- mar 03, 2010 • 16:30h
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Mi seguimiento de las apariciones diversas del tema cubano en medios donde no suele ser una presencia común se ha visto recompensado hoy con esta perla de Christopher Hitchens, en su reseña del libro The Cleanest Race: How North Koreans See Themselves and Why It Matters. Miren esta anécdota:
Considérelo: Incluso en los días del comunismo, había informes del bloque oriental y diplomáticos cubanos acerca de la naturaleza paranoica del sistema (que no tenía concepto alguno de disuasión y dijo a su pueblo que había firmado el Tratado de No Proliferación de mala fe) y también acerca de su odio intenso hacia los extranjeros. En 1965, un embajador cubano negro, acompañado por una delegación de médicos cubanos, casi fue linchado cuando trató de pasear a su familia por Pyongyang.
Una traducción al español de la reseña, aquí.
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Ya recordé y confirmé: Se llama Lázaro Vigoa, aquí en la página 9 de este pdf está el nombramiento:
http://www.bibliojuridica.org/libros/5/2140/5.pdf
Es verdad, ahora no recuerdo el nombre. Después, creo, fue patólogo en el Hospital Militar.