republicanas. Recuerdo, además, una memorable entrevista en mi piso de Madrid con Lisandro Otero, el anterior presidente de la Academia Cubana de la Lengua, propiciada por JJ Armas Marcelo, el notable novelista español.
Lisandro llegó a casa con cierta prevención, pero a los cinco minutos la conversación era amistosa y fluida. A los diez, descubrí que sus críticas a la dictadura eran tan severas como las mías, aunque discrepábamos en aspectos marginales. Tal vez, si hubiera tenido la oportunidad de conversar con Retamar, Don Roberto se hubiera quitado la máscara de duro comisario político con la que asusta a los intelectuales cubanos y habría aparecido el poeta amable, dulce y católico de su juventud, o el agradable profesor del Instituto Edison, personaje que suelen recordar sus colegas de entonces con simpatía, asombrados de la sorprendente metamorfosis que ha experimentado.
En todo caso, aquí va el link para que las personas interesadas en la literatura del exilio puedan conocer el texto.
Carlos Alberto Montaner
Miami-Madrid





viejo no,es anciano
jajajajajajajajajaja
mentiras digale lo que quiera pero respetuosamente
ok….
Querido CAM, permiteme respetuosamente discrepar con los esbirros que te atacan. Es cierto que tambien has cambiado, para bien de Cuba. Felicidades Viejo.
No CAM Lisandro Otero tenia clase y el Reta(o la cucarachita martina)por que uasaba polvos en la cara) carece de ese sentimiento que se llama amor,amen de no tener sentido propio jamas ha sido un caballero.Lisandro jamas dejo de ser un caballero y por ende un hombre.
[...] sigue atacando a los que piensan distinto, ya sea en Valparaíso o en Internet. No distingue si son Sánchez o Montaner, los quiere fuera de su casa, que a veces disfraza como si fuera la de todas las [...]
Gloria ,tines razon, Rtamar no renuncio al”viajecito”…le ordenaron que renunciara, que es muy diferente.
yo conoci a fernandez retamar cuando era un joven poeta que adoraba los cuentos de “father brown”. era ya miembro de la juventud comunista y me juro: “si el partido
me prohibe de leer esos cuentos fabulosos, no obedeceré a la orden partido”.
hoy en dia, si el “partido” le prohibe leer los cuentos, respetara al partido y echara al father brown al cesto. mas grave, hoy el poeta retamar es quien da ordenes y lanza anatemas. que paso entre el joven poeta y el anciano presidente de la academia de la lengua? el joven poeta vendio su alma al diablo para mantener no la juventud y la belleza. la sed de poder conduce, elemental dr watson, al infierno.
No creo que Retamar haya “optado por renunciar a viajar a Chile”, como si él pudiera libremente decidir algo así.
Simplemente escribió una justificación de por qué no participaba, besando una vez más la bota que lo pisa.
si que le debe haber dolido en lo profundo no ir a chile, dificil encontrar un intelectual mas muerto de hambre, estomacal y arrastrao por lastilla que este viejo, pregunten,preguntenle a cualquiera de Casa de las americas si no es un abierto por la jama, panfilo es un niño de teta en comparacion, ah, su mujer tambien le sigue la rima en el desespero
Lo cierto es que en Cuba , en estos momentos , separar pol{itica de cualquier otro tema, es asunto impensable, por ello a cualquier evento oficial es mejor mandar un cancerbero duro y politizado, lo demas no importa, est{an a la defensiva de las preguntas agrias del orbe.
Fernandez Retamar fue tambien mi profesor en el Instituto Edison. Mi opinion de el en aquel momento discrepa del de muchos que lo conocieron en esa epoca. Ami me parecio un tipo largo flaco con espejuelos que estaba seguro de poseer la razon y la verdad. Tipico jovenzuelo acomplejado que aunque entonces no lo sabia, ya era comunista.
Bravo! Montaner.
Sr. Montaner Don Carlos Alberto, todo muy bien hasta que califica a JJ Armas Marcelo como “el notable novelista español” .Juancho es muchas cosas, incluso español pero novelista notable…ejem. Suba el listón Maestro.
Estoy escribiendo un libro sobre Yoani. Ya he escrito la sección dedicada al “incidente” del Congreso de la Lengua. Me he dejado llevar por las noticias de la prensa —no solo de France Press— y he dado por hecho que la ausencia de la academia cubana se debía a la invitación a Yoani.
Hay una laguna en esa interpretación. Parece raro que se molestasen en boicotear el congreso cuando, de todas maneras, Yoani no podría estar presente porque le negarían el premiso de salida.
Me gustaría telefonear a Roberto Fernández Retamar para consultarle el asunto directamente.
¿Alguién podría darme su teléfono?
AY! No, que eso era de Rene Ariza.
Montaner, le dio a Lisandro LA VUELTA A LA MANZANA. HA!
El excelso poeta Pablo Neruda, comuniston por mas senas y para retamar, digo para rematar, estalinista, lo llamo sargento retamar ha ya mas de treinta anos, de modo que debe haber ascendido a coronel literario de la uneac,que es una cueva de pendejos travestis.
Todo ha cambiado, CAM. Tu inclusive.
Hay un cuento sobre Retamar que escuché muchas veces cuando estaba en Cuba, aunque nunca he podido saber si es verdad. Dicen que le llevó un poemario a Lezama, y el bardo de Trocadero, resignado, prometió leerlo. Pasó el tiempo. Las semanas saludaron al paso y un día Roberto ya no pudo más. Tocó en el número 162 de la calle hoy famosa, entró en la casa y, sin muchos preámbulos, preguntó por el destino de sus versos. ¡Ah, Roberto, Roberto —dicen que dijo Lezama con ese ritmo “hesicástico” del que habla Cabrera Infante— en tus poemas gravita el aliento de los rapsodas portugueses del siglo 16! Y allá fue Retamar, con ansias guerrilleras de saber, a disputarle la letra de molde a las polillas, y nada, anduvo varias bibliotecas, y nada. Más leía y más se trocaban sus ideas. Hasta que no pudo más y fue a por una explicación. ¡Ah, Roberto, Roberto, —dicen que dijo Lezama como si lo estuviera esperando— los rapsodas portugueses del siglo 16 mojaban sus péndolas en vino de Oporto. Tus versos, Roberto, están plagados de Oportunismo.
Va y es mentira.