- mar 04, 2010 • 06:06h
- 6 comentarios
La semana pasada vi a Durán. Bajándose de una ruta china de acordeón. P1 o P4. En Infanta, frente al Multicine, en la parada de la pajarera. A ras de la tardenoche fría de entresemana. Mientras la ciudad se maquillaba de toque de queda y cientos de personas ocupaban La Habana con sus uniformes de civil.
Durán. Más antiguo que la Facultad de Física. Más digno que su arquitectura siempre a medio restaurar. Y más loco y fiel que el resto de su claustro de profesores. Técnico o Ingeniero o Licenciado o Doctor o acaso Cabo Durán. Igual me sobrecogió.
Con su traje republicano raído. Con su mandíbula siciliana de hombrón apuesto, aunque encorvado por el peso de tantas décadas y aulas. Afeitado o casi, como Dios o la Entalpía mandan. Súper-octogenario, supongo. Con olor. Cojeando o casi. Con una voluntad de isótopo radiactivo y todavía con cierto brillo cascarrabias en su mirada newtoniana.
Durán: un caguairán cuyos huesos de átomos nobles ya apenas se resisten al comején; un batallador de laboratorios ópticos y mecánicos, con su jabita de tela rebosante con las sobras gratuitas de un comedor post-proletario del siglo XXI socialipsista cubano.
Durán dura aún. Y delira, quizá.
Yo lo recuerdo en 1991 o 1992. En pleno apogeo del Período Especial. Entre alumnos y profesores expulsados de la Universidad por cuestiones más o menos idiotas de la ideología oficial. Gritando un tanto grosero cuando nadie parecía entender. Recuerdo incluso que solté un chistecito estúpido sobre su estampa y Durán de alguna forma lo notó. Pero no dijo nada en el acto. Estoica o escolástica o estocásticamente me dejó correr. Para luego aplicarme varias preguntas elementales que mi lógica de bioquímico barato no supo despejar.
Aprendí con aquella lección de Durán. Con toda mi apariencia cool y mi fuerza impulsiva de veinteañero, incluso triunfando en alguna posición futura, yo sería sólo un mocoso mientras no aprendiera humildemente a respetar a los que sí saben pensar.
Pronto habrán pasado otros 20 años: una segunda vida desde entonces. Durán hoy luce mucho más depauperado, a punto de remate, pero su alma estoy seguro que aún sigue vibrando con mucha más bomba que la mía.
Por eso quise narrarlo aquí. Para agradecerle su don de soldado con batas mugrosas en laboratorios de equipos medio destartalados. Para disculparme, aunque sé que no es necesario por parte de él. Para decirle en público que un alumno ocasional suyo todavía lo admira, y le desea un destino un poco menos ríspido para sus días. Para irme preparando mentalmente, sea escritor famoso o ignorado, para dentro de 20 o 40 años trastabillar a pie en las guaguas de la Cuba post-revolucionaria, acaso con los ripios de esta misma ropa con swing que estoy vistiendo hoy.
Duro, Durán. No me falles. Te conocí cuando yo era imbécil, sano y feliz. Por eso me voy a acordar de tu coraje o coraza hasta el final de mi tiempo muerto en esta ciudad: hostal inhóspito cuya árida aritmética no es más que un chapucero error experimental.
Orlando Luis Pardo
La Habana





Hola a todos, hace buen rato no escribo ni pongo fotos, pero no he dejado
> de leer (cuando el tiempo me lo permite) algunas cosas…sin embargo esta
> ultima me ha impulsado a dar mi opinion por muchas razones, algunas de
> ellas que comparto con lo que he leido, pero no con otras.
> El Profesor Duran, nuestro querido, respetado profesor Duran. Y es que me
> toca muy de cerca, desde hace unos anhos tengo la responsabilidad de
> dirigir el departamento de fisica aplicada, departamento donde pertenece
> nuestro querido profesor de profesores.
> El articulo de Luis nos remueve lo que tenemos de humanos y solidario por
> dentro, todos nos sentimos aludidos…….
> Solo quiero agregar que Duran no esta solo, tiene el apoyo de todos sus
> companheros de trabajo. Duran no anda con trajes rotos, ni trabja con
> equipos mugrientos. Duran trabaja tal y como intentamos trabjar cada uno
> de los que decidimos seguir formando nuevas generaciones de fisicos, para
> que nuestra pobre y respetada fisica no muera. A Duran no le falta el
> almuerzo porque nosotros no dejamos que eso pase, Duran no le falta
> companhia en el Calixto Gracia cuando se emferma porque un servidor y
> muchos de sus colegas estamos ahi para acompanharlo.
