Evadiendo el silencio, borrando el inconveniente “sin comentarios”, uno se queda con el ánimo quebrado. Qué deprimente, hermano, qué deprimente…
El otro día viendo aquí sugerencias de fotos, artículos de prensa de una casa y la crónica- reencuentro de una familia que la habitó y hoy de ella despojada la idolatra distanciada, me quedé pensando en cuántas otras fotos, casas, vidas ausentes, son, serán evidencias del despojo, de la Cultura Cuco en que crecimos inconscientes, confundidos… Igualmente, hermano, se extraña el subtitulado bilingüe, siempre útil, no hay que subestimar tanto al que no posee todas las herramientas.
Todavía me pregunto, me sorprende el no formar parte de nada, el estar “donde mismo”, escuchando como de ultratumba, que otros se cuestionen por qué “nos marchamos”, o afirmen convencidos que “nadie se va del todo”, si alguna vez fui joven, si realmente existí implicándome ilusionado.
Un abrazo.
Evadiendo el silencio, borrando el inconveniente “sin comentarios”, uno se queda con el ánimo quebrado. Qué deprimente, hermano, qué deprimente…
El otro día viendo aquí sugerencias de fotos, artículos de prensa de una casa y la crónica- reencuentro de una familia que la habitó y hoy de ella despojada la idolatra distanciada, me quedé pensando en cuántas otras fotos, casas, vidas ausentes, son, serán evidencias del despojo, de la Cultura Cuco en que crecimos inconscientes, confundidos… Igualmente, hermano, se extraña el subtitulado bilingüe, siempre útil, no hay que subestimar tanto al que no posee todas las herramientas.
Todavía me pregunto, me sorprende el no formar parte de nada, el estar “donde mismo”, escuchando como de ultratumba, que otros se cuestionen por qué “nos marchamos”, o afirmen convencidos que “nadie se va del todo”, si alguna vez fui joven, si realmente existí implicándome ilusionado.
Un abrazo.