> La imagen de nuestro Duran tal como lo describe Luis en su articulo mas
> bien es un capricho de una persona de la edad de nuestro profesor que
> muchas veces se resiste a ser ayudado. A Duran le pueden faltar tantas
> cosas como a nosotros todos. Pero Duran nunca estara solo.
> La facultad de fisica, nuestra facultad de fisica, hace y hara lo que este
> a su alcance para que el “profe” siga teniendo intramuros las condiciones
> minimas que le correspondan a un profesor de mas de 60 anhos de entrega.
> …lamento que Luis haya ilustrado su articulo con una foto que no refleje
> realmente como se ve el profe….mas bien es una foto ofensiva.
al usuario ¨pd¨ quien pregunta: ¿por qué dejan que ande por la calle ejerciendo de nuevo Caballero de París
si quieres te envio un par de fotos del profe para que lo veas……..
no todo es bla bla bla como dices.
> saludos
>
> Arbelio Penton
Alejandro, y si tanto le interesa Durán a la Facultad, ¿por qué dejan que ande por la calle ejerciendo de nuevo Caballero de París? Mucho humanismo y mucho bla bla bla, y al final la realidad los desmiente.
Creo que falto un motivo mas para admirar a Duran. Su decision de permanecer en Cuba para formar generaciones. Esta implicito en el texto, pero mereceria estar explicito. Resaltar esa decision no implica, siquiera, demeritar a los que no tuvieron esa vocacion… lamentablemente no pocos. Pero si implica reconocer que la calidad de la ensenyanza que reicibimos todos, y de la cual somos depositarios Orlando y yo como muchos, dependio, principalmente de que un grupo inmenso de personas como Duran, Eddy Gimenez, Melquiades, Trallero, Esperanza Puron, Elena Vigil, Miguel Ramos y tantos otros, permanecieran en Cuba. Es el sacrificio de esas personas el que ha sostenido los logros del pais por anyos.
A Duran, por eso, y por sus virtudes propias, se le tiene en gran estima en la Facultad de Fisica, que hoy constituye su familia, y de el se ocupa en consecuencia. Todos sufrimos al ver su estado mental y de salud, pero afortunadamente la direccion de la Facultad no ha abandonado un segundo la tarea de apoyarlo.
Con gran alegria oi recientemente como su Jefe de departamento saco el tema en una reunion, y explico la situacion de Duran. Me hizo sentir que, como siempre debe ser, el claustro de esta facultad habia sido heredero no solo de su conocimiento, sino tambien de su nobleza.
Alejandro
Quien no es capaz de ser etico en su vida, muestra antes los demas lo que es, Duran como se muestra, es un sabio profesor de Fisica, que los lastimosos y penosos comentarios no manchara la reputacion que ha sembrado en años, es mejor que Uds se preocupen a llegar, al menos a la mitad de los logros de Duran, la verdad siento lastima por Uds,
Yo
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Hey Orlando bro a (Orlando Luis Pardo quien posteo’ esto)
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I hope my mesage won’t be purged/
espero que no me borren este mensaje y/o a la censura por favor ?’pudieran hacerme el favor de hacerle llegar a e’l este mensage?
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Yo estuve en la escuela de Fi’sica a principio de los 80
~
Gracias por escribir sobre aquellos sin voz y casi sin voto
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Tubieras la decencia de hacerme el favor de hacerle llegar unos 30 euros al probre viejo Duran?
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si quieres me puedes responder directamente a cmllpz@hotmail.com
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Hemos hablado sobre Duran y nuestros marestros en el colectivo.com
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Saludos
Camilo Lo’pez
Luis Orlando
Gracias por este post. Yo tambien recuerdo a Duran, con mis 19 años en el 1982 fui alumno ayudante en el departamento de Mecanica y en el segundo semestre fui su asistente en los laboratorios para estudiantes de Tecnologia Nuclear.
A Durán creo que lo ví por última vez a principios del 90, cuando todavía pasaba por la escuela de física a ver a mis compañeros de estudios. Luego gracias a un amigo logré salir del país.
Saludos desde Alemania
Elfelo